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Estás solo, todo está destruído, la muerte quiere cazarte. Has sobrevivido al fin y eso no es todo: esta guerra sigue en pie, pues el fin supone un nuevo principio, uno más tormentoso donde tendrás que demostrar lo que vales. ¿Crees poder sobrevivir?, si no... Abandonad toda esperanza aquellos que os adentráis en este nuevo, virulento y destrozado lugar.
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Carlos Jimenez, Daniel Harris, K-Mart, Will Shafter

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Pesadilla antes de Navidad [Participantes]

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Pesadilla Antes de Navidad


Del 21 al 28 de agosto de 2015 - Alaska.
■ Rol rápido/sorpresa. Mínimo de líneas cinco, máximo veinte.
■ Ya no se admiten nuevos participantes.
■ Los personajes podrán sufrir todo tipo de lesiones y heridas, si hay algo que no queráis que suceda, enviarme un MP con las restricciones.

Día 21 de agosto de 2015.
Como de costumbre sigues con tu camino y escuchas un ruido, decides investigar. No ves nada y de golpe una tela negra cae sobre tu cabeza, tratas de forcejear, pero es imposible, no ves nada y sientes un pinchazo, seguidamente nada más, te duermes.

¿Cuánto tiempo ha pasado? Te sientes pesado, mareado, quieres vomitar pero no hay nada en tu estómago, apenas puedes moverte... alguien carga contigo, te arrastran, te tiran al suelo, no ves nada, llevas un saco de tela negra en la cabeza, escuchas un ruido de motor, mareo y vuelves a dormirte.

Día 22 de agosto de 2015.
Hace mucho frío, un fuerte pitido resuena en tu cabeza hasta el punto de que crees que te va a explotar. Ya no llevas el saco en la cabeza, poco a poco vas abriendo los ojos, ves tu aliento al respirar, hace demasiado frío, el suelo está prácticamente congelado. Te das cuenta de que no estás solo, hay más gente tirada por el suelo. Es una habitación grande, laa paredes parecen de metal, oxidadas, cae una gotera en algún punto... Todos llevan el mismo collar, tú también, tratas de quitartelo, es imposible, una luz verde parpadea en todos los collares. La única puerta está cerrada a cal y canto.



White Queen:

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La curiosidad mató al gato.

Ahh... — un leve grito ahogado salió de mis labios cuando logré despertar por fin, había tenido una pesadilla horrible en la que me... no, aquello no había sido una pesadilla, alguien me había llevado hasta allí por la fuerza. Observé mi codo, tenía un pequeño moratón y una diminuta marca, de una hoja.

A mi alrededor había más gente tirada por el suelo, me levanté de golpe al verlos y seguidamente me llevé una mano a la cabeza al sentir tan semejante mareo. — Maldita sea — sentí algo en mi cuello, llevé ambas manos a este y noté un collar, el resto de gente llevaban también collares y supuse que el mio era el mismo. Aquello no me gustó ni un pelo.


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La joven Yeli Li se veía en un nuevo aprieto, había dejado nuevamente que su curiosidad la llevase a un lugar probablemente  peligroso. No recordaba mucho, solo que había decidido seguir aquel ruido extraño a mitad de camino. ¿Estaba sola cuando llegó ahí?, ¿donde estaba tan siquiera?; necesitaba saberlo pero solo sentía como alguien la cargaba  hacia un lugar desconocido. Intentó decir algo pero no tenia fuerzas suficientes para hacerlo.

Despertó, no reconocía donde estaba, siquiera veía con claridad, sus lentes no estaban en sus ojos y no podía encontrarlos. Los sintió por un segundo con sus dedos pero los empujó sin querer algo lejos de ella. Pudo al menos divisar a otras personas a su al rededor por lo cual se dispuso a hablar - ¿Hola?-, justo en ese momento escuchó la voz de un chico que le resulto algo conocida. Logró colocarse sus lentes y vio entonces al chico que había conocido antes en Georgia y a otra chica mas de cabello pelirrojo, las demás personas al rededor parecían aun no despertar. Todo pasó tan rápido que Yeli ni siquiera se percató de los extraños collares que ella e incluso los demás llevaban.


