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Estás solo, todo está destruído, la muerte quiere cazarte. Has sobrevivido al fin y eso no es todo: esta guerra sigue en pie, pues el fin supone un nuevo principio, uno más tormentoso donde tendrás que demostrar lo que vales. ¿Crees poder sobrevivir?, si no... Abandonad toda esperanza aquellos que os adentráis en este nuevo, virulento y destrozado lugar.
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The Devil's Storm //Maddison, Judy & Harper//

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The Devil's Storm //Maddison, Judy & Harper//

Mensaje por Demon el Miér 06 Feb 2019, 00:38

09/01/2015
Los Angeles, California

El continuo susurro de la lluvia fue interrumpido por un ensordecedor trueno. Las paredes del pequeño apartamento vibraron ante el estallido sacando del trance a la figura que descansaba en el marco de la ventana. La pintura estaba difuminada en algunas áreas dejando ver pequeños espacios de piel pálida, pero nada sobresalía más que su mirada tan gris como el día. Un inesperado resplandor avisó la llegada de otro trueno. Demon apartó su mirada dejando caer sus párpado perdiéndose en las sombras que habitaban en ese pequeño lugar. El estruendoso trueno llegó con una brisa que se filtró por la ventana estremeciendo al hombre.

California nunca era frío. Las temperaturas del estado podían bajar lo suficiente como para requerir un abrigo o chaqueta, pero nunca era tan frío como Baltimore, Maryland. Sin embargo, Demon sintió la necesidad de apartarse de la ventana. El sonido de la lluvia, el viento, los lejanos truenos, y la decadencia se detuvo en cuanto la ventana fue cerrada. El apartamento se sentía protegido. Sin el ruido del exterior, el apartamento parecía desaparecer de la faz de la tierra. Era un lugar seguro, o por ahora lo era.

Demon se dejó caer en el incómodo sofá para descansar en lo que la lluvia cesaba, lo cual tardaría horas. El sueño cayó sobre él como un pesado manto que lo envolvió. Estaba exhausto.

Una fuerte explosión despertó a Demon con el corazón por salir de su pecho. Aquello no fue un trueno ni un mal recuerdo de su pasado, el sofocante olor de humo se filtraba por debajo de la puerta. La tos le señalaba que debía salir de allí lo antes posible para no morir con los pulmones ennegrecidos. Demon se apresuró por tomar sus pocas pertenencias: su mochila, su chaqueta, y el encendedor. El hombre se dirigió al balcón del apartamento lanzando como de costumbre su mochila primero antes de descender acrobáticamente por el balcón de abajo hasta caer sobre el capó de una camioneta alta. Demon echó su mochila por su hombro con su boca abierta ante la visión que tenía adelante, el edificio estaba en llamas.

Tantas preguntas pasaron por su mente al ver su refugio ser destruído por el fuego. Demon retrocedía sin poder quitar su mirada gris sobre el resplandor anaranjado, pero el rugido del interior del edificio le indicó que debía apartarse del lugar. Se echó la capucha sobre su cabeza para correr sintiendo la lluvia resbalar por su rostro. Infectados despertaban ante el ruido enfocándose en cualquiera que pareciera tener vida. Demon notaba como la calle se iba poblando. Una energética horda de cinco o más decidieron perseguirle. El hombre apretó el paso por la calle doblando por una curva que conocía. El callejón era dividido por una alambrada. Demon aprovechó el impulso de la carrera para subir al gran contenedor de basura y saltar la alambrada para librarse de los infectados.

En el callejón, un infectado sin piernas buscaba llamarle la atención desde el montón de bolsas de basuras. Demon se arrodilló a su lado con el pequeño filo del karambit entre sus dedos para liberarlo de su miseria. La sangre oscura y espesa del infectado no sólo servía de pintura, sino que de camuflaje.

