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Estás solo, todo está destruído, la muerte quiere cazarte. Has sobrevivido al fin y eso no es todo: esta guerra sigue en pie, pues el fin supone un nuevo principio, uno más tormentoso donde tendrás que demostrar lo que vales. ¿Crees poder sobrevivir?, si no... Abandonad toda esperanza aquellos que os adentráis en este nuevo, virulento y destrozado lugar.
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Fear the hunters [Nicholas] (+18 GORE)

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Fear the hunters [Nicholas] (+18 GORE)

Mensaje por Daniel Harris el Lun 28 Ene 2019, 05:25


13:20 PM

Hacía ya unas horas había salido, necesitaba un poco de aire y pensar un poco sus últimos acontecimientos no habían sido de lo mejor, aunque mas que eso, realmente necesitaba encontrar algo de comida, manejaba una motocicleta estilo pandillero que encontró varias millas atrás, toda la zona había sido peinada, incluso le parecía una locura seguir adelante se estaba alejando mucho de donde estaba fijo, esperaba poder encontrar algo un poco mas adelante o las cosas estarían duras para todos.

¡Maldita sea! exclamo con molestia al momento que la motocicleta detuvo su funcionalidad, probablemente se quedo sin gasolina, y claro en donde iba a poder encontrar un poco, entonces recordó cuanto extrañaba la vida de antes, paro un momento, el sol sin piedad golpeaba su rostro, sus mejillas se pintaron de color rojo de tanto ir bajo el sol, el agua era escasa pero aun tenía un poco menos de medio litro, agradecía que Phoenix le hubiera cortado el cabello, realmente estaría en el infierno si tuviera su larga cabellera en ese preciso momento.

El polvo se alzo como si de un telón enorme se tratase y los pocos arboles de la zona fuesen espectadores del lugar, Harris con uso de la diestra tapo un poco su rostro para evitar que algo del polvo entrara en sus ojos, una vez se dio por vencido con la motocicleta se bajo y le dejo a un lado del polvoso camino con frustración, a lo lejos visualizo algunas casas del pueblo, quizá tenían algo de utilidad, cada vez eran mas escasas, pero aun se podía encontrar algunas cosas útiles

En su pistolera cargaba su Deasert Eagle, la encontró hacía unos días en una vieja estación estaba sorprendido de lo bien cuidada que estaba, aunque aun le jodía un poco el retroceso pero se había acostumbrado a ello. Bebió un poco de agua para luego tapar cuidadosamente la botella y regresarla a su mochila, estaba harto del calor pero debía seguir, de hecho tenia que encontrar un poco de gasolina para volver, la distancia era relativamente larga, no tenía mas opción de momento.

Comenzó su camino, cada pequeño árbol por el lugar era un pequeño descaso, alguna  nube en el cielo hacía la misma función, pronto se percato a lo lejos de una silueta cual caminaba por el lugar como si buscase algo al igual que Harris, no era un zombie, estaba seguro de ello, se sabía a la perfección sus movimientos y este era un humano, no tenía duda de ello, sin mediar palabras apunto con su deasert eagle, sabía que el sujeto le vio, estaba seguro.

Harris observo cuidadosamente al sujeto, mas no podía percatarse de sus facciones, o algo significativo, vio que el tipo llevo su mano a su cinturón y en ese momento Harris frunció el ceño, tampoco podía asegurar nada, pero tampoco iba a permitirse algún peligro, no mas.

Harris abrió fuego, la potencia de la desert eagle le hacía fallar, y esto sucedió justo en aquel momento, la adrenalina subió a un alto grado,  y Harris se lanzo hacia el suelo justo detrás de una roca, sin esperar una respuesta de fuego volvió a disparar una vez mas por encima de aquella roca ¡¿Quien carajo eres?! ya no confiaba en nadie, pero incluso la pregunta hacía casi que sin sentido, pues había abierto fuego, Harris había actuado por impulso


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No sabía qué tanto me había alejado de mi campamento. Al principio se trataba de una sencilla expedición en busca de comida y medicamentos, pero todos los pueblos en los alrededores de Silver Lake ya habían sido saqueados, así que no quedaba de otra más que aventurarse a terrenos inexplorados, sin saber qué peligros podría encontrarme. Es precisamente por esa razón que llevaba una escopeta de caza en la parte de atrás del vehículo, varias granadas y mi siempre confiable Mágnum 44 en el cinturón, además de una Walther en la guantera del carro. Varias veces me había arriesgado a salir sin el armamento suficiente y luego me arrepentía, así que en esta ocasión fui preparado, incluso si no jalaba el gatillo de ninguna de esas armas.

El mapa que traía no me decía nada. Estaba perdido a las afueras de un pueblito fantasma. Me preocupaba no conocer el camino de regreso, pero lo que más me angustiaba era que se agotaran mis provisiones antes de encontrar más. Como por ejemplo, la gasolina.

El auto se apagó.

¡Me cago en la puta!— exclamé golpeando el volante.

Dejé la escopeta en el auto, pero saqué la Walther y me la metí en el bolsillo de la chaqueta, así como una granada, por si acaso. Procuré dejar mi carro a la sombra y emprendí una marcha incierta hacia el interior del pueblo para encontrar gasolina. Para mi sorpresa, no había muertos vivientes por las calles, ni uno solo, como si alguien se hubiera encargado de limpiar la zona. Eso, a diferencia de lo que muchos pudieran pensar, era una alerta roja inmediata: significaba humanos cerca, y unos con el suficiente armamento como para limpiar un pueblo entero.

Mientras caminaba, vi a lo lejos, apenas a unos veinte o treinta metros, una silueta con sus brazos extendidos hacia mí. Se escuchó un disparo. La bala impactó en el pavimento cerca de mi pie. Corrí para ocultarme detrás de un edificio. Saqué mi Walther y disparé hacia la posición del atacante. Otro tiro vino en mi contra. Dispare de nuevo. El tipo se estaba protegiendo detrás de una roca maciza.

¿Quién eres tú, joder?— le devolví la pregunta acompañada de otro disparo.

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Los disparos en respuesta del tipo eran una clara señal de que las cosas ahí no iban a acabar bien, pero eso ya no importaba Estuvo cerca... fue lo que salió de su boca para si mismo cuando escucho el zumbido de una bala rozando aquel pedazo de roca enorme, le habían disparado antes y no era algo que quisiera repetir, rápidamente respondió con un disparo de la deasert, era un arma realmente potente, no podía fijar bien la puntería pues si asomaba demasiado la cabeza le iban a volar los sesos, la tensión del momento no podía subir mas

¡Soy quien te va a matar si no dejas de disparar hijo de puta! grito para que el sujeto le oyese,  recibiendo en respuesta un disparo, parecía que solo uno saldría con vida o bien las balas se acabarían, tan fácil se podía entrar en este tipo de situaciones en la actualidad, y tan difícil era salirse de ella, pero dentro de la mente de Harris una cosa estaba clara, y es que todo esto se trataba de matar o morir, no habita nada mas, y era algo que posiblemente nunca iba a cambiar, en algún momento trato de no dejarse llevar por eso, pero al final... Todos los humanos son violentos por naturaleza, sin excepción alguna

Harris observo alrededor, había un poste grueso que en algún punto sirvió como alta tensión eléctrica, estaba mas cerca del sujeto, si se movía ahí, incluso podría rodearlo y tener un mejor blanco ¡Al carajo! se movió corriendo hasta el poste, escucho un disparo y se tiro al suelo llegando a cubrirse en el poste, toco su cuerpo mirando si no le habían dado y por suerte no era así, disparo nuevamente casi dándole al tipo, no estaba seguro, pero su supo que al menos el zumbido pudo sentirlo ¡Podemos estar todo el día así, pero te aseguro que solo uno va a salir vivo, y no planeo que seas tu! grito mientras sostenía la pistola con ambas manos

Cargo unas balas mas a la pistola aunque aun no estaba vacía pero era una de las manías que tenía para estar seguro, como si eso fuera algo seguro, valga la redundancia. Te voy... la frase se corto en seco, y Harris sintió un dolor en seco, recibió un golpe tan fuerte que sintió que su cabeza se separaba de su nuca, y las luces se fueron de un instante a otro.