.-.:

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Quizás, no fuese el primero en despertarse del grupo aquel que estaba tirado en esa habitación. Pero probablemente, si hubiese sido el primero en pasar por el manoseo no permitido por vaya a saber que o quienes que lo habían capturado de aquella forma. Por supuesto que no recordaba absolutamente nada más que el tintineo de un ruido metálico y luego algún que otro golpe recibido en el cuerpo. Después, oscuridad total.

Y ahora, frio, demasiado. No llevaba puestas sus botas ni tampoco alguna prenda en el torso desnudo cubierto de viejas cicatrices de mordidas. Su aliento se levantaba en el aire como neblina en la mañana y al abrir sus ojos vio a otro grupo de personas juntándose ¿Para qué? Miro a su alrededor, una caja de metal. No, aquello no estaba bien.

El carroñero se puso en pie notando aquella porquería en el cuello y empezó a girarla y a tratar de arrancarla, desesperado, intento por todos los medios de quitársela hasta que comenzó a sentir sus dedos y cuello pegajosos y, rabioso, grito como animal salvaje enjaulado. No iba a hacer amigos, eso estaba más que claro, el rubio pretendía salir de allí y dejo la impronta de que haría lo que sea para llamar la atención de los captores, por eso comenzó a patear la pared más pronta que tenía. Golpeo la pared intento hacer todo el ruido posible, con sus piernas, con su cuerpo, gritando. Dejando salir lo más primitivo que podía tener un ser humano que había sido capturado y enjaulado en contra de su voluntad.

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A TENER EN CUENTA...
■ El orden de posteo es: para responder al tema deben haber tres mensajes de rol (sin contar los de narración y dados) entre tu último mensaje y el nuevo.



MINI SITUACIÓN
El collar de Will Shafter emite un fuerte pitido, la luz verde que hay en él parpadea y pasa a ser roja. Otro pitido, otro más, otro más... y otro, cada vez son más rápidos, como una cuenta atrás.

■ Desafío para @Will Shafter ¿Qué haces?
  1. Seguir formando jaleo.
  2. Parar.

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– Agradecería sobremanera si guardaran silencio – Estaba sentada con la cabeza sobre sus rodillas, apartada de todos. Tenía tiempo que había despertado pero no deseaba llamar la atención, l cabeza retumbaba horriblemente y cada sonido a su alrededor era una aguja en su cráneo. La voz de la mujer le había parecido muy aguda, de hecho fue por ella que pidió silencio. Pero fueron los gritos del salvaje los que la irritaron, y tuvo que mentalizarse con mucha fuerza para no gritarle que cerrara el maldito hocico. Estaba en una posición complicada y perder la compostura era lo peor que podría hacer.

Estaba temblando de frío, sus labios lo hacían, y las piernas apenas podían sentirse. Había hundido el rostro precisamente para entrar en calor, pero nada parecía servir, de hecho había estado llorando en silencio hasta que escuchó las voces. Y ahora solo quería escucharlos para saber q pero los gritos… los malditos gritos.

– Por favor… solo… guarda silencio ¿Quieres? – lo dijo al aire, sin ver o señalar a alguien, pero era obvio a quien se refería.

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Me desperté al escuchar el pitido en mi cabeza, de golpe, estaba segura de que había puesto cara rara pero poco me importaba. Abrazaba mis piernas para darme calor e intentar amortiguar el dolor, de poco me servía, pero no atinaba a pensar bien. No aún, no cuando no sabía qué demonios estaba pasando ni donde estaba ni nada de nada. Para cuando dejó de dolerme la cabeza, los gritos empezaron, un hombre empezó a gritar y darle golpes a una pared sin parar.

No iba a darle más caso del necesario hasta que vi el collar. Sin poderlo evitar una de mis manos voló a mi cuello. ¿Qué demonios era eso? Tapé mi boca con las manos evitando articular palabra o algo. Respiré hondo. Esto podía ir muy mal, pero si yo empezaba a perder la cabeza ahora, fijo iba a ir peor de lo que podría. Respiré, me senté con las piernas cruzadas, e intenté hacer memoria mientras listaba en mi cabeza mi situación física, si me dolía algo más a parte del frío o no, si tenía la garganta muy seca o no. Necesitaba hacer recuento. Necesitaba fijar un objetivo. Porque esta gente, no tenía pinta de que me fueran a ser útiles para salir de aquí.