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– Me gusta este lugar, aun con las goteras – la verdad es que apestaba, pero era mejor que estar allá afuera con la lluvia, los truenos y los muertos deambulando por doquier. Habíamos encontrado un estudio bastante decadente con algunas pinturas roídas por la humedad, seguramente algún artista de cuarta había intentado sobrevivir como todos en la ciudad, y seguramente fracaso como todos. Siempre me ha gustado imaginarme a la gente que vivió alguna vez en los lugares que visitamos, curiosamente todos resultan fracasados o miserables, gente muerta, no como nosotras que seguimos vivas, por malo que eso parezca ser.

– Si mañana el día mejora podríamos ir de compras ¿Qué te parece? – Me la había pasado todo el rato haciendo swings con mi palo de golf, que por un momento deje de ver que estaba haciendo Judy, y ver la ventana empañada me hacía recordar viejos tiempos, de esos que no quería hacerle recordar a ella. Era una ventana grande, de esas que se tienen en los estudios, y el lugar era lo bastante amplio para acobijarnos sin problemas, estaba hecho de madera y todo en derredor crujía, había sábanas tapando algunas cosas esperando cumplir su función protectora de polvo hasta que el artista volviera, quizás de una exposición, o tal vez de alguna cita romántica. Habíamos terminado allí después de saquear la armería que de hecho ya había sido saqueada por alguien más. Había sido un día largo, y por simple capricho me vestí como las golfistas que salían en los comerciales de ESPN, llevaba unos pantaloncillos a cuadros que llegaban a las rodillas, si bien no combinaban con las botas que me acompañaban todos los días, el capricho me hacía sentir espectacular. El chalequito de rombos café era horrible, pero si no lo tenía no podía ser una golfista, así que lo tuve que usar. Esperaba el momento en que Judy me dijera algo al respecto, pero seguramente sería divertido, y vaya que hacía tiempo que no reíamos. No nos iba mal en general, pero tampoco teníamos motivos para celebrar, así que las cosas simplemente marchaban. A lo lejos por las ventanas los truenos seguían iluminando el lugar. Las calles se veían revueltas de algunos muertos que parecían confundidos con los ruidos, pero no alcanzaban a verse en la oscuridad, así que solo me quedaba imaginarlos por ahí rumiando.

Y el cielo se iluminó.

- ¿Pero qué? – – ningún trueno podría sonar, así, menos incendiar un edificio… creo. Abrí la ventana inmediatamente sin pensar en el aguacero que se metería, solo para ver las llamas alzándose en la cercanía – ¡Judy! ¡Ven a ver esto mujer! – gritaba con todas mis fuerzas, el espectáculo era fabuloso y por ningún momento se me ocurrió que podría ser provocado por alguien, o que alguno de los monstruos gigantes andaba suelto. Toda mi cara se empapó y los cabellos se pegaron a mi rostro, por sacar la cabeza de la ventana intentando ver mejor. La gente podría pensar que estoy loca, y podría ser que tengan razón pero, si en el fin del mundo puedes ver una explosión como las de las películas es como una obligación grabar el recuerdo, no todos los días se pueden apreciar estas cosas.

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Su mirada estaba fija en el cristal lleno de polvo de aquella vieja televisión, la cual hacía años que había muerto, que ya nadie se reunía frente a ella para ver alguna película o cualquier otra cosa... Mirando su reflejo en aquel aparato, suspira con fuerza y gira la cabeza para, esta vez, posar la vista en su hermana, la cual practicaba con el palo de golf y una pelota invisible. Sonríe levemente... Verla así vestida y jugando con el arma; porque ya no era un elemento deportivo, ahora el palo era lo mejor para reventar cabezas; le hacía imaginarse como hubiera sido todo si no hubiera estallado el apocalipsis. Tal vez ella hubiera conseguido ser una gran periodista y Harper, viéndola así, podría haber sido una gran golfista.

-Me parece que te vas a resfriar así vestida. - Se ríe y apoya los brazos en el respaldo de aquel sucio sofá en el que estaba sentada - Pero si, podría ser una buena idea, estos pantalones no durarán mucho más... - Tira de la tela vaquera de sus roídos pantalones , los cuales tenían más agujeros que un colador.