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- ¡Tu y tu amiguito el de gatillo ligero hicieron muy mal en meterse a este lugar!

Se escucho un grito justo donde estaba Harris, sin duda Nicholas podría oírlo

- Verás a nosotros no nos gustan los visitantes, y menos que hagan tiros a lo imbécil para atraer mas de esas cosas

La voz está vez de un segundo hombre se hizo sonar, estando muy cerca de la ubicación de Nicholas esta vez


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No estaba preparado para un tiroteo, por lo que mis municiones eran limitadas. Me quedaban dos balas y debía usarlas con inteligencia, porque una vez se terminaran, mi muerte estaría asegurada. Ese sujeto parecía estar lo suficientemente loco como para matarme a sangre fría sólo porque sí. Aunque, si lo pensaba mejor, yo también sería capaz de matarlo a él sin que me tiemble el dedo. Por supuesto, si lo hiciera me sentiría culpable por uno o dos días, pero al fin y al cabo todos moriremos pronto en este mundo de mierda, así que provocar una muerte por mis propias manos no iba a desequilibrar el balance del universo, menos aun si se trata de la vida de un salvaje inepto como ese tipo.

¡Tú me disparaste primero, imbécil!— le grité desde mi escondite, con gotas de sudor en la frente y la pupila dilatada.

El seguía disparando y si yo no lo hacía pronto, se daría cuenta que me estoy quedando sin balas. Respiré profundo, conté mentalmente hasta sentir un nuevo disparo por su parte. 1... 2... 3... 4... 5... 6... ¡bam! Salgo de mi escondite a toda prisa, corriendo lateralmente hacia el edificio del otro lado y le disparo, viendo cómo la bala alcanza a pasar muy cerca de su oído. De seguro el tipo sintió un ruido horrible. Por dos centímetros casi se queda sin oreja.

Me quedaba una bala. Esa debía ser la que terminara en el cráneo del sujeto. No la podía gastar.

Saqué la cabeza con prudencia para determinar su ubicación, pero en lugar de verlo a él, lo que vi fue a un tipo enorme, panzón, barbudo, calvo y con lentes de sol. Su pecho estaba desnudo, cubierto de pelos y con manchas de grasa. En sus manos traía un bate de béisbol con el que acababa de golpear a mi rival. No eran amigos, evidentemente.

¿Qué caraj...?

Todo se tornó negro.

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La visión estaba muy nublada, por un momento Harris no sabía en donde se encontraba, sentía palpitaciones con un ritmo normal pero fuertes, la mirada se ladeaba de un lado a otro, por un momento no sabía ni quien era, lo único que podía ver era una tenue luz, aun era de día, quizá no había pasado mucho tiempo, de pronto como un impulso de supervivencia busco su arma, pero esto solo fue eso, un impulso, no tenía nada cargando con el, peor aun estaba encadenado, tenía sus manos una especie de de esposas que se unían por unas largas cadenas, y su pierna derecha estaba sujetada a un pilar del lugar.

Parecía un sótano, no podía ver a perfección, pero la claridad que entraba por lo menos le dejaba ver ciertas características, era un sótano con algunas herramientas en la pared, pero eso parecía pasar desapercibido, con lo demás del lugar, habían unas escaleras que seguramente llevaban a la planta principal, estaban a unos 5 metros a un costado de donde estaba encadenado, justo a un lado una gran mesa cubierta en liquido viscoso sanguinolento, Harris se vio sorprendido por esto, sobresaltado por no dar en donde se encontraba y mas aun porque sabía corría peligro ¿el tipo del tiroteo? ¿uno de sus amigos? realmente muchas ideas se le cruzaron por la mente en aquel momento, miro a su derecha y del mismo pilar había sujetada firmemente una segunda cadena, y estaba un sujeto el cual no podía ver a ciencia cierta, no se encontraba nadie mas de momento en aquel sótano, pero había algo... al acercarse mas, noto que la vestimenta del sujeto era la misma que la del tipo del tiroteo, una expresión de sorpresa se dibujo en su rostro, esto no era obra de el

Los ojos de Harris se abrieron completamente cuando se dio cuenta que este tipo quien estaba inconsciente era alguien que conocía, Nicholas, aun recordaba su nombre apenas pudieron salir vivos de una gasolinera, y se encontraron nuevamente cuando Phoenix aun tenía su casa rodante Jesús... Harris volteo a ver hacia las escaleras, no sabía exactamente que estaba pasando, y esperaba Nicholas pudiera darle respuestas, aunque tomaba en cuenta que recién se habían liado a tiros. ¡Hey.... HEY! trato de llamar la atención de Nicholas sin hacer demasiado ruido


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De un momento a otro alguien había puesto una bolsa sobre mi cabeza. Era un hombre, a juzgar por su voz y por su contextura física. Intenté defenderme, por supuesto. Mi arma se disparó al aire gastando la última bala que tenía. De inmediato el tipo me redujo, me quito el arma y me dejó tendido en el suelo con los brazos sobre mi espalda y una de sus enormes rodillas en mi columna. El dolor era terrible y se lo hice saber gritando, pero al parecer esto no hizo más que hacerlo enojar porque sentí un fuerte golpe en la cabeza que, aunque no me dejó inconsciente, sí me dejó lo suficientemente atontado como para que hiciera conmigo lo que quisiera.

Sentí cómo me llevaba sobre sus hombres hacia algún lugar. Hablaba con su compañero, pero no conseguía entender lo que decían. Tampoco veía nada por la bolsa en mi cabeza. Mi corazón palpitaba con fuerza, producto del miedo. Yo me consideraba un hombre valiente, alguien que podía afrontar cualquier situación que se le viniera encima, pero no me dejaba exento de sentir miedo en momentos así, sobretodo sabiendo que las criaturas más peligrosas del planeta no eran los muertos vivientes ni los mutantes, sino los seres humanos vivos y perversos.

Todo el tiempo sentí cuando me sentaron en esa silla y me encadenaron a algo, lo mismo que al otro tipo que pusieran a unos cinco metros de mí. Me quitaron la bolsa de la cabeza y subieron las escaleras dejándonos solos. Yo seguía atontado.

¡Hey.... HEY!— escuché a lo lejos, como si fuera una voz de ultratumba hablándome desde otra dimensión.

Mi mirada perdida se posó sobre el hombre encadenado a mi lado. Mi vista estaba borrosa. No lograba distinguir su rostro.

