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Estás solo, todo está destruído, la muerte quiere cazarte. Has sobrevivido al fin y eso no es todo: esta guerra sigue en pie, pues el fin supone un nuevo principio, uno más tormentoso donde tendrás que demostrar lo que vales. ¿Crees poder sobrevivir?, si no... Abandonad toda esperanza aquellos que os adentráis en este nuevo, virulento y destrozado lugar.
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High Hopes || Christel

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High Hopes || Christel

Mensaje por Joseph M. Crowborough el Jue 31 Mayo 2018, 04:07

Antes de salir se aseguró de haber impedido el acceso a la cabaña donde se estaba quedando con Phoenix. Ensamblar trampas con ramas le había salvado de más de un apuro en aquellos días y colocarlas en las entradas de las puertas y ventanas le daba más tranquilidad al dejarla sola con Salem. Hasta el momento no habían sido atacados en ese bosque, pero tampoco quería tentar a su suerte. Esperó a que ella se durmiera para salir rumbo a la ciudad cargado con una pequeña mochila de provisiones y un cuchillo de cocina que encontró en el lugar.

Enfrentarse a este mundo apocalíptico realmente había cambiado la perspectiva de Joseph. Su prioridad ya no era demostrar ser el más brillante de la habitación, simplemente era llegar bien a tal habitación. Empezaba a comprender el significado de cosas tan simples como los abrazos o las sonrisas furtivas, incluso entender un concepto tan ambiguo como el bienestar: Cualquier cosa que le hiciera sentir que había valido la pena toda desgracia acaecida. Phoenix era una de ellas y se había prometido mantenerla a salvo y cómoda hasta donde las oportunidades se lo permitieran. Aquella expedición formaba parte de sus intentos para ofrecerle tal "bienestar".

Al llegar a la ciudad hizo un esfuerzo mental por recordar la distribución de los comercios de la misma. Sólo había estado ahí una vez antes de la propagación del virus y lo que menos le había preocupado era la ubicación de las tiendas en las calles. Salvo un par de caminantes, al quienes logró despistar escondiéndose en un camión de pasajeros, el resto pasó de él. Ventajas de la infección, pensó irónicamente. El apetito insaciable definitivamente eclipsaba cualquier aspecto positivo de tener el virus corriendo por su sangre.

Forzó la cerradura de la puerta trasera de un edificio con la fachada de centro comercial y empujó la puerta que parecía haberse atorado. No le sorprendió, después de tres años de aparente inactividad habría sido sorprendente que el metal no se hinchara. Intentando hacer el menor ruido posible, arremetió un par de veces contra la puerta hasta que logró abrirla. La atascó tras haber entrado y empezó a caminar por el pasillo donde fue interceptado por un caminante que aparentaba haber sido el guardia de seguridad del recinto. Le enterró el cuchillo en medio de la frente y el mango del mismo se rompió en él. No lo pudo sacar, pero esperó fuese la única criatura que estuviera en su interior.

Se dirigió sin dudar a la tienda departamental más grande del recinto mientras preparaba mayor espacio en su mochila. Decidió empezar en la sección de vestir para buscar vestimenta y calzado nuevo para Phoenix y él. Empezó a tararear "Alabama Song" de The Doors se adentró entre los pasillos del lugar.

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Re: High Hopes || Christel

Mensaje por Christel Flowers el Dom 03 Jun 2018, 07:50

“¿Crees que se me vería bien? giró grácilmente sobre su propio eje, poniéndose en puntillas con su pie mientras simulaba que la falda de su nuevo vestido revoloteaba junto con ella. Estaba sucia, y es que ducharse en esos tiempos era una dicha que poca gente podía darse. Pero un vestido, eso era algo que podía obtener fácilmente y con los precios más bajos del mercado.

