• Welcome
  • Basic
  • Extra!

Estás solo, todo está destruído, la muerte quiere cazarte. Has sobrevivido al fin y eso no es todo: esta guerra sigue en pie, pues el fin supone un nuevo principio, uno más tormentoso donde tendrás que demostrar lo que vales. ¿Crees poder sobrevivir?, si no... Abandonad toda esperanza aquellos que os adentráis en este nuevo, virulento y destrozado lugar.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
¿Quién está en línea?
En total hay 10 usuarios en línea: 2 Registrados, 0 Ocultos y 8 Invitados :: 1 Motor de búsqueda

Dante De Witt, Nicholas Robles

[ Ver toda la lista ]


Élite
Magic WordsLacim TenebrisTime Of HeroesExpectro Patronum
Hermanos
Directorios

En busca de una lágrima en la arena

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

En busca de una lágrima en la arena

Mensaje por BalioN el Mar 31 Jul 2018, 14:29

Recuerdo del primer mensaje :

20 de Agosto, Gasolinera de carretera
Lugar desconocido, no tiene mapa ni la capacidad de orientarse en estos momentos.

El lugar es una gasolinera inspirada en los años 70 le hubiera gustado decir al dueño, sin embargo más bien parece que esa fué la época en la que se construyó y por la decoración, toda oxidada y hecha polvo nunca pensó en modernizarla.
Los surtidores son viejos, las boquillas de las mangueras no encajan bien en su Mustang, aparcado justo al lado de uno de ellos. Habiendo cuatro en total. La carretera queda justo enfrente lo mires como lo mires. El tramo en el que están tiene pocos coches y cadáveres que lo adornen pero la sangre seca y el hedor sin duda te acompañan cada día. Además, la radio suena desde el coche a todo volúmen.



Hace bastante calor por lo que sabe que debe estar en algún lugar del interior, con montaña y carretera, a juzgar por el casi inexistente verde, debe de estar cerca del desierto.
Las ventanas del lugar son ya pedazitos pequeños tras el paso de los años, las estanterias están todas tiradas por el suelo, junto a los productos y cadáveres que por allí quedaran o incluso de incautos a posteriori.
Sentado sobre uno de los surtidores poco a poco intenta desmontar la bocaja por tercera vez con calma. Antes de nada coge la botella de agua limpia de 2 litros que tiene al lado y da un buen trago. Va sin camiseta, su cuerpo es una amalgama de cicatrices y tatuajes, todo un guernica sin duda.
Su cabello ya tiene la longitud de tenerlo que peinar, se ha podido afeitar al menos y solo lleva la sombra de varios días. Peluquer@ en el fin del mundo está más jodido.

Asoma por la puerta abierta del coche el cuerpo de arma de fuego bastante grande, en su cadera también asoma un revólver y bajo el brazo derecho en una sobaquera otra pistola más. Atado a su brazo izquierdo, lleva también un cuchillo militar con una forma un tanto peculiar, parece modificado en tamaño, para que sea casi todo una punta, facilitando acabar con ellos con la puñalada directa al cerebro desde cualquier ángulo.
-Mierda...Puedo llenar el depósito, pero no tengo caja de herramientas...-Dice en voz alta mientras respira hondo cerrando los ojos, alzando el rostro. La deja a un lado y se frota la cara con las manos y después la nuca.
-Que puto calor...-Está en un punto muerto, necesita completar el rompecabezas, pues sabe que si se queda demasiado las consecuencias serán terribles, lo peor es que está en medio de la nada y sabe que lo más probable es que muera allí, ha preferido agua fría a nada.
-Ha valido la puta pena...-Sale de sus pensamientos para dar otro trago más grande.
-Es la última vez que me fumo un porrazo al sol de este puto desierto...-Exclama cerrando el tapón, dejándola a un lado y después estirándose bajando un poco la guardia, después se enciende un cigarro con su zippo y lo guarda tras jugar con él, canta con la canción muy animado y sonriente.
(Con suerte me acabarán asaltando y podré largarme de aquí.)

Volver arriba Ir abajo


Re: En busca de una lágrima en la arena

Mensaje por BalioN el Jue 09 Ago 2018, 11:04

La palanca finalmente rompe la base de la manguera y este da un grito a lo tejano apartándose de golpe y metíendose de golpe en la cabina del piloto, quita el freno de mano, tan solo empujando y con una mano al volante saca el Mustang de al lado del surtidor antes de que se llene todo de gasolina, dejándolo varios metros más hacía delante frente a la gasolinera.
-Me parece lo más justo...-Empieza a esconder todas las armas en el maletero, entra y sale del coche una y otra vez.
-Pero eso si, que parezca que te da miedo y no sabes usar esa escopeta, sino creo que serían capaces de pegarte un tiro, además si dudas mucho apuntándoles y tiemblas un poco seguramente hasta crean que no tienes munición, que solo intentas asustarles-Le exclama desde el maletero dónde acaba de asegurarlo todo, incluído guardar la comida, antes de guardar el agua, empieza a empaparla en ella mientras se ríe.
(Hay que adornar bien el caramelo)

Sin darle mucho más tiempo a explicarle algo más del plan, se empieza a escuchar el motor de un vehículo grande, probalemente una camioneta. Adam observa a la chica con una sonrisa de labios cerrados.
-Ponte nerviosa y sufre miedo si hace falta, pero cuando veas la oportunidad de disparar y no fallar hazlo, sin miedo y sin duda, porque si les das la oportunidad...-mueve el rostro ligeramente hacía la izquierda, con la barbilla.
-Ya sabes como acabarás sin duda alguna...-Tras esas últimas palabras y con el vehículo escuchándose apunto de aparecer por el horizonte de la carretera, el mercenario decide esconderse tras el coche en primera estancia.

