• Welcome
  • Basic
  • Extra!

Estás solo, todo está destruído, la muerte quiere cazarte. Has sobrevivido al fin y eso no es todo: esta guerra sigue en pie, pues el fin supone un nuevo principio, uno más tormentoso donde tendrás que demostrar lo que vales. ¿Crees poder sobrevivir?, si no... Abandonad toda esperanza aquellos que os adentráis en este nuevo, virulento y destrozado lugar.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

¿Quién está en línea?
En total hay 21 usuarios en línea: 5 Registrados, 0 Ocultos y 16 Invitados :: 1 Motor de búsqueda

Amy Clímaco, Annabeth V. Santini, Demon, Maximillian V. Alexandros, Samantha Stryder

[ Ver toda la lista ]


Élite
Magic WordsLacim TenebrisTime Of HeroesExpectro Patronum
Hermanos
Directorios

Acción y reacción • Drake Ackerman

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

La ballesta, la espada y las dos Five Seven... — Le susurré a Matt a través del micrófono. — Lleva aunque sea un cuchillo en la bota o algo... Ya sabes — Me respondió él, su voz sonó paternalista incluso. — Eso por descontado... — Le recriminé haciendo una mueca, como si no me supiera ya aquello, sería por el tono de mi voz que él se echó a reír. — Bla, bla, bla... Anda te callo un rato... — Le respondí mientras me quitaba el auricular y cortaba la comunicación con él, no quería seguir escuchando sus consejos de "padrazo". — "Lleva un cuchillo o algo..." Se supone que eso siempre se lleva... — Refunfuñaba mientras avanzaba por el suelo arrastrándome como podía, llevando la linterna en la boca para enfocar lo que necesitaba ver, tras un vistazo me quité la linterna de ahí y me saqué el chicle que estaba masticando para pegar los cables al panel. — Eso servirá... — Me susurré a mi misma tras haber estado un rato trasteando con aquello. Necesitaba luz en esa casa y esos fueron los consejos de Matt, localizar el panel de fusibles y hacer un apaño. Me arrastré bajo los cimientos de la casa y salí a la parte trasera, allí había un pequeño motor de luz, la primera vez que traté de arrancarlo funcionó, pero tenía que llevar un cable del panel de fusibles de la casa al motor para que funcionara todo aquello.

Joder... ¿Habrán más ideas suicidas? — Me decía mientras activaba de nuevo la comunicación con Matt que seguiría sentado en su cómoda silla de Pandemonium. — Ya está, recuérdame rápido lo que tengo que hacer para largarme cuanto antes — Le dije al micrófono con molestia. — Ahora si me hablas, ¿no?, que sepas que me has ofen... — No le dejé terminar la frase. — ¡Matt! — Estaba realmente molesta. — Vaya humos te gastas morena... Activa la corriente, ve al ordenador, y tratar de recuperar las carpetas de Harry de su trabajo o todo lo que puedas y... Se rápida por favor — No le dije ni adiós, simplemente corté la comunicación, no me pidió rapidez porque necesitasen aquello con urgencia, no, sino porque tras encender el motor seguir en aquella casa sería como quitarle el seguro a una granada y metertela en el bolsillo. Pandemonium tenía contratado a un detective, se llamaba Harry y vivía a las afueras de aquella ciudad de mala muerte, el tal Harry trabajaba en la investigación de Umbrella y sus bases, tenía una muy buena información y Pandemonium no pudo obtenerla porque todo se fue a la mierda y el propio Harry falleció, así que ahora solo quedaba revisar su ordenador y tener suerte.