Nunca había sido muy fan de la ropa, más bien le daba igual con que vestirse siempre que fuese lo suficientemente cómodo para correr y esconderse. Además, era el fin del mundo ¿Quién iba a la moda en estos tiempos? Ella vestía una simple camiseta de manga corta rasgada por todas partes y aquellos vaqueros agujereados... Lo único importante para ella era encontrar comida y agua suficiente para ella y su hermana, lo demás podía arder en el infierno que ella no iba a llorar por ello...

Y de pronto, todo el silencio que reinaba en aquel lugar se rompió en cuanto una explosión resonó por encima de los truenos. Harper corre hacia la ventana y ella le mira con las cejas fruncidas, imitando su gesto cuando le reclama que se acerque. Sus ojos y boca se abrieron cuando vislumbró aquel edificio envuelto en fuego, iluminando las calles por las que los muertos iban deambulando.
Podía sentir como el calor de las grandes llames rozaban ligeramente la piel empapada de sus mejillas y, aunque maravillada por aquella visión, se alejó un par de pasos tirando del brazo de la mayor. Algo le decía que debían salir de allí, que estaban en posible peligro y que, cuanto antes se marchasen, antes volverían a respirar tranquilas.

-Harper... Deberíamos irnos - Dice mientras, rápidamente, comienza a recoger sus cosas. Daba igual como las cosas quedaran en la bolsa, la necesidad de huir de allí se hacía cada vez más fuerte. -No me siento segura ya aquí... - Se sincera rápidamente con su hermana a la vez que cuelga la mochila a su espalda y abre la puerta que esperaba no tener que abrir hasta el día siguiente. -Y ponte una chaqueta, no quiero te resfríes... - A veces... sentía que ella parecía más hermana mayor que la propia Harper.

Una vez su hermana esta lista, sale por la puerta empuñando un pequeño palo de madera que había encontrado en el pasillo al que ahora salía. Esperaba no tener que usar la granada que descansaba en uno de los bolsillos de su mochila.
El angosto pasillo que recorre con rapidez no tarda en llevarlas hasta la puerta de salida, donde espera a su mayor para salir ante la furiosa lluvia que no tarda en empaparlas. Bien... ya estaban fuera... ¿y ahora hacia donde iban? No había pensado nada, solo que debían alejarse lo suficiente de aquel sitio para seguir con vida...

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El coro fúnebre seguía a sus espaldas, sólo le detenía una débil alambrada que no soportaría mucho más. Demon aprovechó ese breve instante para repasar el tinte de la sangre que ante el contacto con la lluvia palidecía casi por completo exponiendo su piel. La alambrada cedió, se dobló ante la fuerza de las pútridas manos anunciando con un tintineo metálico que pronto iba a caer. Demon se levantó del suelo echando una mirada por su hombro a la horda antes de emprender el paso por el callejón oscuro. El resplandor del fuego de su refugio aún era visible desde su posición, esa fuerte luz contra el cielo oscuro y denso. La ruta más lógica a seguir era opuesta a esas llamaradas, correr al noreste para alejarse del peligro que había destruído el lugar.

El agua salpicaba bajo la suela de sus botas, pero la lluvia era tan pesada no se notaban sus pasos. Unos infectados lo dejaron pasar por largo, quizás confundiéndolo por algún tipo de monstruo más veloz que ellos. Demon avanzó a la calle principal a toda prisa siendo sorprendido entonces por un celaje oscuro de ojos rojos. El hombre retrocedió unos pasos en sorpresa de ver un Humvee en aquella caótica escena y apretó el paso hasta llegar al centro de la calle. El vehículo estaba siendo atacado por una criatura monstruosa que luchaba con sus enormes garras penetrar el metal del capó. Ante el volumen de musculatura de la criatura y el hecho que destrozaba una Humvee con sus garras, Demon optó por esconderse antes que lo notaran allí.