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El frío era casi habitual, en agosto era extraño, pero también dependía de en qué parte estuvieras. Por lo que el pitido me despertó, salté rápidamente alejándome del frío suelo, aunque mi huequito ya estaba calentado ¿cuánto tiempo había estado ahí? Mucho. Llevé la mano al cuello, noté el collar. Mierda. ¡El pinchazo! Su madre. -¡Soy diabetico estúpidos! ¡Cómo la droga que me inyectarais me haga algo...!- Sólo grité cabreado, el otro tipo... Se pasó un rato largo.
-Perdón- dije a la mujer que pedía silencio. Me acerqué extrañado a la chica, lentamente para no asustarla. -¿Estás bien?- pregunté sentándome a su lado. -Te abrazaría para ayudarte a entrar en calor pero temo que me mates si lo hago- dije sonriendo de lado intentando sonsacarle a la muchacha una sonrisa. Miré a mi alrededor, podía ver a varios que habían empezado a despertar, ninguno se había comportado como el tio ese, pero yo casi iba detrás si no hubiera sido porque su collar sonó muy feo después y cambió de color.

Acciones:
Me acerco y hablo con @Victoria Mountbatten-Wind


Erick

Gracias Thea!

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Al abrir los ojos lo primero que vi era el suelo, un suelo viejo y desgastado. Voces, gritos... la cabeza me daba vueltas. Me llevé ambas manos a la cabeza, me iba a estallar, e incluso sentía ganas de vomitar, pero entonces los recuerdos llegaron a mi cabeza. Me erguí rápidamente, me habían secuestrado. Allí, no estaba sola, había más gente en la misma situación de confusión. No, aquello no era nada bueno.

- ¿Estáis bien...? - yo no lo estaba, la cabeza me daba vueltas, traté de ponerme en pie, lo único que lograba entender era que nos habían secuestrado a todos y nos habían puesto unos collares que me simpatizaban menos. - ¿Alguien ha visto algo? - trataba de calmar el mareo con mis manos frías, eso ayudaba un poco contra mi frente.


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La ciudad, tranquila en demasía, nervioso me ponia, aunque mas de un muerto había. No era sobre el olor de putrefacción ni el sonido del silencio lo que me causaba preocupación, sino mi instinto llamandome la atención. Algo estaba por pasar, casi lo podía asegurar pero con algo de suerte quisas lo podria aprovechar. Demasiada fue mi ilusión o quizá mi confianza habia segado mi visión como fuera mi curiosidad por un sonido se tragó mi precaución. Pronto algo me cubria la cara u tras un pinchazo la obscuridad me tragaba.

Lo siguiente que supe es que desperté en un cuarto lleno de inombrados y todos algun tipo de dispositivos en el cuello teníamos pegados. El forcejeo de un tipo nos dio mucha información, al parecer es un dispositivo que prometia "librarnos de toda preocupación.


Vestimenta:


Mercenario:

Mercenario

¿Quién está dispuesto a pagar para las preocupaciones olvidar?
Tu problema sin aparente solución yo lo arreglo con sólo un poco de munición
Tú tranquilo y yo nervioso, siempre que con las monedas no seas envidioso
Aquel tesoro adorado en tu casa pronto será apreciado, pero, ojo, que quien no paga es llorado
Nunca nos vimos pero tu vida ahora es mejor y yo a un buen bistec le metí el tenedor
Brindo por la fortuna con una copa en alto y casquillos por lo bajo
Soy mercenario y esta vida no la cambio

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El dolor, por Dios, ese maldito dolor de cabeza que no se detenía. Mi cuello también dolía y en el brazo me ardía, pero ninguno de esos dolores podía compararse con la palpitante cefalea que aumentaba su intensidad a cada segundo que pasaba. Todavía con los ojos cerrados, mi mano se alzó con lentitud hasta llegar al punto desde donde partía el incesante dolor. Con sólo tocarme supe que me había golpeado con algo, además de tener un poco de sangre seca en el cabello.

