• Welcome
  • Basic
  • Extra!

Estás solo, todo está destruído, la muerte quiere cazarte. Has sobrevivido al fin y eso no es todo: esta guerra sigue en pie, pues el fin supone un nuevo principio, uno más tormentoso donde tendrás que demostrar lo que vales. ¿Crees poder sobrevivir?, si no... Abandonad toda esperanza aquellos que os adentráis en este nuevo, virulento y destrozado lugar.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

¿Quién está en línea?
En total hay 6 usuarios en línea: 1 Registrado, 0 Ocultos y 5 Invitados

Richard Jackson

[ Ver toda la lista ]


Élite
Magic WordsTime Of HeroesExpectro Patronum
Hermanos
Keep calm & enjoy with me | Will BfaHM5eKeep calm & enjoy with me | Will Gubwrm5Keep calm & enjoy with me | Will Gubwrm5Keep calm & enjoy with me | Will Gubwrm5
Directorios
Keep calm & enjoy with me | Will NgodK5u

Keep calm & enjoy with me | Will

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Keep calm & enjoy with me | Will Empty Keep calm & enjoy with me | Will

Mensaje por Annabelle Kidman el Vie 18 Ene 2019, 09:22

Alaska
19 Agosto 2015

Había viajado hasta Alaska hacía unos meses, estaba protegiendo a unos supervivientes hacia una zona menos habitada para evitar el alcance de zombies o de cualquier cosa peligrosa que se moviera, incluido los humanos peligrosos. Realmente era cosa jodida llegar hasta Alaska, por la marte marítima había ciertos problemas que superar. No es como si pudieras utilizar el primer barco que se te topaba, había que tener suerte y encontrar uno que no estuviera oxidado, y además tuviera gasolina para tirar hacia delante. Aquella quizá fue la peor tarea, pero había dejado a buen recaudo el barco que habían utilizado, con la esperanza de encontrarlo a la vuelta o tendría que arreglar otro vehículo para volver. Toda una Odisea si se paraba uno a pensarlo detenidamente. Igualmente, ya estaba de vuelta tras su estancia en aquel lugar, adentrada en aquel momento en los bosques ciertamente espesos, esperando no encontrarse ningún animal infectado, porque nada más de pensarlo a veces se miraba los brazos por si tuviera alguna mordida. — Ya verás, acabaré convertida... — Se diría a sí misma en voz baja, preocupada de pensar en aquellos virus que estaban propagados por el mundo, realmente lo pasaba mal con aquella idea en la cabeza.

Caminó hasta una zona un poco más despejada para sentarse y tomar agua de la cantimplora que llevaba, recién rellenada antes de salir, tras comprobar muchas veces de la pureza del agua, porque la habían purificado antes. Annabelle no se tomaba a broma esas cosas, su lado más escrupuloso era como si quiera salvarla de todas aquellas salvajadas que ocurrían en su vida. Que ella era la primera en hacer las locuras, todo había que decirlo. Si algo caracterizaba a Annabelle era su humor y sus ansias por disfrutar de la vida, se devoraría el mundo si no estuviera lleno de zombies. Odiaba aquel mundo tanto como odia a sus antiguos padres, no los segundos sino los primeros. Ahora que era adulta y se encontraba en dicha situación, decía tranquilamente lo tanto que se alegraba que estuvieran muertos y que esperaba encontrárselos por ahí deambulando si pasaba por Egipto, para poder matarlos ella sin sentirse culpable.