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¡Vamos carajo reacciona! le dijo en un tono de voz bajo aunque suficiente para que el escuchara ¿Me recuerdas? ¿Te acuerdas de mi? le respondió mientras se apuntaba a si mismo con la región palmar de la mano en el pecho, rápidamente volteaba a ver a las escaleras por momentos, escuchaba algunas voces arriba seguramente no tardarían en bajar los tipos que les tenían ahí, realmente deducía esto pues era lo mas lejos, no recordaba nada en aquel momento, solo el tiroteo y un dolor que aun seguía a nivel muscular en la región de la escapula y clavícula y se extendía hasta la zona cervical, Nicholas apenas estaba entrando en si, Harris no lo culpaba, en caso le habían golpeado de la misma forma tan contundente, no era sorpresa que le costara entrar en si tan rápidamente, la vista de Harris se volteo hacia un costado del lugar y se percato de algo que no se había dado cuenta en primera instancia, había una especie de saco colgado, por lo menos era lo que el hombre pensaba que era, no podía asegurar nada, la visibilidad no era la mejor en el momento, la poca entrada de luz lo hacía mas dificultoso aun, pero si debía hacer alguna aseveración era un saco...

Debemos salir de aquí se dirigió nuevamente a Nicholas, precipitadamente y en un movimiento rápido se quiso mover hacia donde Nicholas, este movimiento fue totalmente y abruptamente frenado por la cadena que apresaba su tobillo, está no tenía el largo suficiente para que pudieran acercarse el uno al otro. Claro ellos se habían enfrentado en un tiroteo por la imprevista acción de Harris, pero aun así los captores podrían fácilmente deducir que al tener un enemigo común iban a aliar fuerzas por liberarse

El hombre en una acción un tanto desesperada intento jalar la cadena, queriendo de algún modo aflojarla, pero este aunque ya un poco oxidado y dañado por el pasar del tiempo, seguía siendo lo bastante resistente para que se pudiese siquiera aflojar ¡Mierda! exclamo para si mismo, incluso ignoró la presencia de Nicholas en ese justo momento, sus pensamientos se enfocaban en que debía salir de ahí, debía sobrevivir, debía volver. ¿Qué cosas impensables podrían hacerle a ambos si los tenían en tal situación? era lo que se repetía en su cabeza.

Por un instante observo sus muñecas, las cadenas tenían un largo considerable, estos tipos eran peligrosos, pero estúpidos, en caso fuese el, no dejaría a nadie con el mas mínimo movimiento, pero estos tipos habían dejado quizá unos 30 cm de movimiento entre mano a mano, apresadas por cadenas entre si, pero claro, los grilletes en tobillos hacían las cosas mas complejas. Pronto en un intento golpeo con las cadena el grillete del tobillo, haciendo una especie de látigo pequeño con ambas manos, claramente esto tampoco iba a funcionar...

La vista de Harris era de frustración, frunció la frente y nariz, llevándose las manos a la cabeza. Un sonido fuerte y claro se escucho, seguido de un destello que le dejo ciego por unos mínimos instantes, había una lampara al centro del sótano, está había sido encendida, la mira de Harris de un golpe se movió en dirección a las escaleras, un rechinido de madera fue el aviso de que alguien se aproximaba, ahora podía ver con claridad el lugar, y a Nicholas, pero aun mas impactante, el "saco" que había visto con anterioridad, no era otra cosa que un dorso de una persona decapitada, estaba clavado en un gancho para carne, podía verse las fasias superficiales y profundas de la piel, este por fuerzas cinéticas de gravitación se balanceaba y giraba en su mismo eje, cual película de horror, gotas de sangre goteaban, estaba fresco, se encontraba de cabeza, y sus extremidades superiores colgaban hacia abajo, mientras que sus piernas habían sido amputadas

¿Qué mier...?

¿Muy bonito verdad? un hombre grande y gordo había bajado, una barba despoblada, apariencia sucia, un delantal lleno de sangre, pero no menos importante, unos dientes amarillentos que se asomaban a través de una sonrisa bastante inquietante. El sujeto escupió en el suelo y dejo un cuchillo de carnicero en la mesa, mientras que Harris le observaba con el ceño fruncido, sin demostrar temor, aunque en el fondo sabía que podía ser el fin

¡A ver maricones, vamos a comenzar! una  fuerte diestra se dirigió a la cara de Harris, algo que el no esperaba, este cayo al suelo Es bueno ablandar la carne siempre dijo seguido de una grave risa Veamos hijo, hagamos esto rápido, dime cuantos man vienen contigo, o con este pirata Morgan, aunque considerando que se dan balazos, no deben ser muy amigos se puso de cuclillas frente a Harris mientras sonreía luego de hacer la pregunta y el comentario sobre el ojo faltante de Nicholas

Harris estaba molesto y no era difícil darse cuenta, pero a su vez de forma interna, aterrado, aterrado de no poder salir nunca de ahí, aun así sus impulsos le dejaron llevarse, Harris giro la mirada hacia el tipo y le escupió en la cara, saliva mezclada con sangre por el fuerte golpe, mientras le lanzo una mirada asesina Tienes tu respuesta, maldito... dijo con un rostro enfurecido

Heh... Valiente... Pero estúpido dio nuevamente un fuerte golpe en el abdomen de Harris, acto seguido le tomo del cuello de su chaqueta y dio un derechazo directo al rostro, la nariz de Harris entonces comenzaría a sangrar


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Poco a poco comencé a regresar a mis cinco sentidos. Sacudí suavemente la cabeza, percatándome del dolor agudo que me aquejaba en la parte de atrás de la misma. De inmediato intenté llevar mis manos directo al punto de donde provenía el dolor, pero el sonido metálico me advirtió que me encontraba encadenado. Las esposas apresaban mis muñecas y otra cadena mantenía mis pies bien firmes a la silla. Fue hasta ese momento en que empecé a mirar a mi alrededor. Era un sótano oscuro, húmedo y maloliente. La lámpara que bailaba en el techo de poco servía, porque el foco estaba descompuesto y así como duraba un minuto encendido, se apagaba al rato. Lo único en todo ese asqueroso lugar que me era familiar fue el rostro de Harris.

¿Dónde estamos?— pregunta estúpida donde las hubiera, porque era evidente que él tampoco conocía la respuesta.

La mesa con esos utensilios, el cuerpo decapitado, las cadenas ensangrentadas y el macabro ambiente sólo daban pie para pensar que habíamos caído en las garras de un grupo de personas demasiado peligrosas.

Esto es como esa película. ¿Cómo se llamaba?... Masacre en Texas— bromeé por culpa del nerviosismo. Cuando estoy muy nervioso suelo hacer ese tipo de cosas estúpidas.

El hombre gordo bajó las escaleras con su atuendo de carnicero. Tuve que ver impotente cómo ese enorme tipo usaba el rostro de Harris como saco de boxeo. La nariz ya la tenía rota, probablemente, pero aun así el sujeto seguía golpeando. De seguir así, la cara de Harris quedaría hecha puré, literalmente.

Oye, ya basta, ¿no?— dije con tono suave, procurando no provocarlo. De todas maneras, lo provoqué.

¿Quieres hacerte el valiente, Morgan?— el tipo escupió al piso, se limpió la sangre de Harris en su delantal otrora blanco y se acercó a mí haciendo sonar sus pesadísimos pasos.

¿Morgan?— pregunté enarcando una ceja. La respuesta que recibí fue un puñetazo en la mejilla.

El hombre no tuvo suficiente con eso. Después me golpeó en el pecho y en el estómago. Pero definitivamente tenía un gusto especial por golpear caras. Mi labio y nariz ya estaban tan rotos como los de Harris. Sólo podía escupir sangre.