Al terminar la vuelta dejó caer su otro pie, un desgastado destapacaños mal puesto debajo de su rodilla, la madera hizo un sonido hueco al chocar contra el bonito suelo de la tienda. Miró entonces a la silla que tenía frente a sí, donde su nueva mochila se encontraba también, una muy bonita de color verde y millones de bolsas por doquier, justo como a ella le gustaban, y encima de ella, un libro abierto de par en par con una fotografía acomodada cuidadosamente en forma que pudiese ver el retrato desde donde Christel estaba.
No había aprendido bien quien era esa muchacha, Phoenix, pero le había ayudado y eso según recordaba no la hacía tan mala persona, en cambio a la otra que estaba en la fotografía vaya que si la ubicaba. La asiática se había burlado de una forma mordaz sobre su incapacidad para hablar, y en muchas ocasiones le había retado por no intentar siquiera articular una pequeña sílaba. Minzy no era una persona paciente… o sociable… o muchas cosas que se deberían de esperar de la gente, caso contrario parecía una máquina de matar, una especie de Chuck Norris chino (¿O coreano? Quizás algún día, si es que llegan a existir países de nuevo llegaría a importarle) que podía matar a cien zombies con la mirada, y claro que las armas ayudaban, pero era simplemente increíble ver con qué facilidad podía acabar con medio mundo mientras la entonces pequeña Christel miraba escondida. No había sido la mejor persona en el mundo, no como Esmeralda pero, si seguía viva en gran parte fue gracias a ella. Y encontrar la foto había sido un excelente augurio… lástima que tenía que dejar a la otra japonesa atrás, le había agradado bastante, y hubiera sido demasiado incómodo para ambas tener que admitir que Christel tenía derechos sobre las fotos, aunque definitivamente el diario no era algo importante, sabiendo que no podría leer la mitad de lo que había allí escrito, y seguro que ni divertido sería.

“Seguro que este me quedaría mejor aunque… creo que…” no sabía que era peor, el hecho de que estuviera hablando con una fotografía, o el hecho de que imaginara que estaba siquiera hablando, o peor aún, creer que la foto podría entender sus gemidos, leer sus pensamiento y en algún momento llegar a responder. Christel suspiró, dejando caer la minifalda - se vería fatal con una pata de palo – y tomó asiento junto a sus cosas, el vestido en su regazo cubriendo sus piernas. Solo quería algo de ropa, algo que de hecho pudiera servirle para seguir su camino, sea cual fuese. Entonces ¿Por qué elegir vestidos y faldas? A decir verdad estaba cansada de vestirse como niña, quería algo más, algo que sentía le habían arrebatado y jamás podría obtener. Toda su ropa había quedado inutilizada, mucha de ella por rasgaduras, otras por manchas de sangre que, a pesar de todo, le causaban una vergüenza terrible cada mes. Algunas otras no le quedaban más y terminaban siendo abandonadas en algún lugar. Ahora que había encontrado ese centro comercial, lo suficientemente seguro para ser inspeccionado, estaba dispuesta a llevarse muchas cosas para su reserva. Ya tenía mucha ropa acomodada y guardada en la mochila, y ella estaba vestida únicamente con unos pantaloncillos cortos y una vieja blusa que llevaba a modo de ropa interior. Quería el vestido, pero su pierna… su falta de utilidad y su pierna.

“¿Sabes Min? Será mejor que deje estas boberías, no podré sobrevivir con una falda…” y debía dejar de imaginar que hablaba también. Guardó el diario que había “conseguido” junto con la foto dentro de la mochila, pero no se vistió en seguida, se quedó mirando al vestido con cierta nostalgia, y a un pantalón que le quedaría sumamente holgado en el suelo. ¿Por qué tenía que tomarle tanto tiempo la decisión? Cuando era pequeña su preocupación era ver donde dormía, la ropa era absurda ¿Por qué ya no era así?

Gritó frustrada… un grito que más bien pareció un lamento de un zombie a bajo volumen. Se tapó la cara con las manos y dejó caer el vestido, tapando por completo sus piernas. También se sentía mal por tomar el diario pero quería conservar algo de su pasado, aunque fuese una fotografía de Minzy.