En el momento en el que ella deje de mirar hacía el coche para concentrarse en su papel de chica desvalida trata de moverse sigilosamente para cambiar de posición, Cuchillo en la diestra y palanca en la siniestra, en dirección a la gasolinera, con una gran sonrisa en el rostro.
(Ahora solo esperar que lo haga igual de bien que todas las demás...) sin tiempo para pensar demasiado busca la puerta trasera de la gasolinera, además entres sus muñecas se lleva una pequeña escalera de mano que había estado usando para reparar el motor de bombeo.

Dado que no la ha escuchado decir nada ni que la camioneta haya acelerado por haberle visto sigue con su plan, va colocando la escalera por la pared trasera de la gasolinera.
Mientras tanto, la camioneta, otrora blanca ahora presenta un beige muy sucio con muchas manchas de sangre y tierra. En su interior se puede ver cuando finalmente llegan a la gasolinera observando todo el estropicio, a dos varones, uno delgado con el cabello largo oscuro y la mirada muy afilada, el otro gordo de estatura media, con barba y la tez muy pálida, de ojos claros. Ambos tienen los dientes extremadamente sucios cuando sonríen observándola, sin siquiera mirarse el uno al otro. La radio del Mustang sigue encendida en todo momento.



Bajan despacio de la camioneta con las manos en alto, observando los movimientos de la muchacha con la escopeta, sonrientes y dementes empiezan a reír muy levemente hasta que uno de ellos decide romper el silencio, aún a unos 10 metros de Alex.
-Ehhhh...Te has perdido bonita?...-Se relame observándo lascivamente su cuerpo y llenando su cabeza de obscenidades. Su voz suena muy aguda y molesta.
-Vamos a jugar con ella Bill?-Pregunta su aparente hermano, el cual tiene una voz que denota cierto retraso mental.
-Sí, como con todas las demás Chuck, ni...Lo...Du...Des...-Termina muy despacio de decir empezando a reírse cuando su barbudo hermano hace poco después consiguiendo que suenen completamente espluznantes. Vestidos ambos, con monos de ferretería, botas altas de goma y un montón de cuchillos y herramientas alrededor del cuerpo, en cinturón y bolsas. Aparte de todo aquello que puedan estar ocultando.


Rivales...No tenemos:




¿Quién está dispuesto a pagar para las preocupaciones olvidar?
Tu problema sin aparente solución yo lo arreglo con sólo un poco de munición
Tú tranquilo y yo nervioso, siempre que con las monedas no seas envidioso
Aquel tesoro adorado en tu casa pronto será colgado, pero, ojo, que quien no paga es llorado
Nunca nos vimos pero tu vida ahora es mejor y yo a un buen bistec le metí el tenedor
Brindo por la fortuna con una copa en alto y casquillos por lo bajo
Soy mercenario y esta vida no la cambio

Volver arriba Ir abajo

Re: En busca de una lágrima en la arena

Mensaje por Agent 4.0 el Jue 09 Ago 2018, 11:04

El miembro 'BalioN' ha efectuado la acción siguiente: Lanzada de dados


'Desafíos' :

Resultados :



We are Enjoy the Silence 4.0:

¡Cinco años de zombies y los que nos quedan! ¡GRACIAS A TODOS!

Volver arriba Ir abajo

El hombre mueve el coche una vez consigue romper el dispensador, manchando la arena de gasolina y arruga la nariz al sentir como el fuerte olor le llega hasta el cerebro. Habla mientras esconde todo su caudal en el maletero, recordándole cosas que le parecen innecesarias. Ya estaba nerviosa, preocupada, asustada y lo único que quería era salir corriendo en dirección contraria y dejarle todo ese marrón a él solo pero, se queda en el sitio asintiendo lentamente.