Abrí los ojos gruñendo. Mis ojos tardaron en acostumbrarse a la visión doble, como si estuviera borracho. Un repentino frío me abofeteó tres veces hasta dejarme inmóvil. Acostumbrado al calor del desierto de Nevada y a las costas de California, este clima era amenazante para mí. Pero el frío no era de lo que debía preocuparme en ese momento. ¿Dónde estaba? No recordaba nada. ¿Quiénes eran esas personas? ¿Por qué todos tenían collares? ¿Por qué había gente gritando? Lo mejor era mantener un perfil bajo, al menos por ahora. Toda esa situación hedía a Umbrella por todas partes.

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A TENER EN CUENTA...
■ El orden de posteo es: para responder al tema deben haber tres mensajes de rol (sin contar los de narración y dados) entre tu último mensaje y el nuevo.

■ A partir de aquí ya no se permiten nuevos participantes, tan solo aquellos dos últimos personajes con quienes he hablado podrán entrar al tema y a partir de este mensaje tendrán dos días más para responder o se quedarán fuera.


SITUACIÓN
No estáis solos, no sois los únicos allí atrapados. ¿Puede eso suponer un problema? Todos portais el mismo collar, ahora laa miradas se centran en el de @Will Shafter, puede que pronto sepamos para qué sirven...

El mismo lugar, sin saber nada más. ¿Qué ha pasado y lo más importante, quién nos ha traído hasta ahí?

Límite de fecha para responder: 48 horas.



White Queen:

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Sus manos se habían enrojecido y sus nudillos se comenzaban a poner más y más rojos. Sentía el dolor que le provocaba, pero también sentía que la pared estaba cediendo ante los fuertes golpes que estaba dándole con su cuerpo ¿O era solamente su imaginación? El rubio golpeaba e ignoraba a todos en aquella habitación.

Pero entonces, su collar comenzó a sonar, casi sentía una ligera vibración que repiqueteaba contra la piel lastimada de su cuello. Lentamente, poco a poco, se fue quedando quieto a medida que notaba como el collar chillaba más fuerte. La lucecita roja que alcanzaba a ver era ciertamente hipnótica por su forma de titilar y de sonar, al final, el carroñero apoyo la espalda contra la fría y aboyada pared de metal que había estado aporreando y se quedó quieto. Silencioso.

Entonces fue cuando reparo que todo el mundo estaba mirándole. No le incomodaba, no de principio al menos, probablemente le incomodara en el momento en que las personas apresadas comenzaran a notar las muchas cicatrices con forma de mordida que tenía en su cuerpo. Mordidas de muertos, cicatrices oscurecidas, trozos faltantes en la carne de su torso. —¿Qué mierda me ven? —. Fue lo que soltó, con la voz aguardentosa, rasposa. Esperaba que con eso dejaran de mirarlo y solo entonces noto el frio del lugar y como su cuerpo comenzaba a dolerle por la salvaje forma de llamar la atención de sus captores. —Al menos sé que están ahí fuera esos bastardos, eh—. Will no miro a ningún sitio en particular, se quedó callado, mirando sus nudillos enrojecidos tras los disturbios que había provocado.

Off: Me quede quieto ·-·

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Aun dormía, había pasado tanto tiempo que no dormía bien que ahora únicamente no quería despertar pero el frío y un extraño sonido estaban obligándola a despertarse, lentamente abrió sus ojos, su vista era borrosa porque no se acostumbraban a la luz, ¿Cuánto tiempo había dormido? —Espero que todo haya sido un sueño…— Comento por lo bajo en su idioma natal. Tres años y horribles vivencias parecerían un mal sueño, aun tenía la esperanza de que todo haya sido un sueño y que ella este dormida o en coma, lo que parece más real puesto a que paso ya mucho tiempo y dudaba que en su sueño hubiese visualizado la muerte de su familia.