Pero para recopilar esa información había que encender su ordenador de mesa y no había luz desde hacía un tiempo, por lo que había que encender uno de esos motores de luz que montaban un buen escándalo y resultaba que a esas cosas les encantaba el ruido. Al menos no parecía un lugar muy transitado, pero a saber, hacer aquello era como poner una campanilla indicando que la comida estaba servida. — Vamos allá... — Me dije a mi misma encendiendo el motor que empezó a rugir con ganas, algunas luces de la casa se encendieron así que respiré aliviada, no era un plan tan descabellado, pero tenía prisa, por lo que corrí al interior, subí a la segunda planta, localicé el ordenador de Harry y lo encendí. El ordenador tardó un rato, que se me hizo eterno, antes ya había despejado la casa, era un lugar seguro, hasta que la empezaran a rodear aquellas cosas. — Vamos maldita sea... — Decía molesta mientras con nerviosismo esperaba a que terminase de iniciarse aquel trasto, que ya era buena suerte que encendiera tras el tiempo que estuvo apagado, pero bueno, una vez listo introduje en el puerto USB el pen y comencé a pasar los archivos del detective. Pero como todo tenía su lado malo esto estaba tardando un rato más de lo normal, con las características ventanitas de quedan 10 minutos, que en realidad era mucho más tiempo...


Volver arriba Ir abajo

La ciudad, el mejor lugar donde encontrar la muerte sin tener que andar demasiado: Solo bastaba hacer un poco de ruido, y en menos de cinco minutos tendrías a un grupo considerable de caminantes persiguiéndote. Eso y si no les acompañaba alguna B.O.W... De las grandes.
Drake no quería pasar por allí, le parecía una locura incluso para él, pero apreciaba su vida lo suficiente como para no querer suicidarse en un lugar como ese. Pero tenía que atravesar la ciudad si quería llegar a su destino, ¿cual era? Esa era una buena pregunta: Ni él lo sabía.

Entonces, ¿qué hacía allí si no sabía donde se dirigía?

Si algo sabía con certeza era que necesitaba descansar, pues llevaba varias horas de viaje y el cuerpo se le estaba entumeciendo de estar metido en el coche durante tanto tiempo. Por eso mismo, cuando ya estaba llegando a la ciudad, disminuyó la velocidad de la camioneta, y puso em marcha los seis sentidos para ver dónde podía parar.
No tardó mucho cuando vio a lo lejos unas luces en una casa, además, asomó la cabeza por la ventanilla para escuchar, y pudo diferenciar el sonido de otro motor, pero éste no era de coche, ni se le parecía siquiera...
Sabía que, de haber un generador de electricidad, también debía haber gente en ese edificio, pero por eso mismo, también debía arriesgarse: Si había luz, había agua, y una ducha no le sentaría nada mal.

Aparcó la camioneta no demasiado lejos de la casa, lo suficientemente escondida para que no fuera fácilmente vista por otros posibles supervivientes. Se preparó la pistola, el machete y aquella katana de tamaño reducido que había encontrado en una de sus incursiones a los pueblos de alrededor de la Prisión. Y se puso en marcha, con cautela.
En la mano llevaba la pistola, y miraba a cada paso que daba a su alrededor, como si en cualquier momento apareciese algo, o alguien, e intentase matarlo. Finalmente llegó al edificio, estaba abierto, algo que le resultó más sospechoso aún. Apuntó por delante de él, recogiendo los brazos un poco para tener mayor movilidad y que, a la hora de entrar en una puerta o cruzar un pasillo, no se le vieran los brazos, y comenzó a inspeccionarla.

Una voz, venida del segundo piso, le puso alerta, haciéndole dejar toda su búsqueda para centrarse en la planta de arriba. Subió las escaleras, todo lo despacio que pudo, y acabó por llegar a la habitación donde una persona, más bien una mujer, estaba frente a un ordenador, hablándole.
-Sube las manos muy despacio, muñeca, y gírate para que pueda verte.-Sus órdenes eran sencillas, y tenía las ideas muy claras. No se le había pasado por alto lo bien armada que iba, y por eso mismo debía tener más cuidado.