-O-Oye. ¿Qué coño estas haciendo? - Le pregunta cuando empieza a mojar su camiseta y se cubre con las manos. Ella no si considera alguien exótico o sexy, no le gusta su cuerpo ni como esta marcado, pero aún así siente vergüenza. Sus mejillas enrojecen y da un par de pasos hacía atrás.
Su boca se vuelve abrir dispuesta a replicar sus acciones hasta que un motor ruge a lo lejos, mira al horizonte encorvando las cejas hacía arriba titubeando, preocupada. Traga saliva cuando él vuelve a hablar y le mira quedándose con las palabras en la garganta, viendo como le daba la espalda y se escondía detrás del coche.¿Por qué te has quedado? Se pregunta a si misma y se lleva una mano a la cabeza revolviéndose el pelo con nerviosismo

El motor se escucha cada vez más cerca, asomándose por una pequeña pendiente se puede ver la camioneta blanca avanzando hacía ella, reduciendo la velocidad hasta parar al otro lado de los surtidores. El aspecto de los personajes que la llevan parecían haber salido de la matanza de Texas con sus cinturones llenos de cuchillos y herramientas y, en el momento en el que abren las puertas y bajan, les apunta con la escopeta dando un par de pasos hacía atrás.
-Ehhhh...Te has perdido bonita?...- - El delgado habla y Alexandra niega con fuerza, meneando la cabeza de un lado a otro.

Hablan entre ellos y comienzan a reír de una manera que a los oídos de ella suenan como cuervos graznando sobre un árbol muerto. Se estremece aterrada, temblando con fuerza notando como empiezan a sudarle las manos. No es capaz...

-Estoy bien. Solo venía a...a... - Traga saliva, viendo como el gordo se acercaba despacio, tentando el terreno. Alex lo apunta y se detiene. -A ver si había algo, pero esta vacío... Ya me iba. - Su voz tiembla como un carrusel lleno de altibajos. Da dos pasos atrás
-Pero te tienes que quedar a jugar. - Vuelve a agitar la cabeza cuando habla el bajito y barbudo hombre.
-No, gracias - El hombre ríe cuando la escucha y comienza a caminar de frente a ella, bajando las manos y colocándolas sobre el cinturón lleno de cuchillos. Su garganta se seca al igual que sus labios y se echa más hacía atrás.

No le da tiempo a ver como lo hace, sus ojos están posados sobre el hombre rechoncho siendo el más cercano a su posición mientras que, el larguirucho le lanza uno de los cuchillos de su cinturón, cortándola en el lateral exterior del muslo derecho. Se encoje y un siseo doloroso brota de sus labios. El bajito ríe.
No sabe que hacer, siente que no va a ser capaz de apretar el gatillo, sabe que va a fallar, que no es lo suficientemente fuerte para seguir en ese mundo... Desmond... Aprieta los ojos aguantando las lágrimas y el hombre barbudo aprovecha para acercarse hacía ella rápidamente, como si fuera una hiena jugando con su presa. Escucha el polvo moverse bajo sus pies y, sin poderlo evitar, abre los ojos de golpe y le apunta la cabeza justo cuando estaba apunto de agarrarla de la pierna, disparando en el acto.

OST
Su vista se nubla, se marea y siente que las piernas le fallan. Mueve los ojos sintiendo algo cálido en su cara, escucha una voz de fondo pero no es capaz de entender lo que dice. Su cerebro trata de procesar todo lo que acaba de pasar. No ha gritado, ni siquiera a cerrado la boca cuando le ha salpicado, no ha pestañeado, su dedo se había deslizado como si tocara mantequilla.
Baja la vista, viendo un cuerpo tendido en el suelo con la cabeza abierta como si fuera una sandía machacada. Trata de respirar pero no puede, siente que todo dentro de ella falla y las lágrimas brotan. Se ha roto.
Abre y cierra la boca tratando de coger aire, girándose lentamente para mirar como el otro hombre corre hacía ella con un cuchillo en alto gritando. Quiere gritar, quiere llorar, quiere correr pero nada... no pasa nada, lo ve acercarse a cámara lenta como en las películas, su rostro es la pura expresión del odio y puede ver como la muerte le sigue, esperando para llevarse su alma.

Dispara otra vez, no sabe donde le ha dado, solo ve de forma borrosa su cuerpo retroceder y caer de espaldas sobre la tierra que se tiñe de rojo con rapidez. Lo escucha de fondo, como si sus oídos estuvieran tapados por unos corchos. Su cabeza se zarandea de un lado a otro junto con su cuerpo, la escopeta cae de sus manos mientras llora en silencio, viendo las manchas que debían ser sus manos.
Cae de rodillas y de lo más profundo de su ser brota un fuerte grito desgarrador. Llora y se tapa la cara inclinándose hacía delante, berreando con fuerza, notando como sus tripas se movían en su interior queriendo salir.
Levanta la cabeza temblando, con la cara y los ojos enrojecidos, manchada de la sangre de seres humanos. Mira el cielo despejado, pestañea sintiendo un escalofrío al notar las lágrimas escurrirse por su cuello y, sin haber sido suficiente, vuelve a gritar hasta quedarse sin aire.

Apoya las manos en el suelo con la cabeza agachada y tose con fuerza, jadeando a causa del esfuerzo. Aguanta las nauseas y se queda unos segundos así antes de sentarse sobre sus piernas. Coge aire y temblando con mucha fuerza agarra el borde de su camiseta, levantándola despacio para tratar de limpiar su cara, ahogando los sollozos, mordiendo al final la camisa con fuerza para tratar de reprimir la explosión de sensaciones que luchaban por salir de ella.