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Sentía una temperatura elevada en las fasias superficiales del rostro, Harris estaba con una rodilla en el suelo, había recibido palizas, pero debía admitir que este sujeto le iba a dejar marcas que podían durar unas semanas, podía tocarse el rostro tenía suficientemente separadas las cadenas de las manos,  estaba sangrando por la nariz y uno de sus pómulos, seguro tenía hematomas, estaba realmente frustrado por la situación sin embargo no estaba en posición de hacer mucho, aunque ese hecho no le detendría de intentar por lo menos, era el tipo de personas que prefería morir peleando, que morir con los brazos cruzados, observo como el gordo asqueroso se ensancho con Nicholas, con ambas manos juntas se apoyo en el pilar del cual estaba apresado, y con furia miro al tipo, los ojos de Harris describían odio.

Pero justo en ese momento su expresión cambio, pudo percatarse que en el lateral del pantalón del tipo, estaban unas llaves, sabía que debían ser las llaves de los grilletes, tenía que tenerlas de algún modo.

Sabes una cosa dijo escupiendo sangre de su boca Te voy a matar... Y vas a rogarme que sea rápido, maldito hijo de puta enfermo le observo mientras el tipo volteaba a verlo prestandole atención nuevamente, dandole así paz momentánea a Nicholas, quien estaba recibiendo el mismo trato que se le dio a Harris

No es muy correcto decir eso y a la vez llamarme enfermo a mi se acerco nuevamente a Harris con una expresión de superioridad, se sentía en posición en cual podía hacer lo que quisiese La única razón por la cual no los he descuartizado, es porque la carne debe de durar soltó una risa burlesca después de decir esto.

Así que es eso... ¿Te comes a las personas? No eres mejor que todas esas bestias allá afuera

¡Te lo preguntaré cuando me importe, imbécil!
golpeo nuevamente a Harris en el rostro moviendole el rostro, aunque su cuerpo no se movió como en las ocasiones pasadas, quizá por la adrenalina, quizá porque al gordo se le acabo la energía inicial.

Este sujeto se volteo prestando atención a Nicholas nuevamente, fue entonces donde Harris aprovecho la oportunidad al tenerlo cerca, rápidamente se puso de pie, y usando la cadena que conectaba sus muñecas una a la otra, paso dicha cadena por encima de la cabeza del sujeto ajustándola con todas sus fuerzas en el cuello y jalando hacia atrás, los ojos del gordo se abrieron en sorpresa, mas Harris continuo apretando, este se defendió tratando de tirarse hacia atrás contraminando a Harris contra el pilar, mas este doblo su rodilla poniéndola en la espalda del tipo, apretando la cadena al cuello con todas sus fuerzas, las cejas de Harris se arqueaban, sus ojos se abrieron hasta su máxima extensión, mientras soltaba quejidos graves por el forcejeo, poco a poco los movimientos del sujeto fueron mas débiles y poco coordinados hasta que cayo inconsciente, Harris no paro de apretar hasta asfixiarlo.

Miro directamente a Nicholas ¡Debemos salir de aquí! le dijo al momento que se escuchaban pasos rápidos por las escaleras, Harris tomo las llaves y las lanzo cerca de Nicholas, era un tiempo insuficiente para abrir los grilletes, y no quería dejar a la vista algo tan importante

-¡EUGENE!

-¡¿Pero que demonios paso?!

-¡Hijos de puta!

Bajaron 3 personas, 2 hombres y una mujer, se miraban mucho mas decentes que el tipo gordo, aunque igual de dementes, la mujer un poco mas cuidada que los otros 2 tipos, quienes parecían los típicos motociclistas que te encontrabas en grupo en el pasado, uno de ellos se acerco y dio una patada en el dorso a Harris, quien está vez si cayo, y acto seguido reviso los signos vitales del tipo, percatándose que estaba muerto

-¿Qué está sucediendo aquí? bajaba un tipo alto con una pañoleta en la cabeza, parecía ser el líder pues todos se mostraron incluso con terror cuando este se dio cuenta de que había uno de ellos muerto, este arrugo la cara, y negro con desaprobación a los miembros de su grupo Eugene, siempre fuiste un idiota descuidado se quito la pañoleta dejando ver su rapada cabeza y su cara enfurecida ¡TRAIGANLO A LA MESA! con autoridad y firmeza tomo el cuchillo de carnicero mientras señalaba a Harris, quien sostenía su zona abdominal por la patada anterior

Con violencia los 2 hombres tomaron a Harris, uno de ellos abrió los grilletes con un juego de llaves diferente al del tipo gordo, no se habían percatado aun mientras que su cuerpo muerto estaba boca abajo a un lado. ¡Sueltenme, maldita sea! Harris se resistía, pero no podía con los 2 sujetos, ademas sus fuerzas no eran las mismas puesto que había recibido daño, de un golpe la cara de Harris estaba pegada de un costado a la mesa, siendo aplastada por la mano de uno de los 2 tipos, y el lider lentamente se agacho para hablarle a Harris


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Faltó poco para volver a caer inconsciente. A pesar del entrenamiento físico al que me he visto sometido desde el comienzo del apocalipsis, no podía compararme a mí mismo con un policía o un militar que ha recibido entrenamiento la mayor parte de su vida adulta, por esa razón mi resistencia no era la gran cosa y una paliza podía dejarme knock out con relativa facilidad. La cara me ardía, mi vista estaba borrosa de nuevo y sentía un dolor punzante en las costillas. 'Puto gordo, me rompió las costillas', pensé al recordar que tras una fractura mal curada, mis costillas eran especialmente débiles.

Por suerte el enorme sujeto perdió interés en mí y lo recuperó por Harris. No podía evitar alegrarme, porque después de todo somos humanos y velamos por nuestros propios intereses. Y aun así, tras un solo golpe, volvió a mirarme con esos ojos que me anunciaban una nueva paliza. Yo negué con la cabeza inconscientemente, cagado de miedo, no literalmente, por supuesto.

Para mi sorpresa, antes de que el tipo pudiera acercarse a mí, Harris se lanzó en su contra y lo asfixió con la cadena que aprisionaba sus muñecas. Mi cara era un poema inexplicable. La amalgama de emociones como miedo, alegría, asco y sorpresa. ¿Lo había matado? Al parecer, sí. La mirada que le dediqué a mi ahora compañero de cautiverio fue una de reproche, pero a la vez me sentía agradecido.

Antes de que pudiera decirle algo, unos pasos nos alertaron de la presencia de otros sujetos. La voz de uno de ellos se me hacía familiar: era el que me había golpeado. No pude ver su rostro en aquel momento, pero ahora sí que lo veía y sentía un profundo deseo de venganza.

¿Y ahora qué hacemos con Eugene?— preguntó el que me golpeó.

Hay que colgarlo. No vamos a desperdiciar toda esa carne.

Por un momento me sentí asqueado escuchando esa conversación. Sin embargo, ¿qué me hacía diferente de ellos? Después de todo yo también he comido carne humana. Supongo que la diferencia es que yo no lo he hecho por el simple placer de hacerlo.

¿Sabes lo que les pasa a los imbéciles que vienen a MI casa a causar problemas?— el que parecía el líder le hablaba a Harris al oído, pero aun así yo podía escucharlos—. ¿No adivinas?— balanceaba el cuchillo en su mano, acercándolo y alejándolo de la cara de Daniel—. ¡Te daré una pista!— y tras decir eso, enterró el cuchillo en la mano de Harris, atravesándosela y clavando el arma en la mesa de madera.