En algún momento de su estancia en aquel pequeño claro, se sentó en una roca que parecía limpia de sangre, abrió las piernas para poder apoyarse los codos sobre las rodillas y llevarse las manos a la cabeza para sujetarla, cerrando los ojos. Estaba atenta por los oídos, pero necesitaba descansar la vista un rato, no había dormido nada los días anteriores por la guardia que hacía, que luego esas horas de sueño no las recuperaba. Y sí, puede que estuviera acostumbrada de cuando tenía que hacer guardia en el coche en alguna misión o algo de S.T.A.R.S, pero nunca había hecho tantos días seguidos. Su cabeza iba a explotar, si es que era posible. ¿Es que es tan complicado tener un poco de tranquilidad? Se preguntó desesperada, ella lo único que quería era dormir, pero allí no podía, así que simplemente se podía dar el lujo de descansar un rato antes de continuar. Además, ¿lo peor de todo? Que cuando estaba aburrida su estado de humor no mejoraba, necesitaba algo de acción o alguien con quien hacer la idiota, donde poder ser ella misma o simplemente dejarse llevar un poco. Con aquellos supervivientes fue prácticamente imposible, eran todos unos estirados a los que Belle afirmaba que tenían un palo metido por el culo. Porque otro motivo no encontraba...

Volver arriba Ir abajo

Keep calm & enjoy with me | Will Empty Re: Keep calm & enjoy with me | Will

Mensaje por Will Shafter el Lun 21 Ene 2019, 14:49

El frio condensaba su aliento delante de sus ojos y lo único que veía era un extenso paisaje blanco y sucio, no solamente sucio de hollín que provenía del cielo causado por la inmensa cantidad de incendios que debía de haber alrededor del mundo, sino sucio incluso por las porquerías que las personas habían dejado en su búsqueda de un escape de la plaga.

El carroñero se encontraba revisando un viejo dvd oxidado que probablemente hubiera dejado de servir, pero que quizás con un poco de suerte podría sacar el cobre que tenía dentro para cambiarlo por alguna otra cosa. Había demasiada chatarra tecnológica en esa tundra helada, y teléfonos móviles a montón. Tenía un buen botín en la bolsa que colgaba de su cintura cuando se encontró de frente con una enorme cueva que desprendía calor por sus paredes. Lo más sensato hubiera sido no meterse, pero quizás dentro encontrase un mejor abrigo o tal vez algo de oro. Por qué el oro era bueno, cuando acabara la pesadilla, tenía que asegurarse de tener una caja de ahorros bien provechosa…

Esa maldita chaqueta había sido quizás el error más afortunado de su maldita vida. Era abrigada, por supuesto, pero le había costado caro el tenerla y ahora estaba lamentando en dimensiones titánicas el haberla podido conseguir. No solo por las trampas que habían puesto en la cueva esos hijos de puta, sino también porque esos hijos de puta estaban al final de las trampas. Muertos, claro, como era de esperarse. Nadie podía sobrevivir en la tundra durante tanto tiempo sin acabar muerto.

Ahora intentaba mantenerse en pie mientras caminaba, no, deambulaba. Como si fuera uno de esos malditos muertos. Respirar le dolía, pero no sabía si le dolía mas la mordida profunda de su hombro, el perdigonazo que había recibido a la altura de la cadera, o la estaca de madera clavada en su brazo. Pero la chaqueta bien valió la pena, y al menos si moría congelado por pérdida de sangre, moriría elegantemente.

Lo bueno es que finalmente había logrado dejar atrás el hielo blanco e inclemente para llegar a un bosque que más o menos se veía verde. Una nariz como la suya a pesar de estar moqueando de dolor por las heridas podía sentir que había olor a quemado, probablemente lejos de donde se encontraba, pero el típico regusto amargo de la goma ardiendo le llegaba y casi le molestaba y picaba en el interior de sus fosas nasales.

Pero también…levanto la cabeza, apretando los dientes, también había olor a sudor humano. Sudor fresco, caliente, no podía ser que fuera a haber una persona respirando todavía en ese paramo ¿Verdad? Tenía que encontrarla, quizás tuviese un botiquín para tratarse las herías o alguna porquería que pudiera meteré para acelerar la inminente muerte que tenía por delante y se estaba alargando demasiado para su gusto personal. Will no se daba cuenta, pero no tenía el mejor aspecto como para presentarse y decirle buenos días a una persona, más bien parecía que había estado del otro lado y había vuelto por culpa de la Plaga.