Volver arriba Ir abajo

Re: En busca de una lágrima en la arena

Mensaje por BalioN el Vie 10 Ago 2018, 12:17

El silencio se rompe cuando los gritos del segundo herido se empiezan a hacer presentes cuando tras pasar alrededor de un minuto su cuerpo reacciona. Se revuelve ligeramente por el suelo, al parecer le ha dado en la barriga y las piernas, por lo que aunque morirá desangrado aun puede tardar ependiendo de la hemorragia. Alexandra puede ver y escuchar como se revuelve pidiendo ayuda.
-Por favor! Ahhhh! No...No quiero morir...-Su voz está desgarrada y llena de gallos.

Adam se descuelga por debajo del cartel de la gasolinera con un par de cables de acero. Sujeto a uno con sus manos y el otro entre sus piernas, bastante serio y sin decir ni una sola palabra. Se queda a mitad de trayecto por lo que se sacude con violencia hasta que los cables bajan hasta el suelo, sino en su totalidad lo suficiente para lo que pretende.
Se acerca al más grande de ellos, lo arrastra con mucho esuerzo hasta el cable y lo deja ahí, ignorando por completo los gritos de dolor y auxilio del hermano restante. Con cierta calma improvisa un nudo de soga de solo un par de vueltas, pues sabe que el cable de tensión hará el resto. Lo pasa alrededor del cuello del gordo y con ayuda de la palanca cierra el nudo, dejándolo ahí tirado.

-Si crees que no se merecían morir o que está mal lo que has hecho, échale un vistazo al sótano, pero no tardes mucho, voy a colgar a estos cerdos y a quemar este lugar, Alex...Lo has hecho bien, gracias por seguir mis indicaciones, sabía que podía confiar en ti, ahora la gente podrá pasar por aquí sin que la secuestren violen, descuerticen y se la coman estos enfermos...-Finalmente llega hasta el hermano mayor, herido y chillando como un cerdo, al ver el rostro de Adam enloquece aún más, como si le conociera.
-Nooo! Ella te mató! Nooo! Alejate! Soy una persona va contra tu código! No matas...Humanos...-Se atraganta. Tras una profunda pero inperceptible respiración profunda del mercenario con la siniestra alza la palanca y la hace descendencer clavándose entre el cuello y la clavícula de este, haciendo que la sujete con ambas manos, invevitablemente sus gritos se acentúan.

No hay arrepentimiento ni duda en los claros ojos del mercenario, tan siquiera piedad, el cual sin ningún miramiento empieza a arrastrarlo con fuerza, dándole la espalda hasta llegar junto al cuerpo de su hermano.
-Tienes razón, no mato humanos, solo monstruos...-Hace una pausa cuando llega hasta el lugar y suelta la palanca, el tipo empieza a manotear, por lo que Adam con mucha seriedad y profesionalidad le rompe un brazo tras otro a la altura del codo con ayuda de sus rodillas y un giro de su cadera.
Pone al igual que con el otro el cable alrededor de su cuello, para cerrarlo saca la palanca de su ya casi sin vida cuerpo, emite un grito apenas ahogado, tras cerrar el nudo y dejarlo tirado le toma del rostro y le habla de cerca.
-Por eso estoy aquí...Matando...Monstruos...-Muy enfadado casi iracundo, se separa de esos cuerpos y sin pasar por dentro de la gasolinera le da la vuelta, volviendo a subirse a las escaleras y por ende al techo de esta, pasa los cables por la viga de acero que hay entre el techo y el caertel. Toma carrerilla y salta contra este, no es hasta el tercer intento además de previamente desconectado, que el cartel cae al principio con sonidos de metal agrietado hasta el gran desplome, el efecto polea los cuelga de la gasolinera cual piratas, salpicandolo todo de sangre y polvo cuando el cartel se estrella contra el suelo. Además se puede ver como Adam le ha estado añadiendo peso extra con cosas de la gasolinera entre las letras.



Lo observa desde la altura, satisfecho por el trabajo cumplido, se sienta en el borde del techo de la gasolina un momento. Respira hondo de nuevo, tratando de calmar todas sus emociones, como si estuviera preparándose para lo que viene.
(Lo ha hecho bien, ha seguido mis órdenes y está viva y de una pieza, pero me preocupa su mente, quizá no se recupere nunca, debería pegarle un tiro y ahorrarle sufrimiento? Este mundo no está hecho para los débiles...Quizá debería unirse algún refugio y no volver a salir nunca sí, eso es lo único que puedo hacer por ella...)Abre y cierra los ojos un par de veces para humedecerlos tras tanto calor y polvo, aparte de que el sol no perdona.