Demon retrocedió en busca de apartarse del posible campo visual de la criatura escamosa que atacaba el Humvee. Cada paso que arrastraba sobre el asfalto era un riesgo, un posible ruido que ese ser podría escuchar, y si lo hacía podía ser el fin definitivo para él. Alcanzó la acera de la calle principal, estaba cerca de desaparecer por completo del alcance de la bestia, o lo estaría si un infectado no lo hubiese atacado por la espalda. La mano desgastada de un infectado se posó en su hombro activando el reflejo defensivo de Demon, un codazo al mentón y tirar del brazo para tirarlo al suelo por encima de su espalda. Sin embargo, eso hizo que la bestia lo notara.

Los ojos rojos de la criatura escamosa se fijaron en el hombre.

-Mierda...- maldijo para dar media vuelta para correr.

La bestia era enorme e increíblemente ágil. Saltó del Humvee al asfalto para perseguir al hombre pintado con una sed de sangre. Demon tenía poco de ventaja, su tamaño, el cual era menor que el de la criatura haciendo posible que se escabullera de su alcance. La carrera se hacía difícil, la lluvia caía sobre sus ojos, los infectados continuaban emergiendo, el aire le comenzaba a faltar. Tenía que encontrar de inmediato la forma de esconderse para recuperar su aliento.

Pudo perder al ser escamoso por unos breves segundos, por escabullirse por uno de esos tantos callejones oscuros que tenía Los Angeles. Demon no pensó en alguna otra cosa que esconderse bajo una vieja camioneta. Su pecho se hinchó por la gran bocanada de aire que tomó al verse acostado sobre su espalda bajo la camioneta. Sin embargo, aguantó la respiración cuando escuchó las garras del monstruo sobre el asfalto. El ser no pasó de largo, se detuvo a olfatear.

Vete,vete,vete,vete...

Un ruido captó la atención de la bestia haciendo que se fuera a la cacería de lo que fuera que causara aquello dejando a Demon respirar nuevamente. El hombre se arrastró y se sentó junto a la camioneta con la espalda pegada a esta recuperándose de la larga carrera. La lluvia continuaba cayendo sobre él limpiando su piel casi por completo y en ese momento ni siquiera le importaba. Demon pasó su mano por su rostro con un suspiro, era un golpe de suerte estar vivo entonces.

Dado Dilema:
¿El Farfarello nota a Demon?

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El miembro 'Demon' ha efectuado la acción siguiente: Lanzada de dados


#1 'Dilemas' :

#1 Resultados :


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#2 '¿Qué hay ahí?' :

#2 Resultados :

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Observé mi respiración como salía de mi boca y se camuflaba con el aire. Hacía frío, pese a estar en Los Angeles, pese a que había hecho calor durante el día... sin embargo a última hora una capa de nubes grises cubrieron el cielo. Esto fue precedido de una lluvia que al principio parecía débil y que sin embargo fue creciendo hasta el punto de que cada gota se clavaba en mi piel con fuerza. Respiré hondo, necesitaba encontrar un lugar seguro en el que refugiarme o aquel frío acabaría conmigo si antes no lo hacían los zombies.

Seguía corriendo por aquellas calles en busca de refugio, apenas me detuve un momento bajo el desgastado toldo de una tienda, en un intento de recobrar mi aliento y refugiarme de la lluvia. Y entonces ocurrió, una enorme explosión no muy lejos de mi posición, la lluvia, el humo que ascendía, e incluso las llamas. Aquello se parecía a Raccoon City, sí, era igual. Un escalofrío me recorrió de arriba a abajo al recordar todo aquello. Pero lo peor ahora no era el fuego o la explosión, era todo el ruido que se había producido, que atraería a un sin fin de criaturas hasta aquella zona y sentía que estaba allí en medio. En mitad de un cruce muy peligroso. Debía huir de allí.

