• Welcome
  • Basic
  • Extra!

Estás solo, todo está destruído, la muerte quiere cazarte. Has sobrevivido al fin y eso no es todo: esta guerra sigue en pie, pues el fin supone un nuevo principio, uno más tormentoso donde tendrás que demostrar lo que vales. ¿Crees poder sobrevivir?, si no... Abandonad toda esperanza aquellos que os adentráis en este nuevo, virulento y destrozado lugar.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

¿Quién está en línea?
En total hay 11 usuarios en línea: 5 Registrados, 0 Ocultos y 6 Invitados :: 1 Motor de búsqueda

Annabelle Kidman, Carlos Jimenez, Dante De Witt, K-Mart, Max Brown

[ Ver toda la lista ]


Élite
Magic WordsLacim TenebrisTime Of HeroesExpectro Patronum
Hermanos
Directorios

The night's watch • Ireth Addison

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

The night's watch • Ireth Addison

Mensaje por Harley Køhler el Lun 09 Abr 2018, 13:02

14 de abril de 2013
Los Angeles

Lista — Susurré al pinganillo que me habían puesto abajo. Salir por una de las entradas secretas de Pandemonium al paseo marítimo fue sencillo. Respiré hondo, llevaba meses sin salir a la superficie y la anhelaba como nada el mundo, el aire limpio, la brisa... Cosas que allí abajo encerrados en aquella pecera no había. Ayer mismo me presenté ante uno de mis superiores, le pedí volver a la superficie, lo necesitaba tanto... Pero aún más lo que necesitaba era pasar página. Seguía convencida de que aún quedaba algo allí arriba, tenía esa esperanza, aunque la parte realista de mi cabeza empezaba ya a asimilarlo. Pero ese no era el peor de mis problemas, necesitaba enfrentarme cara a cara a la muerte, lo había hecho en otras ocasiones anteriores y ahora necesitaba volver a hacerlo, pues las pesadillas se apoderaban de mi cada noche, los recuerdos me consumían y me había dado cuenta de que la solución no era ocultarse, alejarse, debía combatir, vengarme por todos aquellos a los que Umbrella había traicionado y destruido. No iba a ser una tarea fácil, lo sabía bien, pero mi actitud cobarde no era la respuesta.

Debía luchar, lo prefería a morir de pena y recluida, vilmente apartada, dando la espalda no solo de mi vida, si no del resto, de todos aquellos a los que conocí, de mi hermano, mis amigos... Había escuchado en más de una ocasión aquello de que la venganza no era la solución, pues no era algo ético, pasabas a convertirte, realizabas una metamorfosis cuando mirabas directamente a los ojos de esa persona, cuando de su sangre te manchabas las manos, ese momento de gloria - al menos en el que tu te creías - cuando escuchabas las suplicas, cuando disfrutabas finalmente con su muerte, esa sangre una vez que te tocaba, te llenaba de sus pecados. Está mal, lo sé. Pero alguien lo tiene que hacer y no me importa condenarme, acabaré con todos aquellos que tuvieron algo que ver con la destrucción, con el fin de tantas vidas.

Avancé por los tablones de madera, el silencio era mi único acompañante, ligeramente aplacado por el ligero taconeo de mis botas al pisar el suelo, la oscuridad era mi aliada, conocía el lugar. Por lo que fui directa hacia la puerta a ciegas, la empujé y automáticamente me convencí de que debía seguir con aquello. La estampa era desoladora, la noche era sutilmente iluminada por la luz de la luna, iluminando en gran parte la catástrofe, el caos, los destrozos... No lo recordaba tan mal y eso fue un duro golpe, una punzada de dolor en mi pecho que se intensificó al recordar haber trabajado para ellos, en haber ayudado de forma aunque no directa en su cometido, en aquella tarea anti natura.

No podía detenerme por más tiempo, debía realizar la misión que se me había encomendado, así que con decisión cargando con algunas de mis armas gracias a las fundas, eché a correr en la dirección de mi objetivo, la noche jugaba a mi favor, aún así había algunos de esos muertos por allí merodeando, hacía meses que no me enfrentaba a ellos. El más cercano fui directo a por mi, pero rápidamente me hice con mi espada, sacándola de la funda que llevaba en mi cinturón. Podía parecer un arma antigua y carca, pero me parecía súmamente útil para acabar con aquellas cosas. Apreté la mandíbula y me lancé a por aquella cosa separando su cabeza del cuerpo no sin un gran esfuerzo. Tras eso eché a correr en mitad de la noche hacia el faro, Pandemonium había visto que la luz de este se encendió en las últimas horas horas y solo se podía hacer de forma manual.


Volver arriba Ir abajo

Se encontraba muy lejos de su zona de confort, demasiado lejos...