Los gritos de Daniel retumbaron en mis oídos. Las risas de los otros dementes eran estruendosas. Cerré los ojos con fuerza. No quería ver cómo asesinaban frente a mí a alguien que alguna vez consideré como un compañero de armas.

No me odies. En realidad soy una buena persona, ¿sabes?— el tipo se alejó un par de pasos y comenzó a caminar al rededor de la mesa mientras el que me había golpeado a mí mantenía a Harris retenido contra la tabla—. Las cosas que hacemos aquí no nos convierten automáticamente en monstruos. ¡ODIO QUE PIENSEN ESO! Lo hacemos para poder sobrevivir decentemente— el hombre estaba loco, desquiciado—. Es más, para mostrarte que en realidad no soy tan malo, te mostraré toda una gama de nuevas posibilidades, abriré tus ojos ante la verdad absoluta que nos rodea en la actualidad... ¡CAMBIARÉ TU MUNDO ENTERO!

Dicho esto, el hombre sacó el cuchillo clavado en la mano de Harris, provocando una nueva serie de gritos intensos. Pidió al que me golpeó que lo agarrara con más fuerza y, para mi horror, tomó la mano de Daniel, particularmente su dedo meñique. Puso el cuchillo sobre el dedo y lo enterró tan lentamente que parecía estar corriendo todo a cámara lenta. La piel y la carne de Harris se abrían como mantequilla, probando que el filo de ese cuchillo no era cualquier cosa. Cuando llegó al hueso, entre gritos, empezó a serruchar. Jamás olvidaré el sonido de ese pequeño hueso rompiéndose por el actuar de una hoja de metal. Todo el tiempo sentí que mi comida del día anterior estaba a punto de salir, incluso las lágrimas amenazaron una que otra vez en salir.

Lo peor vino a continuación. El demente, una vez amputado el dedo, le pegó un mordisco tan potente que pudo arrancar un pedazo de carne como si nada. De esa manera pudimos ver que sus dientes estaban alterados y parecían los colmillos de un tiburón.

Ábrele la boca— ordenó a su repugnante secuaz.

El hombre que me golpeó puso sus dos manos en la cara mugrosa de Harris y le abrió la boca a la fuerza. Por cómo temblaban sus robustos brazos, era evidente que Daniel se estaba resistiendo demasiado. Le iban a partir la mandíbula de seguir así. Sin embargo, consiguió abrírsela y el líder le metió el dedo entre los dientes, obligándolo a masticarlo como si fuera un pedazo de carne seca.

¡No podía soportarlo más! Debía liberarme y ayudarlo. Mientras estaban distraídos con eso, me agaché, tomé las llaves de las esposas que Harris me había tirado y las abrí disimuladamente. Yo solo no podría con todos esos, pero al menos ahora estaba libre.

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¿Alguna vez había sentido el poner la palma de la mano directo en una plancha a 150º? Pues era algo parecido a lo que en aquel momento sentía Harris, los tendones de y tejido de los falanges era cortado poco a poco, era un dolor intenso, apretada sus dientes y fruncía su rostro mientras sucedía, no podía evitar gritar y quejarse, el bastardo lo estaba haciendo de forma lenta para causar el mayor daño posible,  no recordaba otra ocasión en la que se había sentido así de vulnerable, pensó que todo estaba perdido, que los matarían, la única esperanza es que Nicholas pudiera hacer algo, pero incluso aquello... ¿Qué podía hacer contra 4 personas? No se miraban armados, al menos con armas de fuego en el momento, pero aun así la sesión de golpes anterior no ayudaba a nada

En un momento Harris sintio que sus parpados se cerraban, su corazón comenzó a latir cada vez mas rápido,  y la vista se le empañaba, su sistema estaba liberando endorfinas a todo lo que daba a causa del dolor, pensó que iba a desmayarse, pero la vista de su falange numero 5 faltante no le dejaba caer rendido, estaba en una especie de shock por el dolor y la impresión de aquella escena, ademas muy bien sujetado por los otros 2 tipos, por un momento giro la vista a la mujer, quizá instintivamente buscando piedad, pero está solo tenía una sonrisa burlesca en su rostro.

Forcejeo lo mas que pudo, pero aquel bastardo logro meter su meñique en la boca, era una tortura mas que física también psicológica para Harris, quien trataba de luchar pero estaba debilitado justo en ese momento, lo único que le quedo fue escupir, mientras miraba la sangre brotar por su mano, debido al corte y la amputación Mierda... Harris bajo la mirada diciendo esto muy suavemente claramente podían escucharlo aquellos tipos, Harris comenzó a sollozar, casi a llorar, cualquiera diría que por miedo a morir, pero quizá la historia era otra, los tipos ante la escena soltaron una carcajada entre ellos.

Creo que el tipo rudo se quebró

Seguro ya se cago del miedo

¿Qué es lo que sucede? una sonrisa se dibujo en el rostro del líder
Te estamos dando uno de los tratos especiales, deberías estar contento, compartimos algo de comida contigo, no llores nenita, pronto todo acabara

Harris alzo la mirada hacia el tipo, mirandolo fijamente a los ojos, algunas lagrimas rodaban por sus mejillas, pero su rostro no reflejaba miedo, sino odio, odio del mas puro. No estoy llorando por mi... Lloró por ti, por las cosas que te voy a hacer, y como te voy a despedazar, hijo de perra...

La risa del líder resonó en todo el sótano, mientras que sacaba una especie de cuerda y se la pasaba a aquella mujer Este imbécil ya está delirando, no sabe en la situación que se encuentra tosió un poco negando con la cabeza Cheryl, hazle un maldito torniquete y vuelvelo a encadenar, debemos mantenerlos vivos por el momento o se van a estropear, ayudale Daryl le hablo a la mujer y a uno de los 2 tipos, mientras que al tercero le hizo señas para subir

Mientras solo uno de los tipos se quedo sosteniendo a Harris, este le hizo una mirada a Nicholas quien había sido testigo de todo aquello, debían hacer algo, no sabía si exactamente en ese momento o que, pero debían de salir ahí, debía admitir que estaba momentáneamente feliz de que les dejaran con vida, pues haría que esos extraños se arrepintiesen


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Mierda...

Era lo único que podía expresar después de ver semejante acto. Me sentía como un fardo inútil sobre la tierra. Era un inepto, un incompetente, un debilucho y un cobarde. No fui capaz de ayudar a Harris mientras le hacían cosas tan horribles. Incluso había logrado deshacerme de mis cadenas, pero aun así no tuve los cojones suficientes para levantarme de mi maldita silla y ayudarlo. Sí, temí. Tuve mucho miedo de que me hicieran lo mismo que a él por hacerme el valiente. Admito que sólo fui un puto cobarde y que por no tener valor le habían quitado un dedo a Harris y se lo habían hecho comer. ¿Es válido pensar en mí mismo en una situación así? Muchos dirían que sí, que hice lo correcto, que no valía la pena arriesgarme por alguien a quien apenas conozco; muchos otros dirían todo lo contrario. ¿Por cuál lado de la balanza me inclinaba yo? No lo sé.

Lo volvieron a encadenar, borbotando chorros de sangre por su herida a pesar de tener un torniquete. Me sorprendía que siguiera consciente después de todo eso, aunque si lo miraba con mayor detenimiento podía ver que sus ojos estaban perdidos, como si mirara a algún punto fija en la nada que lo condujera a un mundo más feliz donde nada de esto ocurre nunca. O quizá estaba vislumbrando su venganza, porque tenía la plena seguridad de que iba a ser terrible. Harris nunca se ha caracterizado por ser un hombre sensato.