Vamos... — me dije en voz baja, tratando de infundirme ánimos, pese a que sintiera que ya no podía más. Efectivamente las calles se llenaban de esos seres, los zombies estaban por todas partes, desperdigados, caminando lenta y torpemente en mi dirección. Yo los evitaba o incluso los empujaba lejos de mi. Machete en mano giré por una esquina hacia el típico callejón inhóspito creyendo que podría darlos por despistados y en vez de ello me llevé un fuerte golpe contra algo. Caí de espaldas estrepitosamente contra el mojado asfalto, dejando escapar un leve grito ahogado.

¿Qué...? — alcé la mirada algo desorientada, sin ver realmente a nada ni nadie. La cabeza me daba vueltas, me puse en pie lentamente, escuchando en la lejanía aquellos alaridos de ultratumba. Algo se movió entre las sombras del edificio y seguidamente un chirrido en la pared, donde aparecían unos horribles y enormes arañazos. Mierda, eso ya lo había visto. Antes de que esa cosa se precipitara sobre mi comencé a correr hacia el callejón, momento en el que logré ver a la criatura que embestía sobre mi última posición y chocaba contra una de las paredes del edificio. No volví a mirar hacia atrás, simplemente corría, lo más rápido que mis piernas me lo permitían.

Divisé una furgoneta a la mitad del callejón y lo que parecía tratarse de un zombie allí sentado. No podía entretenerme con el zombie, eso sería vía libre para que la criatura me atacase. La furgoneta podría ser una opción para ocultarme dentro, pero también podría morir aplastada dentro como si fuera una lata, así que descarté esa opción que hasta me produjo claustrofobia. El lugar de ello vi una puerta, que tal vez sería la parte de atrás de cualquier local. Paré en seco sobre ella, no tenía pomo, solo una cerradura.

Oh mierda, mierda... — el zombie, o lo que yo consideraba un zombie, estaba a pocos metros de distancia. Me quité las horquillas de mi pelo e improvisé rápidamente unas ganzúas para tratar de abrir la dichosa puerta. La lluvia, los nervios... mis manos temblaban ligeramente mientras que yo trataba de forzar la cerradura y justo cuando lo conseguía la criatura desaparecía de mi campo visual, pero algo me decía que seguía allí, ¿dónde? aquella era una buena pregunta. Me quedé apenas un momento completamente en silencio, sujetando la puerta dispuesta a entrar en cuanto lo considerara oportuno.

Resumen/Off:
1º Siento haber traído al bicho de nuevo de vuelta.
2º Se supone que Addi ha confundido a Demon con un zombie.
3º La BOW, que leí que se camuflaba, se supone que perseguía a Addi pero desaparece en el último momento, chan chan chaaan...


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Odiaba cuando Judy tenía razón, y en ese momento vaya que la tenía. No pretendía ponernos en riesgo, mucho menos quedarme para ver el espectáculo. Estaba claro que habría una multitud de come gente en cualquier momento, y si bien la idea de quedarse ahí sabiendo que nadie nos encontraría esa buena, salir con una horda en cada esquina parecía ser de lo peor.
Así que sí, Judy tenía razón, y muy a mi pesar – el refugio estaba lindo, en verdad – tuvimos que marcharnos de ahí.

Teníamos el acto muy bien ensayado, siempre poníamos los víveres en un solo lugar y en diez segundos tirábamos todo a la mochila y corríamos. Teníamos el acto ensayado desde antes de que todo esto comenzara, si no ¿Cómo nos llevábamos la comida del orfanato?