Si pasó algo a su alrededor en ese tiempo no se enteró, estaba demasiado apesadumbrada para prestar atención a su entorno.

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Re: High Hopes || Christel

Mensaje por Joseph M. Crowborough el Miér 01 Ago 2018, 06:50

Un último esfuerzo mental bastó para saber la ubicación de cada comercio. La única forma de equivocarse sería si hicieron una reestructuración de tiendas, algo que según veía no había pasado. Entonces continuó su camino. Planeaba llevar a la cabaña tres conjuntos completos de ropa para su esposa y otros tres para sí mismo. Era consciente que debía llevar algo para el gato también, aunque de momento no sabía qué y no se preocupaba por eso.

En la primer tienda de ropa femenina pudo ver que nada era del estilo de su mujer. Pero se mantuvo ahí al ver a una niña inspirada en su mundo, socializando con alguien que no veía. La visión era clara desde ese ángulo. No pretendía esconderse de la pequeña, así que se mantuvo a la vista, pero fue ignorado. Miró los carteles publicitarios cuando notó que estaba en ropa interior. Estar observando a una menor de edad en paños menores era un delito. Estaba dispuesto a marcharse cuando escuchó el sonido que salió de la boca de la niña. Tuvo que verla pese a sus convicciones y asegurarse que había visto a una persona viva. No lo parecía por el sonido que hizo. La empatía aparecía en sus impulsos como si fuera parte de su enfermedad. Entonces no tuvo más remedio que acercarse a la niña.

Disculpe. ¿Se encuentra bien? La oí afligida.— No iba a tutear a una desconocida. Tampoco estaba cerca. Ni la miraba directamente. La fugaz preocupación por la joven no debía eclipsar el hecho de que estaba en paños menores y merecía su espacio personal, manteniendo sus asuntos privados en anonimato. —Puede decirme si quiere que la ayude en algo, sin compromisos.— Al no obtener respuesta alguna se vio forzado a ver directamente a la joven, aunque le resultará incómodo. —Suele ser amable responder cuando alguien le habla. ¿O será que no puede hablar con extraños? De ser así, me presento. Mi nombre es Joseph. ¿Acaso alguien la está cuidando?

Los ruidos de los caminantes hacían eco en él centro comercial abandonado. Esperaba conseguir un arma en algún sitio para poder defenderse. No era apropiado abusar de su habilidad para pasar desapercibido ante los muertos activos.

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Re: High Hopes || Christel

Mensaje por Christel Flowers el Miér 29 Ago 2018, 07:34

Le miro sin la más mínima idea de que estaba ocurriendo. No recordaba mucho sobre recato o cosas así, por lo que no tuvo mucho problema con verle, aunque la prudencia le hizo taparse lentamente. Había aprendido a no hacer nada repentino, terminaban siempre persiguiéndola y atrapándola.

Él era un hombre muy educado al parecer, Christel no recordaba haber conocido a nadie así, y por lo que podía ver el buscaba dentro de sus posibilidades no hacer contacto con ella. Quizás fuese por decoro, recordaba a su mamá decir siempre que el cuerpo se debía respetar a como dé lugar, y la intimidad era muy importante.
Forzó una sonrisa a modo de saludo, era probable que él se ofendiese de la falta de respeto de Christel, y no es que fuese fácil explicarle la situación

“Soy Christel… Flowers” – pensó al tiempo que alzaba una mano de la cual podía prescindir para tapar lo poco que podía de su cuerpo y usarla para agitarla delicadamente, solo una par de ladeos, cerrando los dedos con lentitud, llevándoselos a la boca y, extendiendo el dedo índice, lo posó en sus labios negando con la cabeza, y esperando que él pudiese entender. Normalmente ante esas situaciones la gente solía gritarle para que dijera la verdad, y se preparaban para pelear contra cualquier infeliz imaginario que estuviera esperándolos si es que mordían el anzuelo.

Solo esperaba que eso no ocurriera, toda la ropa desperdigada a su alrededor – evidencia de lo que estaba tramando – se quedaría ahí para que ella pudiera salir con vida.