Finalmente llego a donde creía que debía de encontrarse la persona en cuestión, pero o tenía la vista demasiado nublada y estaba a punto de desmayarse por la pérdida de sangre, o la realmente su instinto de supervivencia se la había jugado y le había dejado algo que no era. Debía de verse como un maldito muerto, y probablemente fuera así. Sintió algo caliente en su pectoral izquierdo, pestañeo, le dolió. —Oh mierda…pero aún estoy más o menos vivo…—. Logro gesticular antes de finalmente caer desmayado. Había olor a carne quemada y parecía que provenía de su propio cuerpo.

Volver arriba Ir abajo

Estaba realmente perdida, no nos íbamos a engañar. Cuando volvió a abrir los ojos se había desorientado por varios ruidos de su alrededor. No estaba segura de lo que se trataba, ni creía saber si quería investigar a ver qué era lo que había tras la vegetación. El frío poco a poco se apoderaba de su cuerpo, y no por las temperaturas de aquel lugar que no le suponían problemas, no cuando iba aún con el abrigo del cuerpo de STARS, pues como siempre: ella siempre intentaba mantener todo aquello de la mejor forma posible. Necesitaba de cosas que le identificasen como aliada de los civiles, de las personas que aún necesitase la ayuda de gente como ella. Sobretodo por si moría, que sus compañeros supieran que lo había hecho defendiendo una buena causa. Siempre intentaba ser buena, seguir el modelo de una buena cristiana en sus mínimos, porque en pecados incumplía en unos cuantos, al menos cuando la situación en el mundo daba pie a ello. Ahora las cosas se habían complicado de tal manera que los mayores placeres de la vida eran imposibles.

Cuando alzó la mirada, siendo consciente de lo que ya estaba viendo, observó a un cuerpo moverse de manera torpe, sucio. Podía ser un civil dañado, podía ser un zombie. La segunda opción era la que más le preocupaba, así que tomó su machete en mano y decidió acercarse para comprobar y, sin mirar mucho, asestó un golpe en el pecho para echarlo para atrás, en un intento de aturdirlo y comprobar de lo que se trataba. A penas le podía ver el rostro, pero tras el golpe... Comprobó que le acababa de pegar a un civil, o lo que quedaba de un civil. Estaba realmente en la mierda, incluso él admitía que aún había algo de vivo en él. Al principio dudó, le miró con asco al ver las pintas que llevaba. Se agachó frente a él y tomó una decisión rápida. Sus ojos aún tenían ese brillo humano. Comprobó su estado físico, tocándole con mucho cuidado por si acaso se convertía o algo así. Lo estaba pasando mal sin saber si estaba infectado o no, si estaba entre la vida o la muerte. — Por favor, espero que no estés infectado... — Menos mal que tenía un buen estómago, porque estaba a punto de vomitar.

Finalmente encontró las heridas del hombre, tras haberlo tumbado boca arriba. Comprobó las mismas y sacó de la mochila telas que tenía para ponerlas en los bolsillos del propio chaquetón. — Vamos, te voy a sacar de esta. — Cogió al hombre como pudo, haciendo que éste se sujetase de su cuello, o al menos pasando el brazo por ahí. Cogió sus cosas y las dejó bien colocadas para que no se cayeran, tras eso comenzó caminar en busca de agua. — No te vayas, quédate conmigo. Voy a sacarte de esta... ¿De acuerdo? — Diría mientras le daba de vez en cuando unas pequeñas tortas en la mejilla para que espabilase. — Dime, ¿qué te ha pasado? ¿Cómo te llamas? — Con facilidad volvió a memorias pasada, cuando se encontraba de misión ayudando a otras personas, aquello era un mal recuerdo, puesto que no quería tener que estar en dicha posición. Aunque claro, era algo contradictorio si se paraba uno a pensarlo.