Spoiler:

Volver arriba Ir abajo

Aquello era de locos, ¿no había ningún idiota con un puesto bastante bajo como para hacer aquel trabajo?, ¿tenía que venir yo?, en fin, ya daba igual, allí estaba yo, montando tal circo para que seguramente no hubiera nada en aquellos archivos, a lo sumo que indicara que Umbrella contaba con varias bases por todo el país y entre ellas una en Nueva York y Raccoon City y eso era obvio, pero aquí era una mandada y tras que alguien empezara a investigar en mis archivos y empezara a hacer preguntas del estilo... "¿Eh, por qué no hay apenas nada de Harley anterior a 2012 en los informes?" Yo no podía negarme a realizar hasta la misión más absurda porque empezarían a  sospechar y solo faltaba que pensaran que era una infiltrada de Umbrella, que sería lo más obvio. Yo lo pensaría. Matt que aunque pareciera un plasta me ayudaba bastante. Ni siquiera aunque hubiera pedido una degradación temporal, era seguridad y aún así me habían hecho salir de la base tras tanto tiempo.

Joder... — Eché un rápido vistazo por la habitación, miré varias veces hacia atrás y me acerqué a la ventana para acabar de nuevo frente al ordenador, quedaban tres malditos minutos, que seguramente serían muchos más. Así que me quedé ahí quieta apoyando las manos en la mesa del ordenador con la mirada fija en la pantalla. — Venga... ¡Que no tenemos todo el día! — Decía molesta, estuve por darle una patada a la mesa, ¡sería por ruido!, pero me detuve, por si aquello afectaba al ya lento rendimiento del ordenador.

Y entonces aquella voz me hizo volver a la realidad, no estaba sola. Hice girar mis ojos cuando escuché la palabra "muñeca", odiaba ese tipo de expresiones.

Tranquilo muñeco... — alcé levemente las manos y me giré hacia él. Sufrí un deja vu, aquel hombre... Yo había visto ese rostro antes, ¿pero dónde? — Maldita sea... ¿Drake? — claro que era él, mucho más cambiado de lo que yo lo recordaba, su cabello y barba estaban más largos, algo descuidados. Había trabajado bajo su mando, fui con él a Raccoon City, cuando decidí que ya no quería ser parte de Umbrella. ¿Seguía él en la compañía? Yo desaparecí en cuanto pude, haciendo creer que había muerto.

Observé mi arma sobre la mesa, moví la mano rápidamente y sujeté la pistola en mi derecha, apuntando a mi antiguo superior. Jamás creí que pudiera pasar algo así, pero no me dejaría atrapar de nuevo por Umbrella.


Volver arriba Ir abajo

Primero fue la voz ajena, la que hizo dudar al hombre, como si la hubiera escuchado ya antes. Pero luego, cuando la mujer se giró, lo tuvo más claro aún... Y ella también pareció reconocerle. Si no fuera por la reacción de la propia chica, seguiría dudando, puesto que todo recuerdo a partir de Umbrella había tratado de borrarlo, pero no... La aparición de aquella mujer volvió a encender aquella chispa, hasta convertirla en una hoguera de nuevo.-¿Harley?-Su rostro había cambiado, se había torcido en un gesto confuso, de duda... Y él nunca dudaba.
Quizás fuera por eso, que ella aprovechó para coger una de las pistolas y apuntarle, decidida, al contrario que él. ¿Pero qué hacía? ¿Por qué le apuntaba? Eso no estaba bien, se suponía que se conocían, que eran lo más parecido a unos amigos, al igual que el resto de su escuadrón.

El rubio la observó, de arriba a abajo, buscando algún indicio de la Organización, algo no estaba bien con esa chica... Eso no le gustaba nada. Su mirada acabó en su pecho, y él se quedó mirando, unos instantes, antes de volver a mirarle a los ojos. No sabía si Umbrella la había condenado, si había utilizado aquellos dispositivos para controlarla mentalmente, no podía arriesgarse. Pero tampoco podía enfrentarse a su subordinada, no ahora que la había encontrado.
-Baja el arma, Harley...-Su tono estaba mezclado, con el que utilizaría para una órden, y con uno diplomático: Tampoco quería ser disparado.-¿Estás con Umbrella?-Preguntó entonces, directamente, sin rodeos.-No me jodas que te cogieron y te lavaron la puta mente.-Quería asegurarse cuanto antes, pues si era así, si la habían cambiado, debía pensar en otra solución, quizás en disparar antes... Por mucho que le pudiera doler acabar con uno de sus hombres.


Spoiler:

Volver arriba Ir abajo

Re: Acción y reacción • Drake Ackerman

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.