“Claro, verás, sé que sonará ridículo pero, no sé qué ponerme. Quisiera verme linda, no sé por qué, pero… bueno, ya, que no entenderías jamás, mejor déjame aquí, ya lo resolveré” su imaginación era formidable, ya había creado una conversación e incluso logró hablar como Joseph, con ese acento extraño y su cordialidad antes de despacharlo por la vergüenza, todo esto mientras bajaba el brazo de forma protectora e intentaba esconder su pierna incompleta.
Volvió a sonreir, demasiado apenada por la situación, lentamente el pudor se hacía presente, y con él la incomodidad. Desvió la mirada para depositarla en la ropa, si bien había poca ropa acomodada a su lado, la mayoría estaba revuelta por el suelo, como forma un círculo que pretendía invocar al demonio de la ropa, o algo así. Tal vez él pudiera entender el predicamento, y con la pésima experiencia que ella tenía en menesteres de la moda, le quedaba pedir auxilio a los desconocidos, aunque honestamente era algo ridículo, y ella definitivamente no quería que él se acercara y la viera semidesnuda y mutilada. Sus esperanzas radicaban en que él no entendiera las señales y continuara su camino, así que, como quien no quiere la cosa, levanto una remera de varón demasiado holgada de color negro y el enorme símbolo de Harvey Davidson en el estampado, y comenzó a verla como si de la decisión más importante de su vida se tratase.

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Re: High Hopes || Christel

Mensaje por Joseph M. Crowborough el Miér 29 Ago 2018, 18:08

Por el rabillo del ojo percibió que la joven se movía. Había evitado verla directamente porque aparentaba estar en paños menores, pero se limitó a observarle fijamente el rostro en cuanto hizo las señas. Retiró la mirada nuevamente pensando en que la joven no había intentado modular con su boca palabra alguna, cosa usual en las personas sordomudas, tampoco distinguió algún idioma en sus señas. Sólo tenía esa sonrisa extraña y difícil de descifrar para el hombre, lo atribuyó a los nervios por encontrar a alguien vivo. ¿Será acaso una niña a la que no le enseñaron a hablar?, pensó.

Luego vio de reojo la enorme cantidad de prendas de varios colores y estilos que tenía a su alrededor. En un grupo de personas, nadie en su sano juicio dejaría a una niña perder el tiempo en elegir vestimenta. Podría ser una escena montada, pero aludiendo a ese instinto que él tenía dedujo que era verídico. Y por los gestos del rostro de la adolescente, parecía estar queriendo decir algo sin siquiera intentar decirlo.

En resumen, apostaba en que estaba sola y no tenía intenciones de hablar con un extraño. Era una decisión respetable la de la joven. En otra realidad se hubiese dado vuelta y continuado con su vida sin siquiera pensar en ella. Pero el sólo imaginar en hacerlo y que luego viniera un errante a destrozarla, algo nada complejo dada su contextura, le hacía sentirse culpable. Y conociéndose, ese sentimiento lo molestaría más de lo deseado.

Esa prenda está a la altura de las jóvenes de barrios bajos, que pintan su cabello de negro o colores antinaturales y dibujan sus facciones con maquillajes exuberantes.— Comentó haciendo referencia a la remera que contemplaba la joven. Dio un rápido vistazo a su alrededor. Tomó un canasto para la ropa del suelo, de esos que se entregan en la entrada para que las damas lo llenen de prendas y vayan a probarse al vestidor. Tomó cuatro blusas diferentes y ligeramente largas como una falda muy corta, de colores que recordaban a las telas de la época rococó, pero con un estilo juvenil. Luego tomó unos jeans de diferentes tallas, todas pequeñas y con estampados florales en los laterales. Algunos shorts de algodón, también de diferentes tallas, color negro algunas y otras color blanco. Y para concluir varios vestidos por debajo de las rodillas. Luego se acercó hacia los vestidores, aguardando a que la joven se acerque para darle el canasto lleno de ropa. No sin antes comprobar que no había caminantes dentro. —Debas fijarte en estas prendas. Al menos tienen un estilo definido y digno de alguien de tu edad.— Lo del estilo definido era muy cierto, todo tenía subtonos rosados, anaranjados y verdosos, predominaban las flores y nada poseía el color negro, excepto las pequeñas calzas cortas de algodón que pretendía que se ponga debajo de los vestidos para que, si caía o había viento, no se vería nada que no deba verse.