Desde que había dejado Nevada habían seguido pasando los días hasta convertirse en una semana. Jamás había estado tanto tiempo fuera de la base de Umbrella, al igual que tampoco había ido tan al oeste. Al menos no desde finales de 2012. Ireth Addison solo se limitaba a cumplir órdenes y estas habían sido bien claras y precisas: debía investigar la zona de Los Angeles. No sería una tarea fácil, pues se trataba un amplio terreno a cubrir, sin embargo le parecía una tarea más sencilla que por ejemplo la captura de desertores, recoger muestras de sujetos vivos... aquello era dar un paseo, nunca mejor dicho y tratar de localizar todos los asentamientos posibles o grupos de supervivientes que hubiera por la zona.

Hasta ahora tan solo había contado con algunos nómadas solitarios que viajaban de un lugar a otro, nada fuera de lo común. Estaba segura de que encontraría algún grupo, pues aquella ciudad era enorme, pero una parte de sí ya le decía que era tarde y que a lo mejor se equivocaba.

La noche comenzaba a caer e Ireth ya había localizado un buen lugar en el que refugiarse. Se trataba de la azotea de un edificio, no muy lejos de la costa. Descansaría en un pequeño invernadero hasta que se hiciera de día y pudiera proseguir con su investigación. Había logrado asegurar aquel lugar y reconciliar el sueño en un viejo saco de dormir. No era muy cómodo, pero así lo prefería, debía guardar las apariencias por si acaso y no resultaría conveniente que saliera por ahí con un reluciente y nuevo equipo de acampada. De encontrarse a más supervivientes sospecharían. Había cuidado todos los detalles al máximo: vestía ropa desgastada, aparentemente vieja, no llevaba nada que la relacionase con Umbrella y viajaba en un viejo todoterreno que la corporación había encontrado.

Por casualidades del destino se despertó aproximadamente sobre la media noche. Quién sabe por qué... Ireht se irguió, frotó su rostro con ambas manos y se desperezó lentamente. Tuvo que mirar dos veces por la cristalera para confirmar lo que sus ojos veían y confirmar que estos no le jugaban una mala pasada. Efectivamente lo había visto bien: el faro de la costa estaba iluminado.

No lo pensó dos veces, recogió sus cosas y se puso en marcha de esa dirección. Era movida por la curiosidad, pero sobre todo por el sino de su misión, debía ver quién estaba allí, pues sabía que esa luz no se encendía sola.

De noche, las calles eran incluso más peligrosas que de día, sin embargo la agente de la división SETR de Umbrella se movía bien. Una de sus ventajas era precisamente jugar en la oscuridad, si de por sí Addison era capaz de pasar desapercibida, en la noche no era más que una sombra huyendo de los no muertos. Estos ni se percataban de su presencia y los que lo hacían, para cuando se daban cuenta ella ya se les había escapado de entre sus garras. Había sido muy cuidadosa a la hora de realizar aquel trayecto, no solo por los zombies. Corría atenta por si no estaba sola, pues para ella no había nada más peligroso que un superviviente, ni siquiera los no muertos.

No tardó en llegar hasta el paseo marítimo, desde allí contemplaba una vasta zona de la playa y el faro delante. Desde su posición distinguía algunas figuras de ellos: los nuevos amos de la tierra. Los zombies paseaban ajenos a ella, aún. No eran demasiados y pululaban por la arena de forma bastante torpe y penosa. Ireth estaba convencida de que podría esquivarlos y llegar hasta el faro sin problema alguno.


Volver arriba Ir abajo

Tenía que seguir hasta la arena, por lo que me deslicé por el borde de la barandilla del paseo marítimo y saltando esta, me dejé caer de forma ágil en la playa. Para continuar ahora por aquella zona. Sentía como mis pies se hundían ligeramente sobre el arenoso suelo, pero aún así avancé con decisión hacia el faro, la luz se volvió a encender, parpadeó en la noche y desapareció, como si de una Batseñal se tratase, solo que para responderla no habría ningún Batman por ahí, sino que vendrían centenares de muertos a ver qué ocurría. Aligeré el paso aún más ante esa premura. No podía haberse estropeado, no, allí debía haber alguien con vida, o al menos eso era lo que esperaban todos.