¿Estás bien?— pregunta estúpida. Obviamente no estaba bien.

El tipo que se quedó con nosotros agarró el cadáver de su compañero y como pudo lo subió a la mesa de picar. Le quitó el delantal de carnicero y se lo puso él mismo. A continuación tomó un hacha que estaba colgada de la pared y con una cara de póker empezó a descuartizar a su propio amigo. Esas personas no tenían corazón. Veían al resto de seres humanos como posible comida, nada más y nada menos. Le quitó las piernas, los brazos y la cabeza. Para conseguirlo tardó más de una hora en la que Harris cada vez perdía más la conciencia. Cuando terminó, se dispuso a guardar las extremidades en un refrigerador de mano y colgar el torso desmembrado de un gancho para carne, justo al lado del otro torso que tenían igualmente colgado. Luego, el tipo se fue.

Harris... vamos amigo, despierta. No puedes darte por vencido ahora. Fue sólo un dedo, amigo. ¡Reacciona, Harris!— le rogaba en voz baja. Sentía que en cualquier momento Harris se desmayaría... o moriría. Estaba perdiendo mucha sangre.

Me despojé de las cadenas y fui a su auxilio abriendo las suyas con la llave. Ahora estábamos libres, pero nos faltaba conseguir la manera de salir de allí.

¿Qué mierda está pasando aquí?

El tipo que me había golpeado bajó justo en el momento cuando estaba abriendo las cadenas de Harris. Ya nos había visto libres. Debíamos deshacernos de él antes de que alertara a sus compañeros.

Con un rápido vistazo me percaté de que el tipo no iba armado. Supongo que no lo consideraba necesario. Sin embargo, ese fue el mayor error de su vida. Yo también estaba desarmado, pero tenía un arma más letal y aterradora que cualquier pistola. Me lancé sobre él gruñendo como una bestia. El tipo instintivamente cubrió su rostro con el brazo y mis dientes terminaron clavándose en su asquerosa carne. Mis ojos se dilataron de manera imposible y hundí la dentadura en su piel con la suficiente fuerza como para arrancarle un pedazo.

Mastiqué... mastiqué... mastiqué...

¡No!— grité para mí mismo. Estaba a punto de convertirme en un zombi más. Escupí y recibí un fuerte puñetazo que me dejó tendido en el suelo.

¿Pero qué haces, puto loco?

El hombre se agachó ante mí y comenzó a golpearme con todas sus fuerzas.

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No sabía en donde estaba por un momento, quizá por la lentitud del corte, o por la perdida de sangre, pero estaba un poco mareado, ademas tomando en cuenta los golpes que recibió no era algo de lo mas extraño que se encontrara en tal condición, su vista era un poco borrosa, escuchaba como Nicholas le llamaba, pero de forma distorsionada, sabía que era el, no podía ser nadie mas, pero su voz no era la misma, o mas bien Harris la escuchaba diferente.

Su cabeza ladeaba de un lado a otro, su mano y muñeca palpitaba fuertemente, perdió el conocimiento por un momento ante los llamados de Nicholas, muy probablemente por la perdida de sangre y los golpes, no sabía si tenía alguna costilla rota o alguna contusión cerebral o cefalorraquídeo, por un momento todo se quedo en negro, no obstante luego de un momento recupero la consciencia, había ruido en el lugar, era una pelea, no podía afirmarlo pero al momento que sus parpados lentamente se abrieron, observo a Nicholas... ¿Mordiendo a ese tipo? Pero había algo extraño, no parecía el Nicholas que conocía, su semblante era totalmente diferente, incluso su mirada, algo no andaba bien con el, pero en un momento se lo atribuyo a su estado.

Reacciono un momento después al observar la escena, se percato de que estaba libre, pero mas preocupante aun, este sujeto estaba dándole golpes bastante contundentes a Nicholas, era irónico que hace unas horas se habían liado a tiros uno al otro, y ahora estaba preocupado por el, pero al final de cuentas no sabían sus identidades en ese momento, y debían apoyarse para salir con vida de ahí eso lo tenía totalmente claro

¡Ahora aprenderás hijo de puta!

Escucho al tipo decirle a Nicholas mientras resonaba nuevamente un golpe en su rostro, no podía quedarse sentado, su mano realmente dolía pero fue entonces donde la adrenalina se activó, con dificultad se puso de pie, el tipo estaba dándole la espalda mientras ejercía daño físico sobre Nicholas, Harris se abalanzo sobre el tipo dando un rodillazo al tipo con la zona occipital de la cabeza, en el mismo cayendo al suelo por el impulso, no sabía si eso era suficiente para dejarlo inconsciente o matarlo, pero le dio con la energía que le quedaba, era eso o dejar que matara a Nicholas y posteriormente a el


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Ese hombre no dejaba de golpearme e insultarme. Incluso uno que otro escupitajo cayó en mi mejilla. Él estaba desatando toda su furia interna sobre mi cuerpo, utilizando puños, patadas, cabezazos, rodillazos, lo que viniera, y yo sólo lo soportaba con el ojo bien abierto y jadeando como un perro. Yo no sentía el dolor ni escuchaba sus insultos, sólo podía escuchar el latir acelerado de mi corazón bombeando sangre y oxígeno a cada músculo de mi cuerpo. Mi pupila estaba tan dilatada que parecía haber perdido el azul natural de mi ojo en pos de un negro profundo e intenso en el que podía reflejarse la cara de ese salvaje golpeándome sin descanso. Vi a Harris levantarse de su silla tambaleándose, pero su figura estaba distorsionada, como si hiciera parte de otra dimensión ajena a donde yo me encontraba en ese momento. Harris hizo algo, no alcancé a ver el qué, pero consiguió quitarme de encima a ese tipo, que cayó quejándose al lado mío.

Levanté el torso, aun sentado en el suelo. Seguía escuchando mi corazón latir cada vez más rápido. Intenté hablar pero lo único que salió de mis labios fue una especie de gruñido extraño. Miré a Harris con la boca abierta y la mirada perdida. Luego miré al tipo que se sobaba la cabeza rodando en el suelo.

Todo se volvió negro para mí...

Nicholas se abalanzó sobre el regordete hombre que, a pesar de tener casi cincuenta kilos de más, no fue capaz de quitarse de encima al tuerto, quien gruñía como una bestia salvaje y babeaba como un perro rabioso. El secuestrador pudo ver la muerte en el ojo del tuerto, mientras que en su otro "ojo" sólo pudo ver un extraño orbe blanco atravesado por una brillante línea roja. Sí, Nicholas había hecho lo que jamás hizo desde que perdió su ojo izquierdo: abrirlo y mostrar lo que hay bajo esos párpados.

Los dientes del tuerto se clavaron en el hombro derecho del sujeto. Él gritó de dolor y encajó un par de puñetazos en las costillas lastimadas de Nicholas, pero eso no hizo que el ahora enloquecido tuerto lo soltase. La sangre comenzó a brotar al interior de la boca de Robles. Clavó los dientes más profundo y arrancó un pedazo de la carne del hombro de aquel pobre sujeto. Luego, sus dientes fueron a parar a la yugular del sujeto. La sangre lo manchó todo y los gritos invadieron el lugar. Pronto vendrían los demás secuestradores a interrumpir la cena del tuerto.