Tras unos minutos andando, ella volvió sobre sus pasos para llegar hasta una especie de lago pequeño donde podría limpiarle las heridas, pues no había caminantes alrededor que pudieran haberla infectado. — Voy a tener cuidado con la ropa, aguanta el frío porque tengo que limpiarte las heridas y luego vendarte. Cuéntame sobre ti, así no te quedas dormido. — Trató de sonar calmada, dando su propio toque cálido al hablar. Aquel hombre estaba realmente mal como para haber parecido un maldito zombie a simple vista, pero ahora debía encargarse de él. Así que procedió a hacer aquello a lo que había venido, y comenzó a curar sus heridas, o al menos a limpiarlas para que no se infectasen, porque una infección en aquella época era horroroso. Luego haría vendas provisionales con los trapos que tenía, cortándolos de la forma que fueran a ir bien. Una vez hubo acabado, le abrigó bien y le colocó contra su propio pecho, para abrazarlo por la espalda y tratar de transmitir calor corporal. — ¿Te encuentras mejor? ¿Te duele algo que no me hayas dicho?

Volver arriba Ir abajo

Keep calm & enjoy with me | Will Empty Re: Keep calm & enjoy with me | Will

Mensaje por Will Shafter el Miér 23 Ene 2019, 13:19

Si sentía frio, significaba que estaba muriéndose ¿Verdad? O simplemente significaba que estaba muerto y el frio aquel era de la tierra, del hierro a su alrededor, de la humedad del suelo que lo cubría poco a poco y lo mandaba a la profundidad negra de la que nadie volvía…pero sentía frio. Y también sintió un pinchazo, en la cintura, a la altura de donde le había dado la escopeta, en el hueso.

Escuchaba que alguien hablaba, eso era una buena señal al menos de momento. También escuchaba ramitas romperse, por lo que significaba que estaba o moviéndose o lo estaban moviendo. Algo de eso. El rubio se juró que en cuanto pudiera despertarse de aquella mala broma que le habían jugado tomaría cartas con la persona descuidada. Lo juraba por su nombre, ya que era lo único que tenía y no le iban a poder quitar.

Abrió muy lentamente un ojo mientras trataba de recuperar la consciencia pero era algo demasiado complicado. En la nariz sentía cosquillas, no sabía porque sentía cosquillas pero en una de las veces que abrió los ojos le pareció ver un largo mechón de cabello que le caía en la cara. —Tu pelo…—. Mascullo como pudo, pero volvió a quedarse inconsciente y simplemente se dejó hacer y deshacer. Si era una ladrona de tripas o un caníbal, ya podía darse por servida, no tenía nada que sirviera de alimento en el cuerpo.

¡Pero eso lo escucho! O creía que lo había escuchado, que le habían preguntado su nombre o eso era lo que creía el carroñero. No entendía muy bien por que seguía sintiendo frio y de cuando en cuando algo incomodidad allí donde tenía heridas. Le preocupaba, sobre todo, la mordida que había recibido en el hombro más temprano. Pero se había desquitado bien con el gordo barbudo convertido luego. Aunque si, le arranco un buen pedazo… —¿No crees que los muertos obesos muerdes con más ganas? Como si se hubieran llevado a la tumba el don de tragar…—. Volvió a mascullar. Detestaba tener fiebre, pero era lo que sucedía cuando le mordían. Deliraba, tenía alucinaciones, todo tipo de cosas parecías que no le agradaban un pepino.

Le tronaron los huesos de la espalad y el mundo a su alrededor se movió a velocidad de vértigo cuando parecía que lo estaban enderezando. O alguien parecía que lo estaba haciendo. No tenía la más pálida de lo que pasaba a su alrededor, no mientras estuviera debatiéndose entre la inconsciencia y la consciencia delirante. Trago saliva, el rubio sonrió como pudo medio atontado y trato de levantar la cabeza para hablar pero no podía hacerlo. —Seas quien seas…espero que nunca hayas sido médica, compa—. Volvió a rezongar el rubio, medio riéndose por la burla. Tosiendo y escupiendo un gargajo cargado de sangre coagulada hacia un costado.