Los muertos bajaban a la arena, empezaba a verlos por todas partes, pero aún muy dispersos rodeaban la zona. Esto podía ser muy peligroso si no andaba con cuidado y prestaba atención. La luz llegaba lejos, podrían venir más, por ende debía darme prisa, ya que ahora que era de noche, aquella luminosidad solo conseguiría atraer a más y más. El Faro, que parecía pequeño a lo lejos conforme me aproximaba parecía crecer a cada paso que daba. Los caminantes al verme en la arena comenzaban a agruparse rápidamente, tratando de atraparme. No iba muy cargada de armas, las principales eran la ballesta y la espada, a parte de un extra como era el navaja, el cuchillo militar y una granada que tan solo usaría en caso de emergencia. Dejé la espada en el cinturón mientras cargaba un virote en la ballesta y disparaba al zombie que tenía en frente y se acercaba peligrosamente. Gruñí, pues el virote quedó alojado a un lado de su cabeza, pero sin llegar a matarlo, por lo que me hice con otro y esta vez logré acabar con él con una menor distancia. Un segundo que se acercaba por mi derecha se llevó un buen golpe con la ballesta en plena cara, no lo había matado, pero le propiné una patada que en conjunto hizo que cayera al suelo. Con el camino despejado corrí los últimos escasos metros hasta la puerta.

Al llegar a la entraba descubrí que esta estaba cerrada, por lo que tuve que golpearla hasta que se abrió, aprovechando el deterioro y provocando más ruido. Una vez abajo no vi nada, pero si que cerré la puerta y la atranqué para evitar que algunos de esos que merodeaba por allí afuera, se acercara tanto como para poder entrar. Saqué la linterna de uno de los espacios de mi cinturón, mientras con una mano sujetaba la ballesta ya cargada y con la otra iluminaba hacia arriba y seguidamente las escaleras.

¡¿Hola?! — Pregunté alzando la voz mientras comenzaba a subir iluminando en la dirección a la que iba. — No vengo a hacerte daño, sino a ayudar, puedo ayudarte — Iba añadiendo para no alertar a quien estuviera allí arriba y entonces sostuve la respiración en el último tramo, cuando di el paso y llegué a arriba del todo, lo primero que hice fue echar un rápido vistazo, para ver a una joven justo allí. — Hey... ¿Te encuentras bien? — Dije sin alzar demasiado la voz y apagando la linterna, pues aunque no se veía muy bien, entraba claridad a través de las ventanas y ya había comprobado que no hubiera nadie más. — Me llamo Harley y... Se podría decir que soy la caballería — Añadí con algo de ironía mientras hacía un gesto para ver como estaba la situación y si no le importaba que me acercase, pues últimamente había que ir con cuidado, la gente no solía estar muy bien...


Volver arriba Ir abajo

Lo que nunca se habría esperado fue precisamente lo que ocurrió ante su perpleja mirada. Ireth no solo se quedó de piedra emocionalmente, si no que también físicamente su figura quedó estática. La morena pudo distinguir una figura entre aquellas que se movían torpes que destacaba más que el resto. Podía distinguir que se trataba de una mujer y la soltura con la que se movía, le indicaba a la agente Addison que estaba viva e iba también hacia el faro.

Ireth quedaba mucho más lejos de esa silueta y la puerta del faro, por lo que se apresuró en un intento de alcanzar a aquella mujer. Seguramente ambas habían sido atraídas por la luz, tal vez como polillas a una muerte segura, podía tratarse perfectamente de una trampa y ella ni se lo había planteado prácticamente. Sin embargo algo le hizo continuar hacia adelante, era como si su instinto la impulsara a ello.

Pero la suerte le jugó una mala pasada. Cuando logró alcanzar la puerta se percató de que esta se encontraba cerrada a cal y canto. Seguramente quien había pasado antes lo había hecho e Ireth no la juzgaba porque era consciente de que seguramente habría actuado igual.

La SETR miró a su alrededor con aire frustrado y de fastidio. Los zombies se aproximaban hacia ella y aunque así estaban dispersos y no suponían un peligro real, no tardarían en llegar hasta ella y agruparse: eso sí que supondría un problema.

—Maldita sea— con la palma de su mano golpeó la puerta. Sentía que el tiempo se le echaba encima. Volvió a mirar a su alrededor, cada vez estaban más cerca y uno prácticamente se le echaba encima, así que Ireth hizo lo que mejor sabía hacer. Desenfundó el machete que llevaba en su cinturón y golpeó la frente del infectado varias veces, con la hoja, hasta que se lo pudo quitar de encima con una patada. Tal vez fuera esto lo que la hizo reaccionar y golpear la puerta esta vez con más énfasis.

—¡Eh, a los de ahí adentro, será mejor que salgáis o no lo haréis nunca más!— fue clara. Golpeó más veces la puerta con ambas manos y se volvió a tiempo de apartar a otro de esos indeseables. Ni se molestó en acabar con él, simplemente lo agarró por ambos hombros y lo empujó lejos de ella con una patada. Sí, ya iba siendo hora de alejarse de allí. La morena comenzó a correr ahora hacia el paseo marítimo, en un intento de despistar a los infectados y sobre todo de ver quién o quienes salían del faro... si es que salía alguien.