Sus ojos se acostumbraron a la luz, estaba acostada contra una pared junto a otras personas, que podía ser que las conociera pero realmente no les prestó mucha atención. Algo llamaba su atención más que sus compañeros: Su cuello se sentía tenso y pesado, Anna acerco su mano para poder sentir este y se llevo la sorpresa de que llevaba algo como un collar, no muy lindo que digamos, no era su estilo. —¿Qué pasó?— Pregunto en general, a ver quien le respondía. Sentía un frío arrollador, no había sentido algo así desde que fue a… La verdad es que nunca había sentido tanto frio como lo estaba sintiendo en ese momento.

Tenía un horrible dolor de cabeza y aun le dolía donde la habían pinchado, ¿Quién diablos la había capturado? ¿Por qué estaba allí? ¿Qué querían hacerle?, esas y cientos de otras preguntas eran las que atropellaban su cabeza. No se movió de su lugar, únicamente metió su cabeza entre sus piernas y estas las abrazo con sus brazos, era lo que hacía de pequeña cuando tenía miedo o frío, ahora ambas eran las causas de ello.


I'm Still Here, Fighting

—Hablo— —Pienso— —Hablo Italiano—

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Muchas personas al rededor y un tipo al que le pasó más de un mordedor, pero nadie parecía muy conversador. La confusión es evidente y nadie aun aparecía para contestar nuestras preguntas en mente, por mientras me levanto porque el frió del suelo está muy presente.

-¿Es esto un congelador?-

Lentamente empiezo a calentar, como si para algun ejercicio me dispusiera a realizar, aunque realmente sólo mi temperatura conservar. Pronto también a la puerta estuve revisando y el que estuviera cerrada estuve comprobando, que raro que el chico de antes no la terminara atacando.

-Nada visto más allá de lo evidente- Le respondí a la chica castaña que había hablado antes de mí. La cabeza me dolía, pero mucho más la situación me confundía -¿Alguien recuerda algo más que el ser capturado? ¿Cómo quizás la identidad de nuestros captores o el haberles escuchado decir algo en algun momento?-


Vestimenta:


Mercenario:

Mercenario

¿Quién está dispuesto a pagar para las preocupaciones olvidar?
Tu problema sin aparente solución yo lo arreglo con sólo un poco de munición
Tú tranquilo y yo nervioso, siempre que con las monedas no seas envidioso
Aquel tesoro adorado en tu casa pronto será apreciado, pero, ojo, que quien no paga es llorado
Nunca nos vimos pero tu vida ahora es mejor y yo a un buen bistec le metí el tenedor
Brindo por la fortuna con una copa en alto y casquillos por lo bajo
Soy mercenario y esta vida no la cambio

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Había un hombre que no paraba de gritar y formar escándalo, eso parecía ser un problema y más aún cuando su colgante comenzó a hacer cosas raras. Había visto muchas películas de miedo como para saber que eso no era bueno... ¿Y qué películas había visto yo y por qué recordaba eso? La cabeza me daba vueltas.

Nada de nada... — respondí al muchacho pelirrojo que había preguntado también. Al menos el otro tipo se calló, y yo pude calmarme un poco, pues el dolor de cabeza iba a acabar conmigo. Me puse en pie, en aquella sala estábamos unas diez personas, ni siquiera me molesté en hacer bien la cuenta, me encaminaba hacia la puerta para tratar de abrirla o ver si allí había algo, pero parecía lo que parecía, habíamos sido secuestrados y encerrados. Tan llano y sencillo como eso, ¿pero quién o quiénes eran los artífices de todo aquello?


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Los dos jóvenes pelirrojos estuvieron tratando de abrir la puerta. Me acerqué a ellos y revisé junto a la joven la puerta que estaba cerrada a cal y canto.

- ¿Hola...? - alcé la voz y aporreé la puerta, en un intento de atraer la atención de nuestros captores, después de cómo nos habían traido sabía que no nos iban a liberar así como si nada, sin embargo al menos me gustaría obtener algunas respuestas. Qué menos después de cómo nos habían traido. Debíamos mantener la calma y actuar con cautela, todo lo contrario al joven que se había puesto a gritar, al menos se había callado.