Nicholas, satisfecho con los tajos de carne que arrancó y con la cara y la boca cubiertas de sangre, se puso en pie y se giró para mirar a Daniel. Un gruñido gutural salió de la garganta del tuerto que estaba a punto de atacar a su siguiente presa.

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En un momento olvido cualquier tipo de dolor, se trataba de sobrevivir y nada mas, aunque seguramente tendría un par de días de dolor posterior si es que salía con vida de ese maldito lugar, el rodillazo que le coloco al tipo fue bastante fuerte, tanto que el propio Harris cayo al suelo al momento del impacto, la física no perdona, y eso lo sabía, se apoyo con su diestra y uso su rodilla para ponerse de pie, recostándose en aquella maldita mesa donde le habían mutilado.

Se percato de que algo no estaba bien, aquello que había visto antes en Nicholas se había intensificado, se dio cuenta que este había atacado al sujeto, y no es que no le alegrase tener un poco de ayuda, pero sabía que las cosas no estaban marchando bien en Nicholas, cualquiera se podría dar cuenta de eso ¿una de esas cosas? se estaba comportando igual, pero con mas fuerza, y mucha mas agresividad, su ojo no estaba igual, habían pocas cosas que asustaban en verdad a Harris, pero al ver a Nicholas acabando con ese tipo sintió terror, recordó cuando fue perseguido por mutantes en compañía de Phoenix hacía ya un tiempo, ¿le habían mordido? Realmente no entendía que estaba pasando, pero era un festival de sangre, dio unos pasos atrás mientras Nicholas hacía pedazos a aquel pobre desgraciado, no podía asegurar fuera Nicholas seguramente ya no lo era mas

Pronto su mirada se fijo en Nicholas, este gruño como si fuera un mutante ¿Nicholas...? Soy yo, Harris alzo sus manos  mostrandole las palmas en señal de quererlo tranquilizar, aunque no tenía un semblante que quisiera razonar mucho con el en aquel momento. Harris daba pasos hacia atrás a medida Nicholas fijaba mas su mirada en el, en su estado actual no sabía cuanto podría defenderse, y peor aun sin un arma de fuego cerca, no quería lastimar al tipo, pero si no le quedaba mas tendría que pelear por su vida

De pronto escucho como la puerta de madera escaleras arriba rechinaba de forma muy sonora al momento que se abría unas pisadas alertaban la presencia de alguien, Harris volteo a ver rápidamente aquello, aun así sin quitarle la vista a  Nicholas

- ¡Pero qué mierda está pasando aquí!

Era la mujer de antes, la cual al parecer traía una especie de palanca, la mira de ella reflejaba enfado, y mas al observar a Harris liberado, pero esto cambiaría pronto, pues al bajar completamente vería el dantesco escenario, fue entonces que la mirada de Nicholas se postro en la mujer, quien estaba petrificada al ver a Nicholas y su compañero destrozado en el piso


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Nicholas no era él mismo, estaba poseído por una entidad oscura que habita en su interior, siempre al acecho para salir a relucir en los momentos de mayor tensión; una doble identidad perversa que le carcome los pensamientos de vez en cuando, sugiriéndole ideas caníbales y homicidas incluso con sus propios amigos y compañeros. A Nicholas le confortaba pensar que esa criatura sombría en su interior a la que él tanto temía, suele habitar en su ojo inútil, por eso siempre lo mantiene cerrado, por miedo a que se escape si llega a abrir sus párpados. Sin embargo, esa "cosa" no es más que el mismo Nicholas que surge con sus instintos a flor de piel por culpa de una enfermedad, un virus maldito que contrajo en el momento menos indicado. Y aun así, por mucho que el tuerto maldiga su condición de medio zombi, fue gracias a esa misma condición que ahora podía estar vivo.

Ahora mismo la consciencia de Nicholas estaba perdida, sumergida en un profundo y oscuro abismo de la nada absoluta. Era el mismo cuerpo, el mismo rostro, los mismos brazos flacos y larguiruchos, las mismas costillas débiles y lastimadas, las mismas cicatrices de batallas pasadas, la misma barba de una semana sin afeitar y el mismo cabello sucio y alborotado, pero en lugar de Nicholas estaba "la cosa" que amenazaba con atacar a Daniel. No valía nada lo que Harris dijera o hiciera para apelar a ese Nicholas interior, porque él jamás lo escucharía mientras "la cosa" tuviera el control. ¿Sería posible que Nicholas Robles se haya perdido para siempre? Quizás...

¡Pero qué mierda está pasando aquí!

El tuerto fijo su muerta mirada en la mujer que acababa de llegar. Emitió un gruñido y brincó hacia ella con una agilidad que ningún muerto viviente podría llegar a alcanzar jamás. La mujer no tuvo tiempo de defenderse, solamente de gritar. El peso del hombre de casi metro ochenta sobre ella hizo que sus piernas se doblaran y cayera derrumbada al suelo. Por suerte para ella, no era una mujer gorda como el pobre bastardo que acababa de morir, sino que ésta era ágil y fuerte, lo suficiente como para empujar a Nicholas de encima de ella, rodar por el suelo y levantarse.

Ham... breeee...— emitió Nicholas con una voz que no era la de él, sólo un sonido turbio y arrastrado.

La mujer, asustada por esa tenebrosa voz y por el hombre demente que estaba a punto de brincar sobre ella una vez más, levantó la palanca que tenía en sus manos y golpeó con toda su fuerza el cráneo de Robles. A pesar del estado perturbado en el que se encontraba, Nicholas seguía siendo un humano normal, en lo que cabe, no un super resistente muerto viviente, por lo que ese golpazo en la cabeza lo dejó inconsciente de inmediato, si no muerto. La sangre empezó a brotar desde algún punto de su cabeza y ya no se movió más.

¿Qué mierda era esa cosa?

Apenas la mujer terminó de articular su pregunta, emitió un agudo grito. El gordo hombre asesinado por el tuerto se acababa de levantar reanimado y con ganas de carne fresca. Encontró en su antigua compañera una fuente de alimento accesible y cercana y clavó su pútrida dentadura en el cuello de la muchacha, provocando un nuevo charco de sangre y una nueva víctima que ahora era devorada viva.

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Todo estaba saliendose de control, arriba se escuchaba un alboroto, seguro mas de ellos venían, pues no se hicieron esperar los gritos de la chica, quien gorgoteaba sangre por la mordida del zombie, era una locura, Daniel debía actuar rápido, pronto no pensó mas en su falange faltante y tampoco en el dolor, el duro golpe que recibió Nicholas lo sintió incluso el, ¿estaría muerto? esperaba que no, pero igual no pensaba dejarlo ahí, el zombie estaba muy entretenido con su cena, por un momento sintió algo de empatía mientras miro como la chica trataba de defenderse, sus ojos parecía que pronto se saldrían de sus órbitas, miro justo a los ojos a Harris mientras aquel ser llegaba incluso a rosar su faringe mientras le arrancaba pedazos de tejido, comenzó a ahogarse en su propia sangre y pronto sus movimientos en defensa, se volvieron solo espasmos, en verdad era algo sangriento, pero luego recordó que esos hijos de perra le hicieron lo que le hicieron, cerró los ojos con ira y se dirigió rápido hacia donde se encontraba Nicholas

Hermano, necesitamos salir de aquí, ¡vamos reacciona! acomodo boca arriba al hombre, con un poco de temor lo atacara, pero ya no tenía aquel semblante de hace un momento, haciendo uso del pulgar y el dedo indice abrió su ojo, estaba dilatado, sin duda estaba totalmente KO, tomo el pulso y aun tenía, estaría bien, esperaba que no tuviera alguna contusión grave, sino todo se complicaría, sabía algunas cosas gracias Phoenix, y otras que aprendió en la academia, Vamos viejo reacciona... era inútil no iba a reaccionar tan rápido, no al menos en unos minutos tiempo que no tenían.