Baja con calma por la escalera que ha puesto detrás y se acerca a la gasolinera de nuevo, ha escondido un par de garrafas de la propia gasolinera con gasolina, las carga en el maletero y después va al sótano sin decir nada, con las llaves del Mustang aún en la mano, al llegar a la trastienda, hay una nevera que en realidad al abrirla baja unas escaleras a un sótano improvisado, el cual está enteramente cubierto de sangre, huesos, trozos de cuerpos y cadáveres, encendido por supuesto el motor para mantenerlo todo fresco, en una habitación hecha integramente de cemento, hay cadáveres colgando llenos de simbología satánica y en el centro de la mesa, una niña a la que solo le queda un brazo, el torso y la cabeza, su brazo cuelga por el borde de la mesa, hay una sonrisa de satisfacción en su rostro antes de morir.
Baja con calma y mucha seriedad las escaleras, tragando saliva solo de recordar la primera vez que estuvo allí.
Adam toma su mano y acaricia su rostro, las lágrimas recorren las mejillas mientras él sigue en estado de shock.
(Nirvana...Mi niña...Karen...Mi amor...)Llora pero no emite sonido alguno, sus recuerdos le atormentan, pues por fin ha logrado recordar que tenía una familia.
(Umbrella...Ella...Se acabó...)Un grito de dolor como solo puede darse de aquel que tras 3 años de pesadillas, callejones sin salida y pistas falsas por fin recuerda el rostro de su mujer, muerta, el rostro su hija, de una edad muy similar a la niña que hay mutilada y muerta en la mesa, compartiendo destino las dos. Antes de soltar la mano de la niña le da un beso en la frente.
-Nadie tendrá que sufrir el dolor de veros así...-

Poco a poco toma el cuerpo de la niña, tras calmarse, en tre sus brazos, aun con la palanca en su mano izquierda y la saca de allí, para poder enterrarla en el desierto. Al llegar a la salida suelta la palanca cerca del coche, pues recuerda que es la de Alex.
Entre gritos y amenazas al cielo empieza a cavar la tumba con sus propias manos para esa pequeña niña rubia de cabello hasta los hombros, con la piel bronceada de vivir bajo tanto sol, vestida con lo que parecía un traje de gasa azul muy claro, ahora grotescamente manchado por más de un fluído.
Balbucea mientras lleva a cabo el proceso incapaz de estabilizar su mente. Comprendiendo poco a poco que sus pesadillas no son fruto de atrocidades cometidas en el pasado.
(Es porque no podía recordar lo que pasó, Karen...)Agacha el rostro contra la arena desconsolado, sin poder comprender como le ha costado tanto recordar una parte tan fundamental de su vida, cuando todo lo demás si lo recordaba.
-Mi cachorrita...-Da un último grito secándose las lágrimas de su rostro, el agujero no es tan profundo como a él le gustaría, pero igualmente pone allí su cuerpo y despues vuelve a echar la tierra para tapar el agujero de un metro que ha cavado.

Cuando termina, no pone señal alguna, no quiere que ningún enfermo desentierre el cuerpo, tan solo se va hacía el coche y del maletero empieza a lavarse con la botella de agua que saca de allí.
-Alex! Nos largamos...-Alza la voz por si ha entrado en la gasolinera o está dando vueltas, lleva rato sin fijarse en ella.
-Voy a quemar este sitio no tardes!-Le exlcama, cuando termina, guarda la botella vacía, ya que está limpia, se sube al asiento del piloto y arranca el motor, por si no le ha oído esta pista ya se lo indicaría claramente. Cierra la puerta del coche y empieza a jugar a abrir y cerrar el zippo al estilo Jimmy mientras la espera.

OFF

Dilema Si (Saca el cuerpo de la niña y quema todo el lugar)
Dilema No (consigue mantener la calma)


Rivales...No tenemos:




¿Quién está dispuesto a pagar para las preocupaciones olvidar?
Tu problema sin aparente solución yo lo arreglo con sólo un poco de munición
Tú tranquilo y yo nervioso, siempre que con las monedas no seas envidioso
Aquel tesoro adorado en tu casa pronto será colgado, pero, ojo, que quien no paga es llorado
Nunca nos vimos pero tu vida ahora es mejor y yo a un buen bistec le metí el tenedor
Brindo por la fortuna con una copa en alto y casquillos por lo bajo
Soy mercenario y esta vida no la cambio

Volver arriba Ir abajo

Re: En busca de una lágrima en la arena

Mensaje por Agent 4.0 el Vie 10 Ago 2018, 12:17

El miembro 'BalioN' ha efectuado la acción siguiente: Lanzada de dados


'Dilemas' :

Resultados :



We are Enjoy the Silence 4.0:

¡Cinco años de zombies y los que nos quedan! ¡GRACIAS A TODOS!

Volver arriba Ir abajo

Hace rato que guarda silencio mientras aún brotan lágrimas de sus ojos, mirando al infinito como si se hubiera quedado hipnotizada con un espejismo y ojala fuera así. Su mente revivía los últimos segundos una y otra vez, primero uno y luego otro, primero uno... y luego... el otro.
Desea pensar que todo es una pesadilla, que si cierra fuerte los ojos y los vuelve a abrir se despertará en el último lugar seguro en el que había estado, que todo era un juego sucio de su mente que trataba de torturarla y hacerla sufrir... Pero por mucho que lo hiciera, ahí seguía el hombre gritando y suplicando por su vida. A pesar de su esfuerzo nada cambia y su cuerpo sigue rompiéndose cuando más lo escucha.
Desorientada ve la sombra del hombre que la había convencido para cometer tal atrocidad, observando lo que hace como si no lo comprendiera o, como si no quisiera comprenderlo.