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Re: High Hopes || Christel

Mensaje por Christel Flowers el Jue 30 Ago 2018, 07:12

¿Qué se suponía que estaba haciendo él? Christel le miró con estupefacción mientras Joseph recogía todo el desastre que ella había hecho. La remera negra no tenía nada de malo – pensó la joven – era holgada y eso le ayudaba a ocultar su cuerpo, además, también era lo bastante grande como para cubrir medio muslo, aunque seguramente ese hombre podía saber más. Igual, antes de levantarse para ir a donde él estaba se vistió con la remera, no por rebeldía, sino por recato. Al menos así podría andar sin miedo a enseñar su cuerpo. Una vez se sintió conforme logró alzarse con ayuda del palo de golf que había encontrado. Era demasiado pesado para su gusto, pero le ayudaba a caminar y por supuesto amortiguó los golpeteos del metal contra la losa gracias a una prenda de vestir amarrada al final del palo. Si bien aún hacía ruido le hacía más difícil a los muertos escucharle.

Cuando estuvo un poco más cerca de Joseph se detuvo, él estaba esperándola ahí, canasta en mano como un fiel mayordomo ayudando a cargar las pertenencias.

“¿Por qué?” – se preguntó. La gente amable no existía ya, mucha era cuidadosa con las relaciones, se apoyaban y todo eso que hacen los que están en peligro de extinción, pero jamás velaban por la seguridad del otro a menos que fuera conveniente.
Y allí estaba Joseph, mirándola parsimonioso en lo que Christel imaginó como un “Me estoy arrepintiendo de haber venido aquí” que le dio cierta gracia, principalmente por el hecho de que no había ninguna señal de que fuera así en realidad. A veces la imaginación de Chris era demasiado rara para ella, igual se trataba de una ideación suya, pero en fin. Que ella estaba allí y el allá, y debía arriesgarse. Si fuese a hacerle algo ya hubiera pasado ¿No?

Se acercó nuevamente con mucho cuidado de no hacer nada brusco, por alguna razón se imaginaba como un perrito temeroso de aquel que quería adoptarlo, de esos que fueron lastimados en la perrera o abandonados en la calle. Cuando estuvo lo suficientemente cerca de Joseph, miró con cierto recelo la ropa que él llevaba ahí, los vestidos y faldas le causaban cierto desagrado, por lo que ella veía como razones obvias. Tomo en su lugar un pantalón
Y la primera blusa que vio, suponía que eso deseaba que hiciera Joseph. Por alguna razón – quizás el deseo de ayudar – él estaba allí, y ella, bueno, ella jamás había tenido un contacto así con alguien. Si alguna vez le gustó la ropa eso se acabó hace mucho, y hoy solo trataba de seguir viva. Su estancia en ese centro había sido casual, y la elección de ropa un desliz pero ¿Qué podría salir mal? No tenía nada de malo distraerse unos segundos, y si él era una de esas alucinaciones que había tenido en ocasiones, tampoco le haría ningún mal.

Alzó la mirada, encontrándose con los ojos de Joseph, y sonrojándose, era demasiada la vergüenza y la sensación de ser la niña más boba del mundo. El mundo se acababa y ella estaba probándose ropa. Se aferró al pantalón y a la blusa con cierto nerviosismo, y volvió a mirarle con una sonrisa tímida antes de entrar al probador. Quizás si solo se vestía con eso podría seguir su camino.

Aunque no lo deseara.