Escucho bajar a uno de los tipos, y su mirada se giro rápido.

¡Hijos de puta! ¡Debimos matarlos hace tiempo!

En ese momento la criatura posó su mirada en el, lo que antes era su amigo se había convertido en aquel monstruo,, se abalanzo sobre el hombre que había entrado, pero este con agilidad clavo un cuchillo táctico en el cráneo del zombie, quien fue alguna vez su compañero, Daniel no iba a dejar escapar esa pequeña oportunidad de salir de ahí, era ahora o nunca, si no salían iban a ser asesinados en cualquier momento

Daniel se le fue encima al tipo, lo golpeo y contramino contra la pared, en el movimiento solto el cuchillo que cayo al suelo, ambos comenzaron a forcejear, el sujeto dio un rodillazo en el abdomen de Harris, quien se resintió por el golpe, aunque respondió con un antebrazo al rostro, el tipo cayo al suelo, Harris se fue sobre el, pero no se fijo que el sujeto tomo el cuchillo, y apuñalo a Harris de manera profunda en el muslo anterior, dañando su cuadriceps, dejando el cuchillo clavado en el proceso, Harris grito por esto, seguidamente el tipo dejo ir un derechazo contundente a la cara de Harris, acto seguido se fue sobre el tratando de asfixiarlo.

La visión de Harris se nubló no tenía tanta fuerza para quitarse al tipo, ya había recibido suficiente daño, estaba sumamente debilitado, pensó que iba a morir, sus recuerdos pasaron ante sus ojos, mientras miraba fijamente a los ojos de su verdugo, pronto sentía como las luces se iban apagando poco a poco, como todo iba a ser pronto solo oscuridad y paz, no mas zombies, no mas bandidos, no mas asesinar o temer ser asesinado por unos pocos suministros, el fin había llegado, Harris cerró los ojos casi que quedando inconsciente

Súbitamente un gruñido agudo le hizo entrar en si,  seguido de un grito, la mujer zombificada había mordido la nuca del tipo, soltando a Harris por lo ocurrido, Harris agarro airé en una gran bocanada, vio las puertas de la muerte, se sintió mareada, aquel hombre se tiro hacia atrás aunque su zombificada compañera no paraba de morderle, los gritos debían escucharse por todo el lugar, Harris reacciono un poco torpe por el daño recibido, pero tomo el cuchillo clavado en su muslo, y con un gran dolor lo saco, mientras un chorro leve de sangre salió de su muslo, empuñando el cuchillo se tiro sobre la zombie quien estaba encima del tipo para ese momento forcejeando con el, este tipo pudo ver como la punta del cuchillo llego hasta la frente de la mujer atravesandola, por obra de Harris, acto seguido el cuerpo de la mujer cayo sobre el otro tipo

¡No, esper...! "Shick" Se escucho cuando instantes despues Harris clavo el cuchillo en la frente de aquel hombre, quedándole sus ojos en blanco, no iba a arriesgarse a que volviera a tomarle, o a quedar con otro zombie mas, Harris exhausto  se quedo tendido boca arriba en el suelo, se giro mirando a  Nicholas quien apenas empezaba a reaccionar, pero sabía que no estaba en su mejor situación, probablemente desorientado totalmente. Harris con dificultad se puso de pie, estaba cojeando, su pierna dolía, su mano casi que ni la sentía ya cosa que era todo menos bueno Debemos salir de aquí le dijo a Nicholas mientras le ayudaba a ponerse de pie, poniendo un hombro de Nicholas sobre el para subir aquellas escaleras, sin duda había mas arriba, pero era algo que debían resolver

Desafío:
Ganado: Daniel logra acabar con el tipo a la primera
Perdido: Daniel es apuñado


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El miembro 'Daniel Harris' ha efectuado la acción siguiente: Lanzada de dados


'Desafíos' :

Resultados :



We are Enjoy the Silence 4.0:

¡Cinco años de zombies y los que nos quedan! ¡GRACIAS A TODOS!

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El pobre Nicholas yacía inconsciente en el suelo a disposición completa de las circunstancias que lo rodeaban. Su mundo entero era un abismo oscuro del que no podía ni quería salir. A decir verdad, se sentía muy a gusto en esa oscuridad. Todo tan silencioso, tan solitario, tan pacífico, un lugar en el que no importaban los zombis ni la deshidratación ni las insolaciones ni las hipotermias ni la inanición, todo era perfecto allí.

En el exterior las cosas eran todo lo contrario a pacíficas. Ya eran cuatro los bandidos muertos. Harris estaba apuñalado y amputado, pero aun así intentaba arrastrar a Robles para salir los dos de allí. Llegaron juntos y saldrían juntos, vivos o muertos.

En la primera planta se encontraba el jefe de aquella asquerosa pandilla, sentado en un sillón viejo frente a una televisión igual de vieja. Arrodillada frente a él se encontraba una mujer rubia de unos cuarenta años, con las tetas colgando y la boca ocupada haciéndole una felación.

¿Por qué estás tan excitado, cariño?— hablaba aquella mujer sin un diente mientras le lamía la asquerosa polla al sujeto aquél.
Oh... cariño... no sabes cómo tenía la verga mientras le hacía comer su propio dedo a ese tipo.

El hombre, recordando los hechos, estalló en placer, agarrando con firmeza la cabeza de la mujer para que no se apartara mientras vertía toda su simiente en su boca. Gemía y bufaba como un toro mientras se desfogaba al interior de esa boca sin lavar en meses.

Soltaste mucho, Douglas— se quejó la mujer apartándose y limpiándose la comisura de los labios.

Un grito interrumpió la sesión de los tortolitos. Se trataba de un grito femenino.

¿Y ahora qué coño le pasa a Cheryl?— gruñó el jefe—. ¡Daryl, ve a ver qué mierda está pasando allá abajo!

Daryl, de hecho, estuvo todo el tiempo ahí, viendo cómo le hacían una mamada a su patrón, aunque tenía prohibido mirar directamente si no quería terminar colgado en el sótano con las entrañas por fuera.

Daryl bajó y mientras Douglas le sobaba las tetas a su mujer, un fuerte ajetreo se escuchó en el sótano. Nuevamente gritos, esta vez de Daryl.

Cariño, creo que deberías bajar— la mujer habló con miedo.
Estos cabrones no son capaces de hacer nada bien— Douglas se levantó empujando con fuerza a la mujer y se subió los pantalones—. Todo me toca hacerlo a mí porque los hijos de puta no pueden.

Douglas tomó su lustrosa eagle de la mesita donde siempre la pone y se dispuso a bajar al sótano. Sin embargo, antes de que él mismo abriera la puerta que conducía hacia allí, la puerta se abrió y apareció frente a sus ojos el hombre al que le había arrancado el dedo, sangrando en una pierna y cargando al tuerto que apenas y movía los pies por cuenta propia.

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Re: Fear the hunters [Nicholas] (+18 GORE)

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