OST
Él le habla pero casi no entiende lo que dice, su cabeza sigue dando saltos de tiempo entre el pasado, el presente y el futuro. Le sigue con la mirada y, al ver como rompía uno de sus brazos se tapa los oídos, apretando para no escuchar como sus huesos se quebraban y el gorgoteo que emite por el agujero en su garganta. Se encoje en posición fetal y aprieta su cabeza.

-¿Cómo le ha ocurrido esto señorita?
-Bajaba por las escaleras, tropecé y al caer me rompí la muñeca
-Es una rotura demasiado grave como para haber sido de una caída.
-Le he dicho que me caí...
“Los perros apaleados no suelen hablar.”

Levanta la cabeza y mira a su alrededor tratando de orientarse y saber cuanto tiempo a pasado en esa posición, zambullida en sus recuerdos. Le escucha gritar y le busca con la mirada hasta verlo allí, de rodillas en la arena mientras cavaba con sus manos, a su lado, una niña mutilada descansaba sin moverse. Se llevó las manos a la boca, ahogando los sollozos contra ellas.
Todos tenemos nuestros demonios...
Mira en silencio como hace todo el proceso, como se deja las manos contra la arena, como carga a la pequeña en sus brazos y la deposita en el agujero, volviendo a taparlo sin dejar ninguna señal salvo la de la tierra removida.
Cuando escucha su nombre se da cuenta de que ya se ha metido en el coche y espera por ella. ¿Por qué? Resuena en su mente, mientras agarra la escopeta con la mano izquierda y se levanta cojeando por el corte en su pierna, caminando despacio hacia el coche, tambaleándose como un mástil de bandera.

Abre la puerta del copiloto tirando dentro la escopeta y la palanca que él había dejado en el suelo, suelta su mochila en los pies del asiento y se sube sin decir nada. Le mira de reojo y al verle jugar con el zippo en sus manos levanta los ojos hasta su rostro, viéndolo manchado por las lágrimas.
Lo abraza, lo abraza con todas sus fuerzas inclinándose sobre él, escondiendo su cara entre su cuello y el reposacabezas. Le daba igual si no lo correspondía, pero necesitaba el calor de un ser humano aunque fuese el culpable de la situación en la que se encontraba

Volver arriba Ir abajo

Re: En busca de una lágrima en la arena

Mensaje por BalioN el Vie 10 Ago 2018, 20:48

En cuanto se sube al coche, gira la llave del contacto aún con la mirada perdida, no tarda ni dos segundos en arrancar, ella cierra la puerta y él mete primera, justo cuando va a pisar a fondo para largarse del lugar ella lo abraza y esto lo deja paralizado durante unos segundos, incapaz de ser ahora mismo para ella lo que necesita, pero de alguna forma es capaz de dar el trago de saliva más brutal de la historia.
(Ahora mismo si yo pierdo el norte estamos muertos...Que le he hecho a esta pobre cría?...Nada, es mejor así, tiene que sabir lo jodido que es esto si va a ir sola por ahí, al menos así no se fiará de cualquiera a la primera.)
La abraza con fuerza, pero el ansia de salir de allí es tal que apenas le dice nada, pero poco a poco mientras se abraza a él la guía para que ocupen el mismo asiento y pueda abrazarle bien y llorar tranquila. Aunque en todo momento la acaricia y abraza una mano libre aun sujeta el zippo.

-Alex...Lo siento...-Su voz aun suena muy agotada y desgarrada tras tantas emociones y gritos.-Quizá no estabas preparada para esta mierda, lo reconozco, ya les he visto actuar antes, puedo ver perectamente la firma de estos terribles actos...-Dice entre lágrimas, pues por su voz y la tensión de su cuerpo le recorre un dolor proveniente de su mente muy complicado como para explicarlo.
-...No te pediré nada más pequeña, te lo prometo, tan solo dime dónde quieres que te lleve y lo haré, es lo menos que puede hacer...-La sigue abrazando con fuerza, aunque él no diga nada al respecto ni haga referencia también necesita el más grande de los abrazos.
-Tranquila, te llevaré a un sitio seguro...-Mira el cielo antes de encender el zippo y después lo lanza pisando a fondo, antes de que se produzca la llamarada y seguidamente una explosión, por toda la gasolina derramada.