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Re: High Hopes || Christel

Mensaje por Joseph M. Crowborough el Jue 20 Sep 2018, 17:58

Según su propia percepción de lo que era agradable a los ojos, las prendas que había tomado eran aceptables para la joven. A excepción de las tallas, desconocía las medidas que le correspondían. Si bien se consideraba a sí mismo muy observador, prefería prescindir de ver a la niña más de la cuenta, por lo que algunos detalles podían llegar a escaparse.

Una vez ella estuvo dentro del vestidor y comprobó que nadie lo observaba a simple vista, se sintió en la libertad de correr haciendo el menor ruido posible y de un modo cuasi caricaturezco, buscando entre la ropa, el mostrador y las cortinas para ver si había alguien vivo tendiéndole una trampa. Algo de lo que no culparía a la niña. Ese tipo de conspiraciones eran usuales en la situación actual. Tras esa inspección donde corroboró estar solo con la joven, volvió a su puesto, al lado del vestidor, aguardando como un mayordomo de su tierra natal.

Si te cubre lo suficiente, es cómodo y los colores son acordes a tu edad estará bien.— Comentó a una distancia prudencial del vestidor. También los colores deberían ser para camuflarse, pero por alguna razón que no podía descifrar le pesaba aclarar el punto. Se vio en un espejo roto, encontró su propio reflejo de imprevisto donde antes las personas se veían a la distancia y analizaban cómo les quedaba la ropa antes de comprarla. Vio los vestigios del tiempo alrededor de sus ojos y algunas líneas de expresión en la frente. No se había visto a sí mismo atendiendo a esos detalles hacía años. Aún así se seguía considerando un hombre de aspecto armónico y aceptable.

Oyó pasos fuertes. Alzó la ceja izquierda, algo propio de él cuando sucedían cosas extrañas. Era un juego de cuatro patas, según lo que podía percibir. Grandes, cómo las de un caballo con garras, muchas garras. A su mente vinieron varios experimentos posibles de Umbrella. Nunca tuvo que adivinar qué eran sólo por los pasos así que le fue imposible identificar a la criatura. De cualquier cómo, la zona se había vuelto peligrosa.

En un gran bolso de playa, de mala calidad, comenzó a guardar prendas de vestir que pudieran resultar útiles para la joven y para Phoenix. Mucha ropa interior, muchos vestidos unitalla.  También el poco dinero de la caja porque sabía que a su esposa le gustaría, un cuaderno con tickets de ventas y un marcador negro.

Te invito a que nos movamos de éste sitio. Algo enorme nos acecha.— Ya era hora que la joven saliera del vestidor. Consideraba que vestirse con una sola pierna podía llegar a ser engorroso pero aún así se vio en la obligación de apresurarla. Lo hizo golpeando la pared con su palma. No se iba a arriesgar a tocar la entrada del vestidor por si se abría. No quería ser incauto.

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Re: High Hopes || Christel

Mensaje por Christel Flowers el Lun 03 Dic 2018, 01:26

Había sido fácil ponerse la blusa, era bonita. Y le quedaba muy bien a pesar de los inconvenientes, pero el pantalón resultaba más complicado de lo normal. No era su pierna en sí la que complicaba las cosas, se había acostumbrado a ese tipo de detalles hace mucho tiempo. Pero el pantalón no subía de los muslos, y no es que Christel tuviera músculos, pero dolía, principalmente en el muñón que se estiraba violentamente.

Suspiró.

¿Así era cuando iban de compras? Ya no podía recordarlo, pero en la tele salían muchachas que se quejaban por esas cosas, cosas de mujer al parecer.

- ¿Sería usted tan amable de facilitarme otra prenda por favor? – sonrió tontamente para sí, pensando que algún día podría decir eso… si, sería hermoso ser una dama.

En su lugar tocó la puerta con mucha timidez, arrojando por debajo de la puerta el pantalón. Y en su lugar recibió los ruidos extraños de algo, que definitivamente no querría conocer.