Volver arriba Ir abajo

Podíamos apañarnos con la débil luz que se filtraba por los cristales, el lugar estaba ligeramente iluminado y podía ver como se escondía algo, ya que su sombra era proyectada a un lado. No parecía ser una de esas locas tampoco, por lo que me relajé y decidí quedarme en mi sitio, ya que no pretendía asustarla más, era del todo normal la actitud de ella. Pese a la oscuridad, cuando ella salió de su escondite yo fui capaz de ver mejor su rostro, algo más, al menos. Era una chica joven y muy guapa, que se presentó con cierto miedo. — Hola Jill — Una sonrisa cálida apareció en mi rostro, pretendía ser amable para que no me viera como una amenaza y eso supuso dejar también la ballesta a un lado, sobre una silla que tenía a mi lado, luego alcé las manos. — No te haré daño — Declaré. Ella parecía asustadiza, según explicaba por culpa de los "otros" supervivientes.

Lo siento... — Le susurré al final. Podía imaginar por lo que estaba pasando. — Yo no soy como esa gente — Expliqué mientras me iba a un lado y revisaba aquel lugar. Podía asomarme a través del cristal y aunque no tenía una buena perspectiva del pie del faro si que era capaz de distinguir las figuras de los caminantes acercarse. — Esto se está poniendo feo... — Susurré, pero antes de que pudiera hacer nada más ambas nos vimos sorprendidas por una tercera persona y o Jill era muy buen actriz o no la conocía de verdad.

Tranquila Jill — Traté que no se pusiera nerviosa. Le iba explicando lo que hacía, primero fue arrancar los cables para que el faro no se volviera a iluminar, pues podría suponer un peligro para otros y luego recogí mis cosas. Jill al parecer llevaba poco tiempo sola, su familia había muerto y ahora se había refugiado en aquel faro.

Le expliqué que teníamos que irnos, pero no estaba segura de sí la mujer que nos había gritado era de fiar. Por ello cargué con la ballesta y le pedí a la muchacha que fuera en todo momento detrás de mi.

Al slir del faro apunté con la ballesta y no había nadie, al menos nadie vivo. Fui disparando varios virotes acabando con la vida de diversos zombies mientras que le pedía a Jill que no me dejara de seguir y me fuera conmigo hacia el paseo, pues mi plan era dejar atrás a los comecerebros.

Un total de cinco virotes menos, logramos llegar a la calle de las tiendas. miraba rápida en varias direcciones con una mirada llena de preocupación.  ¿Dónde estaba quien nos había avisado y... era de fiar?


Volver arriba Ir abajo

Ireth había logrado ponerse a salvo. La morena se había escabullido aprovechando la oscuridad de la noche hacia el paseo marítimo. Una vez arriba se acuclilló y se cubrió contra el pequeño muro de piedra que dividía el paseo de la arena. Su posición era bastante ventajosa con respecto a las dos figuras que acababan de salir del faro: sí, la primera pertenecía a una mujer y la segunda lo parecía también. Esperó a ver qué hacían y se sorprendió con la habilidad de la primera para salir de allí y ascender también hacia el paseo, en dirección de las tiendas.

Addison, que no quería ser vista, al menos no aún corrió cabizbaja hacia uno de los callejones y se pegó a la pared cubriéndose tras un contenedor de basura. Lugar, que por cierto, apestaba. Desde su posición, se asomó con cuidado de no ser vista y entrecerró los ojos en un intento de ver mejor en aquella oscuridad.

La pareja de mujeres corría hacia la misma posición que ella, es más llegaron hasta la entrada del mismo callejón en el que estaba. Se encontraban delante a escasos metros. Aprovechó que estaba a sus espaldas para ir a por la mujer de la ballesta y colocó la hoja de su machete en el cuello de ella.

—Cuidado, no nos interesa hacer ruido, ni ser vistas— dijo a modo de saludo. —Retroceded conmigo— ordenó. Con la izquierda agarró a la mujer por el hombro y la obligó a retroceder bruscamente, hasta que las tres quedaron a cubierto tras el contenedor. Supuso que ambas se conocían, la segunda parecía mucho más joven, así que Ireth creyó que podrían ser familia y que por tanto obedecería a todo cuanto ella pidiera, si lograba mantener la hoja de su machete en el cuello de la morena.

—Las cosas no tienen por qué salir mal si no lo provocáis— miró a la muchacha más joven en un tono claramente amenazante. —Soy Ireth, ¿y vosotras dos...?


Volver arriba Ir abajo

Re: The night's watch • Ireth Addison

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.