- Entonces nadie ha visto nada... - susurré en voz baja al ver que nadie respondía al pelirrojo. - Debemos ser cautos si queremos salir con vida de aquí - añadí.


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Había mucha gente. Respiré hondo. Y pensé que esto era una sala de espera tras un grave accidente de tráfico. No era una situación ideal, pero me haría pasar el mal trago más fácilmente. Escuché atenta todo lo que pasaba a mi alrededor y cuando se hicieron las preguntas pertinentes yo también respondí -Nada de nada- sólo me acordaba de los pinchazos y me entró una ligera preocupación por el muchacho que dijo que era diabético... Podría tener problemas si la droga llevaba azúcar en exceso. Pero tampoco es que supiera que clase de diabético era tampoco, así que no le podría ayudar mucho. Abrí la boca para hacer una pregunta pero rápidamente la cerré. Iba a preguntar si alguien tenía armas, pero claramente, nadie tenía. -¿Cómo diablos vamos a salir de aquí?- Pregunté sin esperar respuesta alguna.

Menciono a @Erick A. Kraus  


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SALUD
@Maximillian V. Alexandros: Saludable.
@Samantha Stryder: Saludable.
@Rowan Fowler: Saludable.
@Stephanie Wayne: Saludable.
@Annabeth V. Santini: Saludable.
@Will Shafter: Saludable.
@Nicholas Robles: Normal.
@Erick A. Kraus: Normal.
@Victoria Mountbatten-Wind: Normal.  
@Yeli Li: Normal.


A TENER EN CUENTA...
■ El orden de posteo es: para responder al tema deben haber tres mensajes de rol (sin contar los de narración y dados) entre tu último mensaje y el nuevo. Podéis responder siempre que queráis y haya margen.
Recordad que nadie tiene sus armas o pertenencias en este tema. Vuestros raptores os las han quitado.

@Nicholas Robles @Erick A. Kraus @Victoria Mountbatten-Wind @Yeli Li se quedan sin desayuno, pierden un grado en salud como consecuencia. Al no haber respondido a tiempo, si no vuelven a postear una vez antes de la siguiente actividad quedarán fuera de la trama, y sus personajes quedarán encerrados durante toda la semana.


SITUACIÓN
Un tipo de ropa andrajosa y sucia irrumpe repentinamente en la habitación, carga con un pequeño saco.

De buena te has librado — se ríe. — ¡Eh quietos! Que aquí soy uno más de los vuestros — alza las manos y se baja la bufanda mostrando que también lleva el mismo collar. — Me han dado unos panes de aceite, pero no llegan para todos, así que... — le entrega un pan a @Stephanie Wayne, a @Rowan Fowler, @Maximillian V. Alexandros, @Annabeth V. Santini y @Will Shafter. — Se acabó, lo siento por los demás — se guarda el saco en el bolsillo. — Comed rápido y aprovechad, que no suelen ser tan generosos...

Aparece seguidamente en el marco de la puerta un soldado uniformado de negro armado con un G-36. El tipo andrajoso trata de apartarse con ademán incluso de hacer una reverencia, el soldado le golpea en la cabeza con la culata del arma y entra en la celda. Su rostro es tapado por una máscara anti-gas, eso sumado a los parches que lleva... no deja de otra, se trata de un soldado de Umbrella.

Aparta escoria — el tipo, con una pequeña herida en la frente se arrastra fuera de la celda. — Tú gilipollas, vuelve a liarla, me encantará ver tus sesos esparcidos por la pared — el soldado señala a @Will Shafter.

¡Todos de pie y en fila! Hoy es vuestro día de suerte, Tricell os ha rescatado y trabajareis para ellos a cambio de refugio y comida, tampoco podéis negaros, así que moved el culo y seguidme. —  el soldado camina hacia la salida, pero antes se gira de nuevo hacia el grupo. — Por favor, que alguno de vosotros meta la pata y no obedezca, lo digo en serio, estoy deseando ver lo que esos juguetitos hacen
— el soldado sale por la puerta a un pasillo que no parece mucho más limpio que la celda. Hay muchas más puertas de hierro a través de este, no se ve ni se escucha nada. El frío cala en los huesos.