Enciende su propio cassette, el del Mustang y no la radio, ya hay una cinta dentro que no tarda en sonar, haciendo que Adam sea capaz de dejar de llorar por un instante y sea capaz de concentrarse en la carretera, aún así pisa a fondo, pues la carretera está como el lugar, desierta, esa traza recta aún durará varios kilómetros y él no parece dispuesto a querer separarse de ella, no es un monstruo sin alma.
-Lo siento Alex, por haberte metido en esto no podía dejar la memoria de aquella niña así, la encontré aún con mi vida y como pudo me lo contó, al principio pensé en quedarme con ella hasta morir, llenar el depósito y marcharme, pero entonces llegaste tú, no me quedó otra, no quería ver a más personas así, esa gente son monstruos ella ya me había dicho que tan solo iban a tardar una media hora a lo sumo en volver, no lo pensé mucho, no quería involucrarte realmente, pero reconozco que sabía que si lo hacías tú funcionaría...-Frena de golpe y sigue abrazándola y llorando durante un minuto más, hasta que es capaz de parar y hablar con ella.

-Vamos...Paremos un momento, tengo un buen botiquín ahí detrás, vamos a curar esa herida, que te parece? Sino la sangre atraerá a los caminantes..-Vuelve a sonréir ampliamente, pero ella puede ver ahora la verdad tras esa sonrisa, que solo oculta el dolor de un hombre que se ha dedicado por obligación a hacer lo que otros no pueden. La observa con calma, no quiere transmitirle más miedo o dudas, solo paz, bastante ha padecido ya.


Rivales...No tenemos:




¿Quién está dispuesto a pagar para las preocupaciones olvidar?
Tu problema sin aparente solución yo lo arreglo con sólo un poco de munición
Tú tranquilo y yo nervioso, siempre que con las monedas no seas envidioso
Aquel tesoro adorado en tu casa pronto será colgado, pero, ojo, que quien no paga es llorado
Nunca nos vimos pero tu vida ahora es mejor y yo a un buen bistec le metí el tenedor
Brindo por la fortuna con una copa en alto y casquillos por lo bajo
Soy mercenario y esta vida no la cambio

Volver arriba Ir abajo

Siente como sus brazos la rodean y brota un sollozo de sus labios que intenta ahogar contra su hombro, apretando la boca contra el. Es reconfortante sentir la presión que ejerce sobre su cuerpo y, al moverla hasta sentarla sobre sus piernas, abre los ojos lentamente mordiéndose los labios e intentando controlar las convulsiones de su cuerpo a causa del llanto.
Le aprieta con fuerza. Escuchar como se disculpa con su voz melancólica, cargada de horribles historias que aún perseguían su mente, hizo que volviera a llorar apretando los dedos contra su piel, sintiendo las formas de las cicatrices y tatuajes, notando como la tez se hundía o hinchaba según que era. En su propio hombro notaba las lágrimas del hombre, subiendo la mano izquierda por su espalda hasta su cuello, apretándolo contra sí misma.

Una gran llama se hace a la espalda del coche el cual arranca velozmente, alejándose a tiempo de la explosión que llega poco más tarde. Sube las piernas en el asiento del copiloto para no molestarlo más al conducir, aflojando un poco el agarre al escuchar la música y como, poco a poco, el hombre calma su respiración. Su cabeza descansa sobre el hombro, con los ojos cerrados, quedándose un poco aletargada, escuchando la voz de la confesión y como lloraba de nuevo.
Se endereza despacio, viendo la sonrisa forzada en sus labios y ella respira despacio. Su mano derecha sube hasta su mejilla, quitándole las lágrimas que aún dejaban su marca por su piel, inclinando un poco la cabeza mientras niega lentamente.

OST
Su rostro se acerca a el suyo, entrecerrando los ojos mientras estira un poco sus labios. Nota su aliento caliente contra su boca que contrarresta con su camiseta mojada. Suspira. El dedo pulgar de la mano en su rostro le acaricia pausadamente y termina de cerrar los ojos, besando su comisura despacio.
Abre los ojos con las mejillas incendiadas y se separa rápidamente. No sabe por qué ha hecho eso, se ha dejado llevar por la cercanía del momento y ahora lo arrepiente muchísimo. Baja la cabeza con vergüenza y se muerde el labio inferior apartándose un poco. -Lo siento. - Murmura y mira a otro lado, viendo que el paisaje no había cambiado mucho salvo por un cartel que indicaba una ciudad no muy lejos.

Trata de bajarse de su regazo y su codo choca contra el claxon haciéndolo sonar igual que el grito que sale de su garganta por el sobresalto, sintiendo como le ardían las orejas al estar su cara roja como el carmesí. -L-Lo siento, voy a... a bajarme. - Su voz es un tartamudeo constante y no se atreve a mirar esos ojos azules en los teme hundirse y no salir.

Su corazón late fuerte y su cabeza esta embotellada en un amasijo de sentimientos contradictorios. Sabe que es una estupidez lo que ha hecho, pero sentir el calor de su piel tan cerca y el momento tan íntimo que compartían dos mentes corrompidas había sido muy tentador.

Volver arriba Ir abajo

Re: En busca de una lágrima en la arena

Mensaje por BalioN el Sáb 11 Ago 2018, 18:05



El Mustang acelera y  recorre un bache justo cuando ella tras sobarlo bien trata de darle un beso, en ese instante el frena de golpe haciendo que el coche de varias vueltas sobre las ruedas, derrrapando, saliéndose de la carretera, Adam no suelta el volante en ningún momento, sin embargo si ha de dejado de pisar el acelerador o el freno.
Besa sus labios con fuerza, por algún motivo, entre la falta de calor humano y la situación se siente realmente extraño, pero la abraza con el brazo libre que le queda y finalmente pisa el freno, para que cuando el vehículo se quede parado, lo haga con un pequeño golpe seco que les obligue a apartarse inevitablemente el uno del otro.