La lluvia caía a cantaros sobre las dos, y si bien llevaba el cabello amarrado no dejaba de convertirse en una molestia con los pequeños flecos escurriendo sobre mi frente, igual era el agua cayendo a borbotones la que me impedía mirar con claridad, escuchar con claridad, y en general vivir con claridad. Ya afuera había obedecido, y terminaba de ponerme la chaqueta – en todo caso ya estaba mojada ¿No? Mucha diferencia no habría – y me mantuve pensativa solo por un segundo, que para la ocasión ya era demasiado tiempo

– Si el tanque de gas explotó por allá – señalé – Entonces nosotras vamos para acá – tomé de la mano a Judy por si no me había escuchado. Me parecía una locura ir en sentido contrario al ruido, pensando que todos los demacrados nos vendrían a encontrar, así que preferí cortar camino por callejones en forma paralela a la explosión. Viéndolo de cierta forma igual nos alejábamos, pero esperaba menos resistencia así.

– Yo no sé por qué diantres nunca podemos encontrar una casa digna para pasar más de dos días, ¡Pero te juro que la vamos a encontrar! – Estaba frustrada, claro que sí, y estaba cansada de todo esto. Las emociones estaban bien y todo, podía golpear monstruos y desquitar mi odio por lo que le hicieron a Judy, pero era su seguridad la que me importaba, y que me rompan una pierna si no podía conseguir dársela.

- ¡Espera! – chillé, pegándome contra la pared. Del otro lado en la calle había alguien queriendo ocultarse en una tienda, no parecía haber muertos ni nada amenazante, así que a mi entender todo era una pérdida de tiempo, pues rapiñar en un momento así – con una cas incendiándose no tan lejos como me gustaría – era quitarle segundos a la vida.

- ¿Qué hacemos? Esto es extraño


OFF: DADO!!!!!! Si pierdo el desafío, el hunter nos vio y pensó que seríamos presa fácil, así que lo tenemos encima, si lo ganamos, sabrá el cielo que le va a hacer a Maddison.

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El miembro 'Harper Regan' ha efectuado la acción siguiente: Lanzada de dados


'Desafíos' :

Resultados :

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El sonido de las miles de gotitas de lluvia chocar con furia contra la ciudad era ensordecedor, tanto que cuando Harper tira de ella tras indicarle un camino, apenas escucha el sonido de sus pasos veloces y ligeros sobre el asfalto. Mira a ambos lados, observando como los muertos van saliendo de todas partes lentos pero imparables en dirección al edificio en llamas... Hacia mucho tiempo que no veía tantos reunidos y, recordar aquellos dolores y fiebres que había sufrido tras la mordedura, hizo que un escalofrío le recorriera el cuerpo. No le apetecía tener que pasar por eso otra vez...

Escucha la voz de su mayor y gira la cabeza rápidamente hacia ella sin poder reprimir una sonrisa. Cierto, hacía mucho tiempo que no eran capaces de aguantar más de dos días en su pequeño refugio, pero es que siempre acababa pasando algo. Si no era que los zombies o aquellos monstruos las encontraban, eran las personas y ella ya no sabía a quien temer más... - Lo importante ahora es alejarse de esas cosas y... - El chillido de su hermana la interrumpió, haciendo que se parase en seco y mirase a su espalda para asegurar que siguiera igual de vacía que cuando entraron. -¿Qué ocurre? - Pregunta a la vez que se inclina suavemente para ver a través de la esquina, viendo a aquella persona acuclillada frente a la puerta del establecimiento.

Rápidamente vuelve a su posición a la vez que asiente a las palabras de Harper. Ya tenía que estar muy desesperada para andar tratando de colarse en un lugar a sabiendas de que, en cualquier momento, podía aparecer una de esas cosas y darle el punto final a tu historia.
Y, como si le hubieran leído el pensamiento, pudo advertir en como algo se movía no muy lejos de ella. Y si, advertir, porque verlo no lo veía... Era como si hubiera algo invisible que se iba acercando a ellas poco a poco, acechándolas desde su camuflaje... Hasta que se percata de que si que había algo ahí, frente a ellas. Las gotitas chocaban contra ese algo grande y ancho, el cual sus pisadas salpicaban mucho más de lo normal.