Christel esperó unos segundos, nerviosa, esperando que aquel buen hombre le diera algo más que vestir. Pero no escuchó nada más del otro lado salvo los ruidos lejanos de los rasguños. Entonces abrió la puerta y logró ver como aquel hombre recogía cosas del suelo, parecía estar apresurado pero sin atisbo alguno de querer huir de ahí, por alguna razón eso tranquilizó a Christel, quien se sentía algo indefensa en ese momento. En el suelo encontró la canastilla que llevaba la ropa que se supone se probaría, y que definitivamente sería olvidada por mucho tiempo.
Lo primero que encontró su mano fue una falda florida muy bonita a decir verdad, que logró acomodarse rápidamente. Esta cubría hasta sus tobillos, lo que no sabía que tan bueno sería, y justamente cuando terminó de vestirse Joseph tocó a la puerta.
Christel no tardó nada en salir, y lo encontró con la cara un poco ansiosa, presurosa por decirlo de alguna manera. El palo de golf estaba esperándola también, era viejo y no serviría para defenderse, pero le permitía caminar y eso debía ser suficiente de momento.

Cuando salió le dedicó una mueca que se entreveía entre una sonrisa y desagrado, esto debido al dolor que seguía punzando en su pierna junto a él agradecimiento que sentía. Honestamente no era muy buena comunicándose, y prefería no hacer gemidos raros. Le daba vergüenza.

Siguió a Joseph a donde quiera que él estaba yendo, confiando que sabía de qué se trataba y que debía hacer, deseaba con todas sus fuerzas preguntarle qué estaba pasando, pero alcanzó únicamente a tomarlo del brazo por un momento y dar un pequeño jalón, no podría hacer más.

El sonido sonaba cada vez más cerca, y lo que era peor, alertaba a los muertos que comenzaban a asomarse entre los negocios, Christel le jaló con un poco más de fuerza, esta vez para alertarlo.

Sabía que era una mala idea haber ido allí, sabía que podía ser su última aventura… tal vez era lo que estaba buscando, pero como siempre, se arrepentía en el último momento.

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Re: High Hopes || Christel

Mensaje por Joseph M. Crowborough el Mar 04 Dic 2018, 03:31

El espécimen daba pasos fuertes en algún sitio indescifrable. Comenzaba a gruñir, advirtiendo de que se había dado cuenta de ambos, de su presencia. El inglés observó hacia un sitio y hacia otro con cierto frenesí. Los ojos se le salían de las órbitas. Tenía consigo muchas cosas. La mayoría dentro de una gran bolsa o canasto de mala calidad. Caminó por todo sitio, a paso rápido, tomando objetos que creía útiles aún y aguardando a la joven.

La vio salir. La falda le quedaba grande. No tenía la clase que él había imaginado, no por ella ser muy delgada o por sus ojos hundidos, sino por la elección de prendas errónea del hombre. Entre todo lo que llevaba, tenía que haber algo que le quede bien y sea cómodo para ella, considerando su situación de discapacidad. Encarnó una ceja cuando la niña lo tomó del brazo. El contacto físico no era algo que le agradara. Más no se centró en ello, no era nadie que le estuviera amenazando, sólo era un simple objeto de apoyo. Pensar de ese modo lo ayudaba a mantener la mente fría.

Los errantes cercanos comenzaban su marcha en dirección a ambos. Algunos lo hacían de manera lenta, otros se veían confusos, como si aún no los hubieran encontrado pero supieran de la presencia de sangre caliente. Y otros comenzaban a trotar de apoco en dirección a Joseph y Christel. Pensó y repensó su plan. No era apropiado pero funcionaría para alejarse del peligro. Si la niña muere me sentiré culpable sin sentido, pensó. Era consciente de que la vida como era podía ser posible mantenerse con vida y morir de pronto por las circunstancias. Aún así había algo en su interior que le decía que Phoenix se molestaría si dejaba morir a una niña. Y que eso le haría sentirse mal luego. Entonces, salvar a la niña sería su billete para mantenerse tranquilo a futuro. A todo esto el hombre se ocultó tras el mostrador, no porque crea que allí no lo iban a ver, sino porque quería pensar un momento, al menos unos pocos segundos.