Por favor, dime que eso que siento en la espalda son tetas de mujer y no tetas de un gordo—. Volvió a reírse. Soltó una carcajada seca y dolorosa y de a poco volvió a caerse de costado en el suelo. Volvía a estar sangrando, pero poco le estaba preocupando la situación de morirse desangrado porque un estúpido no sabía atender heridas apropiadamente. Siempre había dicho su tío, si quieres hacer un buen trabajo…

…hazlo tú mismo…—En el bolsillo de mi pantalón…tengo whisky—. Y lo desperdiciaría, pero había que darle clases prácticas a la persona porque si no acabaría matándolo. —Y en mi pierna un cuchillo, enciende una fogata y calienta la hoja…—. Volvió a abrir los ojos intentando ver a la persona que estaba guiándole para que ayudara un poco o más o menos a sanarlo. No distinguía del todo la figura que tenía delante, con la fiebre que traía solo notaba una gruesa mancha negra que apenas tenía forma.

Volver arriba Ir abajo

No tenía ni idea de en qué mundo estaba aquel hombre en ese momento. Estaba preocupada, obviamente. No se atrevía a meter la mano en la herida, pero debía buscar un remedio por el que al menos parase de sangrar. Obviamente no era una experta, ni nada por el estilo, se podía ver incluso que ella había lo mejor de sí misma para que al menos el hombre no fuera a peor. Sin embargo, por sus comentarios dispares, le dieron a entender que estaba delirando. No comprendía de lo que hablaba, porque sencillamente ni se había dado cuenta de la herida de su hombro. Tampoco era cuestión de despelotarle en medio de la nieve. Por ello, siguió a lo suyo hasta que hizo su última pregunta al hombre medio zombie, y lo llamaba así por las pintas. Todo estaba bien, hasta que el hombre volvió a abrir el pico y esta vez no le hizo mucha gracia lo que le dijo.

No solo por las molestias que se estaba tomando Kidman para salvarle el pezcuezo, sino además por tener que aguantar tal asquerosidad. Peor que una mofeta. — No lo soy, ni quiero serlo. Claro que si quieres, me puedo largar y dejarte en la mierda. — Respondería con una gran sonrisa, Belle era un cuchillo de doble filo. Podía estar muy de buenas, sin sentido alguno casi, y saltarte de malas por un comentario fuera de su lugar. Aun así, volvió a la antigua agente preocupada porque no iba a tener en cuenta esos comentarios. Al menos lo siguiente que dijo aquel hombre le hizo gracia, no lo iba a negar. — Son dos pechos de mujer, ¿te gustan? — Entonces rió por lo bajito mientras le retiraba al hombre el cabello de la cara. Realmente estaba mal pero parecía que las idioteces no se le iban de la cabeza. Aquello había que tener bastante fuerza de voluntad, una que no iba a poner a cuestionarse la castaña.

Entonces haría lo que el hombre le acabaría por decir, dado que él tenía mucho más medios. El mayor remedio que podía poner ella sería cortarle la pierna, o lo que fuera, con el machete. Eso no ayudaría, ¿cierto? Por ello cogería el cuchillo, se levantaría a preparar la fogata y, una vez encendida la misma, comenzaría a desinfectar el cuchillo. No era médico, pero desgraciadamente había tenido que hacer esto con anterioridad en STARS. — Así ya puedo trabajar mejor, con tanta mierda que tienes por encima ni se sabe lo que llevas. — Entonces se recogería el cabello detrás, para poder hacer las cosas mejor, y volvería al hombre para retirarle las vendas provisionales en busca de empezar a limpiar las heridas, pero esta vez con alcohol. — Así sí. Me cago en la puta, ¿cómo te has hecho esto? Parece que te han dado una paliza en el Bronx. — Ella seguía limpiando las heridas con cuidado, pues ante todo no quería excederse del daño que pudiera hacerle. — Dime como te encuentras, ¿qué ves? O.. ¿Cuánto ves? Necesito saberlo antes de intentar sacarte las balas, no se ven si están enteras o a trozos, aunque la entrada es limpia en principio.

Volver arriba Ir abajo

Keep calm & enjoy with me | Will Empty Re: Keep calm & enjoy with me | Will

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.