-Harper... - Susurra a su hermana esperando que también fuese capaz de darse cuenta y, al ver que esa cosa no parecía tener ojos para nada más, aprieta fuertemente la mano de su mayor; que no había soltado en ningún momento; y sale corriendo en dirección a la mujer buscando un espacio más amplio desde el que poder improvisar... Estaba totalmente segura de que si esa cosa las atrapaba en el callejón, podían darse por muertas.

La criatura trata de alcanzarlas en el momento en el que se mueven, fallando y destrozando la esquina del callejón por el que habían salido. Aquello, fuese lo que fuese, si las tocaba, las mataba, tenían que ser rápidas pero... ¿Cómo enfrentarse a algo que no puedes ver con tan solo una granada y un palo de golf?

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Re: The Devil's Storm //Maddison, Judy & Harper//

Mensaje por Demon el Miér 13 Feb 2019, 05:00

Aún no recuperaba su aliento por completo, Demon forzaba las bocanadas de aire para calmar el ardor en sus pulmones y el fuerte latir de su corazón inquieto. El frío del agua de lluvia era una cruel burla a su sed. Las pequeñas gotas mojaban sus labios antes de escurrirse por su mentón y perderse por su ropa empapada. Las manos teñidas de Demon se unieron en busca de atrapar un poco de agua para acabar con su fatiga, pero el intento se vio interrumpido cuando una mujer llegó a su campo de vista. Sus manos cayeron sobre el duro asfalto cuando pudo ver la confusa silueta de la criatura que le persiguió; Demon sintió su corazón caer a su abdomen cuando se dio cuenta que una vez más podía estar en la mira de la bestia. El hombre se quedó inmóvil con la mirada puesta en la mujer, en la bestia, y en la posible ruta que divisaba por su visión periférica.

Los segundos se extendieron en eternos minutos, cuando de pronto la criatura se perdió en el entorno. Los pies de Demon lentamente se acomodaron debajo para acuclillarse, las manos se apoyaban en el suelo, y pronto adoptó la postura de un corredor de pista y campo esperando el momento indicado para correr. La criatura fue a atacar otro blanco otorgando al hombre la oportunidad de correr en dirección a la mujer. -¡Entra, entra! - ordenó en un siseo apegando la espalda a la pared. Desde el punto junto a la puerta, por entre la densa cortina de lluvia, pudo divisar dos siluetas humanas.

Una parte de él necesitaba actuar en un intento de salvar esas dos personas, pero una voz más fuerte le ordenaba a aceptar el sacrificio que eran. El tiempo iba corriendo en contra de todos los presentes, aunque unos tenían la suerte de tener una fracción de ventaja. Demon tenía que decidir si se salvaba, o actuaba de héroe por ese par de siluetas desconocidas. Decisiones de blanco o negro, pero la respuesta siempre terminaba siendo gris. El hombre se agachó para tomar una botella de cristal de la basura, quizás estaba rota, pero no le quitaba la utilidad. Demon lanzó la botella al punto lejano de ambos grupos para llamar la atención del monstruo.

La criatura volvió a perderse entre el paisaje urbano, pero los charcos de la lluvia indicaban la posición de esta. Cada paso era un charco que salpicaba y para entonces iba en dirección al ruido del cristal roto. Demon no quiso esperar a saber si las siluetas avanzaban hacia acá, pues se introdujo por la puerta. La lluvia dejó un frío recuerdo por su piel. Estaba empapado, su chaqueta de cuero y su sudadera, sus pantalones y hasta sus calcetines. Demon esperó un segundo antes de empujar la puerta para cerrarla.




Dado dilemas:

Sí- El farfarello se aparta de Judy y Harper para investigar el ruido.

No- El farfarello se distrae lo suficiente para que escapen.

Off/Resumen:

-Demon vio a Maddison.
-Habla con Maddison.
-Lanza una botella para distraer al BOW.
-Entra al negocio, (creo que con Maddison). Si Judy y Harper quieren entrar, pueden hacerlo.

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El miembro 'Demon' ha efectuado la acción siguiente: Lanzada de dados


'Dilemas' :

Resultados :

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