Te subiré sobre mi hombro. Correré hasta la salida. Y sobreviviremos. No nos detendremos.— No miraba a Christel, pero le hablaba a ella. Los ojos del hombre se mantenían fijos en los caminantes, primero uno y luego otro. Las pupilas se le habían agrandado tanto que no se veía normal. —A la cuenta de tres.— Tenía unos cuantos obstáculos en medio. Primero, un grupo de caminantes perdidos que aún no se enteraban dónde estaban los vivos, pero que parecían ser rápidos por la contextura de sus piernas y los pasos errantes que daban. Ni bien salieran serían los primeros en atacar. Y de ser así tendría que golpearlos con unas perchas que estaban cerca. Con suerte les clavaría alguna en el cráneo, aunque dudaba que el metal de una percha sea lo suficientemente fuerte como para atravesar el hueso del cráneo. Había que arriesgarse. —¡Tres!

Con su brazo derecho rodeó a Christel por encima de la rodilla, el muslo, e hizo fuerza hacia arriba. Más fuerza de la que fue necesaria. Pesaba casi por igual la bolsa de ropa y la niña. Del impulso sintió dos golpes, como si la cabeza de ella hubiese golpeado en el techo o con algo arriba, y luego la gravedad haciendo que chocara todo ella contra su espalda, algo que hizo que sus pulmones retumbaran, como un golpe. Corrió con sus largas piernas y su calzado antideslizante. Los huesos de la cadera de la joven eran molestos chocando con los huesos de su hombro. No se preocupó por él mismo, sino por el posible hematoma que pudiera hacerle a la niña. Sino es que ya tenía alguno en la cabeza al haberla levantado.

Todos los errantes del lugar corrieron en dirección a Joseph corriendo con Christel al hombro y la bolsa de ropa. Se detuvo en seco y dio una vuelta entera hacia su izquierda. Parecía tener la habilidad de un bailarín. Aunque pocos lo supieran, le gustaba bailar y podía ostentar esos movimientos en una huida. La sonrisa del hombre se dibujó como la de un niño divirtiéndose inocentemente. Esquivar y correr. Girar, agacharse, correr. Sostener a la niña que se cae hacia abajo y volver a correr.

Hasta que la enorme bestia apareció frente a él. Se le heló la sangre. Supo en ese momento que si se enfrentaba iba a ser la muerte segura. Corrió más entonces. Hasta salir por la misma puerta por donde había entrado. Dejó a la niña en el suelo junto con la bolsa de ropa y con unas varas metálicas que parecían más maderos por el óxido, trancó la puerta, esperando que al menos les de unos minutos para poder alejarse del lugar.

Lo haz hecho bien.— Felicitó a la niña como si hubiese hecho una enorme proeza. —Sí, sí. Tienes talento.— Y ahí era cuando no se sabía bien si hablaba a la niña o a sí mismo, ya que miraba a los ojos de ella mientras lo decía pero sus manos se chocaban con su propio pecho como dándose ánimos. —¿Has visto lo que hemos hecho? ¡Huimos! Tú sí sabes cómo huir.— Eran las primeras veces de Joseph en el mundo actual. Era la primera vez que perdía de vista a un espécimen de Umbrella y a tantos caminantes juntos. La sonrisa del hombre era aún como la de un niño, sólo que ésta vez en el parque de diversiones por primera vez. —Hacemos buen equipo, Pequeña Junior. Sí que lo hacemos.— El impacto del espécimen mutante en la puerta lo sobresaltó. Aunque su sonrisa no se borraba con facilidad. —Anda, debemos irnos a casa. Creo que transpiré tanto que...— Su pecho estaba mojado, también su frente. Aunque dedicó un momento a sentir la textura. ¿Será que la niña se orinó sobre mi o en serio ahora sudo así?

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Re: High Hopes || Christel

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