Basta agente, deje de retar a los nuevos empleados, estoy segura de que trabajarán codo con codo para el beneficio de Tricell y Umbrella Corporation — una niña de aspecto inocente y vestido blanco aparece junto al soldado. — Bienvenidos, mi nombre es White Queen y me encargo de que absolutamente todo salga como debe ser — sonríe y desparece, pero esa voz inocente e infantil sigue resonando en la estancia. — Trabajarán para ambas compañías a cambio de comida, protección, refugio... ¿Qué más pueden pedir? El collar que llevan en sus cuellos es localizador, pero también tiene otras funciones que esperamos que no deban probar... Como hoy es su primer día, nuestro agente les llevará a realizar un trabajo sencillo — el soldado llega hasta un ascensor plateado, este es mucho más limpio, hace un gesto para que suban todos y aún queda espacio. El ascensor asciende varias plantas hasta que por fin se abren sus puertas. La luz da de lleno en los rostros de todos, es casi cegadora, se trata de un campo enorme, tierras y tierras de cultivos se expanden hasta donde la vista puede alcanzar y prácticamente más. Hace calor, hay más personas allí, todas con el mismo collar

Piers os guiará en vuestro primer día de trabajo, espero que no tengamos que volver a hacer acto de presencia — el soldado indica que salgáis del ascensor. La niña está delante con una amplia sonrisa y tras hablar desaparece.

¡Hola, por aquí! — el tipo andrajoso de antes, Piers, hace señas a la vez que sale del ascensor. — ¡Seguidme por aquí, rápido! — Piers zarandea ambas manos rápidamente en su dirección mientras que camina de espaldas. — ¡Hoy es día de cortar pimientos, así que seguidme a estas matas de aquí, coged cada uno un cuchillo de esta mesa y empezad, no rompáis las matas y apilad los pimientos de forma correcta en cada caja, cuando llenéis las cajas las lleváis a ese montón — Piers hace lo propio, se hace con un cuchillo y comienza a cortar. — Así, por favor, empezad ya... — se ríe nervioso, mira de reojo hacia el ascensor que sigue en el mismo lugar, el soldado observa atentamente junto a la pequeña niña. — Ellos lo ven todo, por favor... rápido, sin problemas, comenzad a trabajar... — el hombre deja su abrigo polvoriento, bufanda y guantes a un lado, pues el calor ya comienza a picar. La gente va de un lado a otro, trabajando, todos parecen agotados, cansados, sucios... pero trabajan sin rechistar y Piers cada vez está más nervioso.

DESAFÍO: ¿Cómo respondéis ante esto? Libre respuesta.

Límite de fecha para responder: 48 horas.



White Queen:

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Lo único que resonaba en mi cabeza era que esto era imposible. Estaba de nuevo en algo parecido al correccional. Sabía como se las gestionaban aquí así que sin muchos miramientos seguí al tipo con el arma. No necesitaba hacerle la pelota ni nada, sólo necesitaba obedecer hasta lograr salir de aquí. Ya lo había hecho una vez, no sería muy difícil hacerlo una segunda. Sólo que del correccional me dejaron salir, de aquí, no parecía que lo fueran a hacer.

La niña me daba escalofríos, verdaderos escalofríos. Había escuchado sobre programas de estos tipos, pero nunca había visto uno en vivo y en directo. Me encantaría ver su programación y volverme loco con todo el código. ¿Cómo seguiría funcionando? ¿Tenían servidores aún funcionando? Dios, Internet, seguro que aquí se pillaba bien la conexión.

Una vez al sol, sonreí al notarlo en la cara, era un gran cambio, me iba a resfriar, pero eso era culpa de estos estúpidos, que nos habían tenido en esa caja. Sin mucho más seguí al pobre hombre, cogí un cuchillo y me puse a trabajar sin mirar atrás. Si ellos querían morir, yo no iba a ser el primer estúpido en intentar hacerse el héroe.


Erick

Gracias Thea!

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