-Alex...Yo...-Pero es interrumpido por ella cuando le pide perdón, haciendo que este levante una de sus cejas, se le escapa una risilla cuando choca contra el volante hacíendo sonar el claxon. Niega con la cabeza.
(Entiendo...)Pasan unos segundos y tras eso decide bajar del coche con calma, con movimiento pesado y tranquilo, se acerca al maletero y al abrirlo saca una caja donde guarda todos los materiales médicos separados del resto de cosas.
-Alex...No hagas el tonto por favor, hay que curar esa herida...-La llama tras cerrar el maletero y da unos golpecitos sobre este indicándole que se siente ahí para poder tratarla. De paso ha sacado una camiseta negra de tirantes y se la pone, tampoco quiere incomodarla.

-Quítate los pantalones y sientetate ahí...-Le indica al tiempo que él prepara el antiséptico, las gasas y las vendas para la cura, aún no ha visto la herida en profundidad.
-Esperemos que no haya que suturar hace tiempo que no tiro de aguja e hilo, pero tranquila-Le sonríe-Tengo el material necesario de ser así, tu tranquila, si lo peor ya ha pasado, si quieres agarrarme del brazo o necesitas morder algo porque el tema del dolor es suprior a ti avísame...-Termina de decirle y con ello echa un poco de desinfectante en sus manos y empieza a lavarlas para tratar la herida.


Rivales...No tenemos:




¿Quién está dispuesto a pagar para las preocupaciones olvidar?
Tu problema sin aparente solución yo lo arreglo con sólo un poco de munición
Tú tranquilo y yo nervioso, siempre que con las monedas no seas envidioso
Aquel tesoro adorado en tu casa pronto será colgado, pero, ojo, que quien no paga es llorado
Nunca nos vimos pero tu vida ahora es mejor y yo a un buen bistec le metí el tenedor
Brindo por la fortuna con una copa en alto y casquillos por lo bajo
Soy mercenario y esta vida no la cambio

Volver arriba Ir abajo

Lo ve bajar del coche por el rabillo del ojo, mordiendo sus labios con evidente vergüenza. Se lleva las manos a la cara, ¿en qué diablos estaba pensando? Cuando el coche derrapó por la carretera pudo sentir sus labios mucho más cerca de los suyos, apretándolos con fuerza. Su cara se enciende aún más recordándolo, pensando que tal vez fue solo por el movimiento del vehículo.
Escucha el maletero abrirse y como remueve las cosas en el, al oír su nombre abre la puerta y baja lentamente con la cabeza un tanto agachada, caminando hacia él.

-¿Cómo has dicho? - Pregunta levantando las cejas y echando la cabeza hacia atrás. -¿Qué me quite los pantalones? Tienes que estar de broma. - Pero al llegar a su lado y ver todas las herramientas preparadas traga saliva estirando los labios. -Bueno es que... - No quería que la viera en ropa interior y mucho menos que viese las marcas en sus piernas.
Tardó un par de segundos en convencerse a si misma de que tenía que curarse la herida si o si, sabía que si cualquier líquido proveniente de esas criaturas caía en su herida, sería el fin.

-Esta bien... - Suspira con fuerza y desabrocha el botón del pantalón que cae lentamente con un movimiento de caderas de la joven. Era muchísimo más ancho que sus delgadas y blancas piernas, manchadas con cicatrices por todas partes, desde la ingle hasta los tobillos. Bajó la mirada y se sentó sobre el maletero dando un pequeño salto, quejándose cuando su piel toca la caliente chapa -Joder esto esta muy caliente, date prisa... - Dice mientras levanta un poco la cadera, apoyando los pies sobre el guardabarros trasero.

Mira a su alrededor por no mirarlo a él, pensando que si no lo miraba iba a sentir menos vergüenza. Estaba en el fin del mundo y no es que su ropa interior fuera precisamente de Victoria Secret, llevaba unas normales y corrientes blancas, agradeciendo que fueran las que mejor le quedaban. Apretó la rodilla y apoyó las palmas sobre el maletero, inclinándose un poco hacía adelante y luego moviendo las piernas a la izquierda para dejarle a la vista lo único que le interesaba, la herida.

-El dolor físico lo soporto bastante bien... - Dice lanzándole nerviosas miradas, apartándose con una de las manos el flequillo que se metía en sus ojos. Quería quitarle importancia al asunto e intentar no hablar de cosas relacionadas. -¿Esta muy mal? ¿Hay que dar puntos? - Pregunta de una vez mirando al horizonte que habían dejado atrás, viendo una gran humacera negra pintando el cielo azul

Volver arriba Ir abajo

Re: En busca de una lágrima en la arena

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.